14 042012

El cambio climático

La preocupación sobre el cambio climático en lo referente al vino la suscitó, en España, la tórrida añada de 2003, que ocasionó graves daños a nuestra viticultura. Para saber cómo afectó, explicaremos ciertos detalles sobre la maduración de la uva. Básicamente, encontramos dos vías de maduración: la alcohólica (los azúcares) y la polifenólica (color y taninos, para tintos). Lo ideal es que ambas vías evolucionen al mismo ritmo. Si la incidencia del sol sobre la viña es excesiva durante el envero (temperatura en agosto alrededor de los 40º C), la uva produce mucho azúcar -en definitiva, alcohol- y poco más. Así, muchos de los vinos producidos en 2003, o en otras añadas calurosas, presentaban un grado alcohólico alto (superior al 14%), aroma vegetal, sensación táctil secante, pero un escasísimo peso frutal y poco futuro a largo plazo por su acelerada maduración, aunque sería injusto generalizar.

Ahora bien, la gran pregunta es qué se está haciendo para combatirlo. En principio, se ha optado por el riego por goteo para evitar el estrés de la viña, plantaciones en altura, búsqueda de variedades con ciclos de maduración más largos, prácticas más respetuosas con la naturaleza, etc., mientras que en bodega las empresas de productos enológicos y maquinaria agrícola llevan años haciendo su agosto para arreglar los efectos de los caprichos del clima sobre la viña. Así, se corrige la acidez en los vinos, se potencia el aroma, la estructura o se reduce el alcohol, por ejemplo. No obstante, las previsiones que apostaban por el calor en los años siguientes se equivocaban, y hemos vivido todo lo contrario: frío y veranos muy breves. Ahora parece claro que hay que apostar por la naturaleza, el campo, los insectos y demás microorganismos que pululan por el viñedo para no alterar más nuestro planeta. Algunos buenos viticultores afirman que inciden más negativamente las malas prácticas en el viñedo que el propio cambio climático. Incluso en las regiones donde más se paga la uva, el viticultor no tiene escrúpulos en añadir tratamientos a la viña, aunque no los necesite, para asegurarse su cosecha.

El viñedo viejo (más de 30 años) no es más codiciado porque sí: sus uvas son más equilibradas, pues ha aprendido a sobrevivir con lo justo. La moraleja que nos deja este enredado panorama es que los excesos crean dependencia y la viña, que tiene su origen en secano, en tierras pobres y hurañas, no necesita grandes lujos para ofrecer uvas de gran calidad. El consumidor se encuentra indefenso, con vinos cada vez más caros que encuentran su justificación en un exceso de tratamientos en el campo, abuso tecnológico o modificaciones genéticas innecesarias en la mayoría de los casos.

cambio climático

11 042012

Los mejores vinos dulces… ¿con qué variedades?

Hay muchas, las más conocidas son:

  • PX o Pedro Ximénez, para la elaboración de los vinos dulces de Andalucía.
  • Monastrell, en Murcia y la Comunidad Valenciana.
  • Moscatel, en Comunidad Valenciana, Málaga, Navarra y Cataluña.
  • Malvasía, en Canarias –especialmente en la isla de La Palma.
  • Garnacha, en Aragón o Navarra.

Otras con mucho encanto, aunque no tan extendidas, son Tempranillo, Syrah, Merlot, Gewürztraminer, Riesling, Ondarrabi Zuri, Chardonnay, etc. Hay bodegas que elaboran vinos de botrytis, de hielo o espumosos dulces con gran aceptación y reconocimiento entre los consumidores.
¿Y en el mundo?

  • En Francia: Sauvignon Blanc, Semillón y Muscadelle para el Sauternes; Chenin Blanc en Loira para los Vouvrey; Garnacha, Monastrell, Syrah y Cariñena para el Banyuls; Riesling en Alsacia; Jurançon con la uvas Gros Manseng y Petit Manseng.
  • En Hungría: Furmint con algo de Hárslevelu y Muscat Blanc para el Tokaji. En Italia el Moscato d’Asti; Marsala de las variedades Grillo, Inzolia, Catarratto y Damaschino; Passito di Pantelería de Moscato o Malvasía; y el Vin Santo de las variedades blancas Trebbiano y Malvasía.
  • En Portugal, el Oporto tinto (Touriga Franca, Tinta Roriz, Tinta Barroca, Touriga Nacional y Tinta Câo); Madeira de Sercial, Verdelho, Bual y Malvasía; Moscatel de Setúbal, de la misma uva.
  • En Alemania, la blanca Riesling para elaborar desde el Spätlese hasta el Eiswein (vino de hielo) o Trockenbeerenauslese, el gran dulce alemán.
  • En Austria la Riesling, la Grüner Veltliner o las foráneas Chardonnay o Sauvignon Blanc sirven para una gama de vinos muy similar a la alemana.
  • En Rumanía el Cotnari, de la variedad Grasá. En Grecia el Moscatel de Samos. En Suiza se elaboran dulces interesantes de Petite Arvine y Amigne.
  • En Canadá se emplean, para los vinos de hielo, las variedades Vidal (cruce de Ugni Blanc y Seibel) y Riesling. En Sudáfrica, además de una gran diversidad de imitaciones, destaca el Vin de Constantia de Muscat de Frontignan.
  • En Chipre, el vino Comandaría –uno de los más antiguos y emblemáticos del mundo se obtiene de la variedad Mavro.
  • En Australia y EE. UU. se elaboran buenos vinos dulces, imitando Oportos, vinos de Jerez, etc.

Nos dejamos muchos en el tintero, pero la relación que detallamos ofrece una gran diversidad y variedad de lo mejor que se elabora en el mundo.

vinos dulces

Uvas para vino "passito".

 

08 042012

La copa, ¿diseño o funcionalidad?

Antes de ir comprar una buena copa debería plantearse algunos detalles, porque eso de “cualquiera vale” tiene los días contados. Y no se deje seducir por el diseño, aunque el 99% del público lo hace, céntrese primero en su verdadera función: amplificar y mejorar las cualidades del vino, así que lo primero que debería tener claro son los tipos de vino que más le gustan, pues la cantidad y variedad de las copas dependerán de esos gustos.

Los materiales básicos con los que se fabrica una copa son: sodio, potasio, cuarzo y además puede contener plomo. Si lo contiene (mínimo, un 24%) sería considerado cristal, con un aspecto nítido y con cierta elasticidad. Porque no todo lo que existe en el mercado es cristal. Una buena copa de cristal tiene que ser muy fina: cuanto más, es de mejor calidad. Las copas de mala calidad son más gruesas y al mirar a través del cristal hacen el efecto lupa, nos amplifican la imagen. También las podemos reconocer por el peso, que suele ser bastante mayor.

Sin embargo, existe otra versión de copas sin plomo que no son de cristal. Suelen fabricarse para restaurantes, pues demuestran mayor aguante al ajetreo diario. Si se caen al suelo, resisten hasta treinta veces más que una copa de cristal (con plomo).

Con respecto a la boca de la copa, es decir, por donde bebemos, cuanto más fina sea, mejor resultará el tacto. Debe estar tallada y pulida. Las elaboradas a máquina tienen una rebaba, no apreciable a simple vista, que puede almacenar gérmenes si no se limpia bien. El lavado debería ser a mano, por muy pesado que resulte, y no debe hacerse a una temperatura superior a los 70º C, a ser posible con detergentes neutros, sin elementos químicos que resulten agresivos.

La copa debe estar exenta de aromas residuales. El secado debería realizarse con la copa colgada boca abajo, para no tener que repasar. Si no se puede, hay que secarla a mano, pero cuidado: nunca se debe coger por los extremos. Tenemos la costumbre de hacer la limpieza con el paño en rotación inversa, y eso podría ser motivo de torsión de la estructura de la copa y por lo tanto de rotura. Es usual verlo en restaurantes.

El lugar perfecto para guardarlas es un armario sin olores. Y en el momento de servir el vino no debería enjuagarse Dicho todo esto, ahora sí podemos ir tranquilos a comprar una buena copa y disfrutar de nuestro vino como es debido.

copas de vino

05 042012

Los defectos más comunes en el vino

Estos son -básicamente- los defectos más comunes del vino que estaría bien que como aficionado conocieras:

  • Aroma a pegamento o acetato de etilo. Suele desarrollarse en vinos de crianza larga (reservas o grandes reservas). Aumenta la aspereza de los tintos. Poco desarrollado no se considera defecto. Provoca efectos similares a los del ácido acético.
  • Aroma azufrado o SO2. Dependiendo de las alteraciones que sufra este compuesto podemos encontrar los siguientes aromas: huevos podridos (el más conocido), cebolla, ajo o gas natural, coliflor o patata, que además manifiesta un amargor en boca. Un exceso de este compuesto puede provocar dolor de cabeza, alergia o trastornos de estómago.
  • Aroma de establo o Brettanomyces. Su origen, aún una incógnita, se asocia a los tratamientos de viña, crianza o recipientes de bodega. El aroma recuerda a cuero, pintura, sudor de caballo, tinta o establo. No se conocen síntomas por su consumo.
  • Sabor amargo. Cuando es excesivo se debe a la combinación de la acroleína con los taninos. Obviamente, es difícil tomar un vino así.
    Aroma y gusto a plástico. Debido a una conservación del vino en depósitos de poliéster. No es nocivo, aunque sus características aparecen distorsionadas.
  • Olor a corcho o TCA y TeCA. Producido por contaminación del tapón. Su aroma recuerda al papel o cartón mojado o a los hongos. Deteriora las características del vino aunque beberlo no afecta a la salud.

copa de vino

22 032012

“Aquí se cuida el vino”, el compromiso de MiVino-Vinum con la calidad

Son muchos los que últimamente parecen haberse apuntado a la moda del vino, aunque todavía nos alegra más el que cada vez haya más locales que amplíen su carta y mejoren su servicio, para dar a sus clientes una mayor calidad y variedad.

En MiVino-Vinum, que llevamos tantos años difundiendo la cultura del vino, siempre hemos apostado por apoyar estas iniciativas de los empresarios y restauradores. Aunque ahora hemos ido un paso más allá: queremos premiar el esfuerzo por mejorar la calidad en el servicio del vino de muchos restaurantes y en cuidar el producto por parte de las vinotecas de España con un distintivo.

Este es el motivo del nacimiento de “AQUÍ SE CUIDA EL VINO, un etiqueta de calidad emitido por MiVino-Vinum que garantiza a los comensales y clientes que en ese local encontrarán el debido cuidado y el buen servicio que el buen vino merece.

Por eso, si eres amante del vino y te encuentras en la puerta de un local una pegatina que rece: “Aquí se cuida el vino”; ¡no lo dudes y entra! Porque eso quiere decir que nosotros te recomendamos que confíes en ese establecimiento, ya que estará garantizada la calidad de los vinos que allí se ofrezcan.

Así que ya lo sabes, cuando leas “Aquí se cuida el vino”, merecerá la pena entrar para disfrutar…

etiqueta de calidad del vino

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