- Laura S. Lara
- •
- 2026-04-10 00:00:00
Con 8.000 años de historia a sus espaldas, Georgia irrumpe en España de la mano de Whino, un proyecto hispano-georgiano que selecciona vinos de calidad, criados en los tradicionales 'qvevri', las ánforas enterradas que fascinan a los protagonistas de la serie 'Las gotas de Dios'.
En el corazón del Cáucaso, Georgia alberga la tradición vinícola más antigua del mundo: hallazgos arqueológicos confirman semillas de uva cultivadas y recipientes para vino de hace más de 8.000 años, cifra que adorna muchas etiquetas georgianas no como una metáfora romántica, sino como una afirmación respaldada por evidencias históricas.
El método ancestral en qvevri –ánforas de arcilla enterradas– fue inscrito por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial en 2013. "Muchos qvevri permanecieron enterrados bajo tierra, en casas familiares, y esa resistencia silenciosa permitió que la tradición no se perdiera", afirman Nina Baidoshvili y Nacho Herrero, fundadores de Whino. Kakheti, corazón vitivinícola del país, y su Valle de Alazani ofrecen los suelos ideales para dar lugar a unos de los vinos más originales del planeta.
Whino: la puerta a un patrimonio milenario
La URSS (1921-1991) impuso producción masiva: "Georgia pasó de una cultura del vino muy vinculada al territorio a un sistema planificado donde lo prioritario era producir grandes volúmenes", relatan Nacho y Nina. Tras 1991, la llamada reconquista elevó la calidad: "Este periodo empieza cuando Georgia deja de pensar el vino solo como volumen y vuelve a pensarlo como identidad; la pérdida de dependencias antiguas obligó a Georgia a presentarse al mundo con su verdadero valor: origen, autenticidad, diversidad y singularidad estilística". Y esto es lo que busca transmitir Whino.
La idea de Whino nació de una experiencia muy concreta. "Cuando Nacho probó por primera vez un vino georgiano, fue una revelación. Detrás de ese vino había una historia profunda y una autenticidad que merecía darse a conocer en España", recuerda Nina. Desde entonces, han pasado más de dos años en los que han trabajado mucho para construir un puente entre Georgia y España que una la tradición milenaria y el enorme patrimonio de variedades de una con el buen momento gastronómico de la otra.
Su selección está basada exclusivamente en vinos de máxima calidad. "Las variedades autóctonas son la gramática del vino georgiano; se habla habitualmente de más de 500 uvas indígenas conservadas en Georgia, una cifra extraordinaria para un país de este tamaño. Esa diversidad es una biblioteca genética, sensorial y cultural", defienden. Desde la tinta Saperavi hasta las blancas Rkatsiteli, Kisi o Mtsvane, capaces de expresar matices muy distintos según el terruño y la elaboración.
Porque no todo el vino georgiano es necesariamente un gran vino, su trabajo consiste en identificar productores que trabajan con rigor en el viñedo, con varietales locales y elaboraciones respetuosas. Buscan vinos que emocionen, que sean memorables y que puedan sostener una conversación seria con nuestra cocina. "La conexión es sorprendentemente natural", aseguran. Desde los singulares vinos ámbar (precursores de los orange wines), con tanino y estructura para alta cocina, hasta los tradicionales tintos de Saperavi para acompañar carnes y guisos, Nina y Nacho lo tienen claro: "Más que una curiosidad exótica, los vinos georgianos pueden ampliar el vocabulario gastronómico de la mesa española".
Mínima intervención real
En Georgia, la mayoría de las elaboraciones son de mínima intervención: "Es simplemente la manera en que siempre se ha hecho el vino en casa", precisan desde Whino. Son vinos "serios, limpios, muy artesanales", sin sulfitos añadidos, pero con control para evitar defectos. Vinos profundamente ligados a su origen, joyas para sumilleres curiosos y paladares inquietos que busquen autenticidad, singularidad gastronómica y relato con fundamento: origen, historia, variedades autóctonas y patrimonio vivo: "Nuestra selección ofrece todo eso a la vez".
Su aspiración es clara: "No buscamos únicamente importar vinos, sino contextualizarlos y ayudar a que se entiendan. Nos interesa construir confianza a largo plazo con productores, sumilleres, restaurantes y consumidores. Queremos que cuando alguien en España piense en grandes vinos de Georgia, piense en Whino".
Georgia no es una mera curiosidad vinícola: 80 siglos de historia avalan un legado único en el mundo que, filtrado por la exigencia de Nina y Nacho, enriquecerá el paladar español sorbo a sorbo. Whino es la puerta de entrada fiable para grandes vinos de Georgia, la llave maestra para construir una categoría perdurable.
Whino
Tel. 910 393 250 (Whatsapp)
Instagram: @whino.es
www.whino.es



