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De viñas viejas, vinos nuevos

  • Bartolomé Sanchez
  • 2005-04-01 00:00:00

Telmo Rodríguez posee dos virtudes que admiro. Una es su constante búsqueda del vino original, del viñedo imposible, enemigo acérrimo de la rutina. No en vano es uno de los mejores enólogos de España. Eso le lleva a “descubrir” lugares sorprendentes, vinos que desaparecieron en la práctica, aunque no de la memoria popular. Como aquellos vinos de Ávila, de los que escribieron los viajeros románticos en el siglo XVIII. Es un precioso proyecto que parte de 10 hectáreas de viña vieja, plantada en pizarra pura y a 1.000 metros de altitud: posiblemente las garnachas más altas de Europa. Las dificultades del terreno obligan a practicar una agricultura heroica y laborar todavía con caballerías, pero el esfuerzo sirve para que gocemos del embrujo de la Garnacha en estado puro. ¡Ah!, se olvidaba. La otra virtud que elogio es esa elegancia que le imprime a sus elaboraciones, ya sea en un medio fácil y tradicional como Rioja o en estos agrestes montes de Cebreros, donde los vinos siempre han tenido a bien ser rudos y machotes. La esencia de la viña Ante la avalancha de nombres raros y muchas veces impronunciables, latinajos incluidos, hay que reconocer que el que porta este rioja, Hiru 3 racimos, tiene plena justificación. Porque está elaborado con uvas de una viña viejísima y de cepas que solo han producido tres o menos racimos. Pura concentración de Tempranillo cuya elaboración se ha llevado al límite. Largas maceraciones, de más de 25 días, en pequeños depósitos y maloláctica en barricas nuevas de roble francés, donde ha permanecido 18 meses. Todo el derroche de medios y el ingente trabajo no garantiza que el vino salga bueno. Se necesita también el concurso de un enólogo de la talla de Fidel Fernández y el buen gusto de Juan Luis Cañas, factotum de la casa. Y su labor se advierte no solo en este gran vino sino en la amplia gama que elaboran. Es de admirar la superación, el perfeccionamiento y el coraje de esta bodega por ubicarse entre la vanguardia del vino riojano. Pegaso Barrancos de Pizarra 1999 Cía. De Vinos Telmo Rodríguez. (Alma Vinos Únicos). López Bravo, 57 nº 26 09001 Burgos. Tel. 947 29 89 19. Vino de la Tierra de Castilla y León. Precio: 22,80 €. Tipo: Tinto crianza. Variedad: Garnacha. Crianza: 16 meses en barricas grandes de roble. Fecha de entrada: 16/3/2005 Consumo óptimo aproximado: tres años a 16° C. Puntuación: 8,7/10 1ª Cata: Con su color rojo cereza y de capa media resulta muy atractivo. Destaca la sensación de limpieza, la falta de reducción y enseguida aflora el marcado carácter mineral, el recuerdo de un terruño de pizarras que se revela en sus aromas. Especiado y de gustosos frutillos rojos. Hay en el paso de boca buen equilibrio y destaca su jugosidad, la suavidad del tanino, una acidez deslumbrante y un final con ligero matiz amargoso, alarga la sensación de vino y consigue un conjunto muy elegante. Hiru 3 Racimos 2002 B. Luis Cañas. Ctra. Samaniego, s/n 01307 Villabuena (Álava). Tel. 945 62 33 73 bodegas@luiscanas.com. D.O.Ca. Rioja. Precio: 63 ?. Tipo: Tinto crianza Variedad: Tempranillo. Crianza: 18 meses en barrica nueva de roble francés Fecha de entrada: 18/3/2005. Consumo óptimo aproximado: Diez años a 18º C. Puntuación: 9,3/10 1ª Cata: Precioso color picota y tonos violáceos, la lágrima del mismo color refuerza el efecto de teñir la copa. A pesar de su extrema juventud manifiesta un buqué en ciernes, donde dominan (por ahora) los frutillos de bosque, en especial la mora. Una gran madera especiada aporta la vistosidad de sus tostados. Parecía que no podía superarse pero la expresividad total llega en la boca, donde se aprecia una primorosa concentración, se disfruta de la carnosidad de sus taninos maduros. Todo el conjunto revela una gran armonía.

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