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Irouléguy. Perla del País Vasco Francés

  • Redacción
  • 2006-09-01 00:00:00

Texto: Barbara Schroeder Fotos: Rolf Bichsel Basse Navarre es una de las tres provincias del País Vasco Francés. Allí están situadas las doscientas hectáreas de viñas de Irouléguy. En el mar de la producción vinícola francesa, Irouléguy no llenaría más de un dedal. Pero precisamente por eso es tan interesante esta zona de viñedos, la más atlántica del suroeste de Francia, porque sigue siendo una pequeña joya de montaña sin tallar. A tan sólo 50 kilómetros del ruidoso y mundano Biarritz, el de los veraneantes y surfistas, se halla este pedacito de mundo feliz con sus testarudos pueblos y caseríos de montaña, donde viven los franceses más extravagantes y encantadores. Increíble, pero cierto: incluso en los Pirineos se plantan vides desde los tiempos de la ocupación romana. En el siglo XVII, prácticamente todas las familias vascas de cierta categoría poseían algunas yugadas de viñas cultivadas, en la mayoría de los casos para consumo propio. Gracias al puerto de Bayona, el País Vasco estableció activas relaciones comerciales con Gran Bretaña y las ciudades hanseáticas de Alemania. También la vinicultura se benefició de ello y se extendió por las soleadas colinas que bordean los Pirineos, ocupando a menudo laderas sobrecogedoramente escarpadas, hasta que el falso mildiú y la filoxera pusieron un abrupto punto final a este breve periodo de felicidad. La vid se retiró para dejar paso al ganado, literalmente. Sólo tres comarcas, Saint-Etienne-de-Baïgorry, Saint-Jean-Pied-de-Port y Anhaux, continuaron con la tradición vinícola. Entre las dos guerras mundiales, un puñado de vinicultores de la zona se unió en una cooperativa, que con sus 130 hectáreas aún hoy cultiva la mayor parte de los viñedos de Irouléguy. Pero aún durante mucho tiempo ni se pensaría en embotellar. La producción se bebía in situ, o bien se vendía anónimamente para hacer mezclas. Pero su reconocimiento como VDQS (Vin de Qualité Supérieure) en el año 1952 y como AOC Irouléguy en el año 1970 le confirieron el respeto propio de una Denominación de Origen. Actualmente la cooperativa se reparte las alrededor de 210 hectáreas de viñas, que se extienden por nueve comarcas, con nueve vinicultores que también embotellan. Para localizar los viñedos se necesita un mapa detallado y, sobre todo, buenas botas de montaña, pues las parcelas están muy diseminadas por terrazas de hasta 600 metros de altura: vinicultura de montaña en estado puro, como en Wallis, en Veltlin, en el Priorato y en el valle de Aosta. Los suelos se componen de arcilla, cal, piedra arenisca roja y terrenos de aluvión; sobre ellos crecen las tres variedades principales Tannat, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon. Cuanto mayor es el porcentaje de Tannat, más robustos resultan los vinos. Ciertamente hay que acostumbrarse al estilo de estos vinos, con frecuencia algo toscos y herbáceos. En la actualidad hay cada vez más variantes frutales de Irouléguy, pero éstas harían ruborizarse de vergüenza a los auténticos vascos. Este “vino que hace bailar a las chicas”, como solía decir Curnonsky, un gastrónomo francés de los años veinte y treinta, se suele beber joven y combina de modo óptimo con la cocina vasca, por ejemplo con la tortilla à la piperade (ver receta a la derecha), con los guisos vascos de ave o bien con una axoa de carne picada de buey. Alrededor de un treinta por ciento de las uvas tintas se elaboran para rosado, especialmente apreciado por los veraneantes. Muy prometedora se presenta la producción de vinos blancos, que se vinifican en tendencia ascendente con las dos variedades de Manseng, Petit y Gros, y Petit-Courbu. Respaldo de Burdeos y Valais La familia Brana es la que desempeña el papel más importante e influyente en Irouléguy. Esta única casa comercial digna de mención se decidió muy pronto a favor del embotellado de la gran bodega de la cooperativa y por el renacimiento de los vinos blancos. En 1970 Étienne Brana se hizo cargo de la empresa de Saint-Jean-Pied-de-Port. Cuatro años después, en 1974, creó una destilería que adquirió fama más allá de las fronteras del País Vasco con sus aguardientes de ciruela, frambuesa y orujo, además del de pera, hecho con frutas de árboles frutales plantados expresamente para este fin. Después de que Jean, su hijo, terminara unas prácticas de enología con Jean-Claude Berrouet, vasco de nacimiento y realizador del Pétrus, también se cumplió el sueño del viñedo propio. La elección de Berrouet recayó en un terruño situado en la escarpada ladera del Pic d’Arradoy. Con un tractor oruga especialmente importado del cantón suizo de Valais fueron liberando los suelos, metro a metro, de arbustos y plantas espinosas. Los intrépidos empresarios también se inspiraron en las experiencias suizas para plantar las estrechas terrazas. El esfuerzo ha merecido la pena. Las veinte hectáreas de viñedos en una situación única a más de 500 metros de altura y orientados al sur, con vistas a los Pirineos, han obtenido excelentes resultados. Los vinos blancos son de una calidad que ha admirado incluso al propio Jean-Claude Berrouet, el cual adquirió en 1987 tres hectáreas de viñedos que cultivan los Brana y se embotellan bajo el nombre de Herri-Mina, expresión vasca que significa añoranza. Desde la muerte de su padre, Jean y su hermana Martine dirigen la casa comercial, la destilería y la finca vinícola, que han ampliado en 40 hectáreas más. Omelette à la piperade Esta especialidad vasca no habla francés sino latín: los romanos llamaban “piper” al pimiento. Así pues, la receta es antiquísima. Ingredientes imprescindibles son las cebollas y los pimientos, pero únicamente pimientos verdes. Quien utilice rojos o amarillos, inevitablemente revelará su condición de extranjero. 3 pimientos 2 cucharadas de aceite de oliva 3 tomates 2 dientes de ajo 8 huevos sal pimienta Lavar los pimientos, limpiarlos quitándoles las pepitas y colocarlos en una cacerola. Cubrirlos de agua hirviendo y dejarlos hervir durante 10 minutos. Asustarlos con agua fría, escurrirlos, quitarles la piel y cortarlos en trozos grandes. Secarlos bien, luego rehogarlos en aceite hasta que estén blandos. Escaldar los tomates para pelarlos también, cortarlos en cuatro y añadir a los pimientos. Rehogarlos junto con los pimientos durante otros 5 minutos, luego añadir los huevos batidos y salpimentar. Dejar que se haga la tortilla por un lado a fuego medio hasta que cuaje el huevo. Dar la vuelta a la tortilla y terminar de hacerla por el otro lado. Saint-Jean-Pied-de-Port Donibane Garazi es el nombre vasco de Saint-Jean-Pied-de-Port, localidad muy visitada en la Basse Navarre. Fue fundado en el siglo XII en el valle del Nive, para asegurar el acceso a los puertos de montaña de Roncevaux y Bentarte. Esta ciudad ofrecía protección y reposo a los peregrinos que cruzaban los Pirineos siguiendo el fatigoso Camino de Santiago, antes de acometer el ascenso hasta el puerto de montaña, que los peregrinos llamaban en su jerga el “bautismo de fuego”. Hoy, sus pintorescas callejuelas están flanqueadas por las tiendas de artesanos locales, en las que se puede comprar de todo: desde alpargatas de tela de vela (espadrilles) o manteles a rayas con los colores vascos, hasta queso de cabra, miel y el famoso jamón serrano de Bayona. El vino se puede comprar a la salida del pueblo, directamente en la finca Domaine Brana que, además de sus aguardientes y licores y su propia paleta de vinos de Irouléguy, también ofrece una estupenda selección de vinos de Jurançon, Cahors y Madiran, o bien en cualquiera de las otras tres bodegas recomendables, Arretxea, Ilarria y Etchegaray, situadas en los pueblos vecinos. Saint-Jean-Pied-de-Port se halla a unos 30 minutos de Biarritz, que además de tener un aeropuerto propio, también es accesible por carretera desde Burdeos en apenas dos horas de coche y desde la frontera franco-española en menos de 20 minutos. BODEGA A VISITAR Etienne Brana Las cepas de Domaine Brana están situadas en la ladera del Pic d’Arradoy. Las terrazas de 65 % de pendiente han sido limpiadas metro a metro de arbustos y plantas espinosas. 3 bis, avanue du Jaï-Alaï F-64220 St-Jean-Pied-de-Port Tel. + 33(0)559-37 00 44 Fax + 33 (0)559-37 14 28 brana.etienne@wanadoo.fr ¿Dónde comer, dónde alojarse? Hôtel Restaurant Les Pyrénées 19, place du Général-de-Gaulle F-64220 St-Jean-Pied-de-Port Tel. + 33(0)559-37 01 01 Fax + 33 (0)559-37 18 97 pyrenees@relaischateaux.com www.hotel-les-pyrenees.com Firmin Arrambide pone todo su saber a disposición de una cocina sabrosa, rica en sabores y tremendamente deliciosa. Los mejores vinos de la zona están presentes en su carta de vinos. Las habitaciones son aseadas y espaciosas, aunque las que dan a la calle son algo ruidosas, y los precios son razonables. Más información para viajeros: info@terre-basque.com www.terre-basque.com

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