- Antonio Candelas
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- 2025-11-10 00:00:00
Estar delante de una cata vertical de este calibre siempre genera respeto y emoción. Añadas diferentes hilvanadas por una misma esperanza: enseñar al mundo una manera de hacer vino y de interpretar la personalidad de un pago familiar único.
Pago de Santa Cruz es un homenaje íntimo, familiar. Recuerda aquellos años ochenta en los que Jesús elaboraba vino junto a su padre en la cochera de casa con paciencia, respeto y un amor inmenso por lo que hacían. Aquel gesto sencillo, nacido de la pasión familiar, se ha convertido con el tiempo en un símbolo de autenticidad, de raíces y de memoria compartida.
Criado íntegramente en roble americano, este vino conserva el alma de una época. Cada barrica es un refugio de tiempo y de historia, un lugar donde se deposita el legado de una familia que ha sabido mantener su identidad sin rendirse a las tendencias.
Pago de Santa Cruz es, ante todo, un acto de gratitud: a la tierra, a quienes la trabajaron y a la emoción que aún perdura en cada cosecha. Además, es un manera de preservar la pureza de una Ribera del Duero clásica, actualizada y siempre viva.
Pago de Santa Cruz 2016
Tinta del País. 14,5% vol. D.O.P. Ribera del Duero
Empezamos con buen pie con un perfil delicado y muy mineral procedente de un año equilibrado donde el calor fue contenido y las lluvias estuvieron bien ajustadas al ciclo de la planta. Fue un año de rendimientos algo más elevados a lo que están acostumbrados. La parte balsámica es un elemento que predomina y le da un punto extra de frescura. En boca es carnoso, armónico y con un paso que mantiene un cuerpo impecable y un desarrollo con recuerdos de enorme complejidad (tabaco, musgo, tostados finísimos).
Pago de Santa Cruz 2018
Tinta del País. 14,5% vol. D.O.P. Ribera del Duero
El perfil de la añada es similar en cuanto a aspectos climáticos. Año lluvioso y no especialmente cálido. El vino está en un momento excepcional. Expresión única. Elegante, expresivo, aún mantiene un punto de jovialidad que enamora y hace que solo tengamos palabras de elogio. Mientras, desfila un sinfín de detalles (flores azules, clavo, café, balsámicos, grafito). Boca de una finura conmovedora. Pocos riberas pueden presumir de tener con esta edad una textura tan noble y mantener identidad y vida a la vez.
Pago de Santa Cruz 2019
Tinta del País. 14% vol. D.O.P. Ribera del Duero
En este año, las condiciones de la añada fueron más exigentes en cuanto a temperaturas más elevadas y escasez de precipitaciones, y eso se nota. Estilo más concentrado en todos los registros. Aromáticamente mantiene un perfil de fruta negra confitada (moras, ciruelas) con una amalgama de detalles de canela y regaliz. Boca consistente, carnosa, con un punto de corpulencia mayor que hace que sea más musculoso. Entre medias, los detalles perfectamente equilibrados que conjugan especias y hoja de tabaco.
Pago de Santa Cruz 2020
Tinta del País. 14,5% vol. D.O.P. Ribera del Duero
Volvemos a una añada más fresca, lluviosa y con registros de temperatura moderados, sobre todo en la época de maduración. Conforme pasa el tiempo en copa, la complejidad que muestra es sobresaliente. Notas de tierra mojada, hongos, fruta negra madura, frutos secos, especias dulces y un toque de ebanistería delicioso. Boca envolvente, golosa, delicada, con carácter, pero finísima. Fresco, con un final en el que perduran los elegantes tostados. La capacidad de evolución está intacta y eso nos provoca un gran interés.
Pago de Santa Cruz 2021
Tinta del País. 14,5% vol. D.O.P. Ribera del Duero
Año de menos precipitaciones y más temperatura. Perfil aromático centrado en mostrar toques de hojarasca, mentolados, regaliz, granos de café y una fruta que se aprecia madura, pero mantiene frescura. Toques de grafito, pedernal y detalles de flores secas con el tiempo. En boca goza de buen extracto y una personalidad ribereña notable. La sensación de frescura viene dada por los recuerdos de monte. Muy largo tras el posgusto. La nobleza en su evolución está garnatizada, pero será diferente a años más frescos.
Pago de Santa Cruz 2022
Tinta del País. 14,5% vol. D.O.P. Ribera del Duero
El año más reciente nos ofrece una expresividad inmensa donde la fruta negra y sobre todo roja es la principal protagonista y se ve sazonada con enorme maestría por detalles especiados y tostados sutiles. En boca aparecen además apuntes de finas hierbas. Textura elegante, redondo, cuerpo de gran nobleza que hace que hoy se pueda disfrutar, pero se garantiza una vida con mucho recorrido y también en esto radica la grandeza de un elaborador. La sensación mineral al final lo convierte en un vino relevante, con señorío.



