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Dominio del Pidio: recuperando los orígenes... ¡bajo tierra!

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  • Diana Fuego
  • 2020-12-04 00:00:00

Dominio del Pidio no implica solo la restauración de un histórico barrio de bodegas del siglo XVI en el corazón de la Ribera del Duero, también una forma de entender la vida y el vino, retornando a las elaboraciones tradicionales de la zona, con una autenticidad superlativa.


L os proyectos que se convierten en un regreso a las raíces tienen un magnetismo especial, sobre todo cuando llevan dentro una historia milenaria. Los hermanos Roberto y Óscar Aragón plantearon Dominio del Pidio como una reconquista del pasado: "Es muy bonito porque representa una vuelta a los orígenes, a elaborar los vinos como antes", destaca Roberto, responsable de Gerencia y Ventas de la bodega. Este retorno a las elaboraciones tradicionales de la Ribera del Duero ha implicado la rehabilitación de un histórico barrio de bodegas –"una especie de polígono industrial del siglo XVI", como comenta Roberto divertido– con cinco bodegas y lagares subterráneos en el pueblo vinícola de Quintana del Pidio (cercano a Aranda de Duero), donde también se encuentra Cillar de Silos. Esta villa burgalesa abasteció de vino a caballeros, abades y guerreros castellanos, y sus viñedos han alimentado misterios, gestas y leyendas inmortales, como nos cuentan desde Dominio del Pidio. De hecho, el pueblo fue priorato del Monasterio de Santo Domingo de Silos, y en una de las bodegas recuperadas por los hermanos Aragón hay vendimias registradas... ¡desde 1677!  
Fue el rey Alfonso VIII quien entregó aquellas valiosas tierras a los monjes de Silos en el siglo XII a cambio de una propiedad en Tordesillas, y el vínculo histórico que se estableció entonces ha llegado hasta nuestros días gracias a Dominio del Pidio.

Continuar la Historia

Para los hermanos Aragón, la restauración de este complejo subterráneo de elaboración de vino, uno de los más antiguos de España, supone recuperar la esencia y la historia de un lugar extraordinario: "Este proyecto de continuación (la última vez que se elaboró vino fue en los setenta) tiene una parte sentimental importante. Desde los orígenes ha sido muy complicado ponerlo en marcha, y hemos sido capaces de hacerlo con muchas ganas, paciencia y pasión por el vino", explica Roberto. La intrincada trama de bodegas y galerías subterráneas que lo conforman lleva un trabajo de reconstrucción monumental: "¡Se compraron a 72 propietarios diferentes!", recuerda. Ahora, esta pequeña ciudad que ha crecido bajo tierra alberga los primeros vinos de Dominio del Pidio: todos ellos realizan la fermentación alcohólica en cemento y se crían a 18 metros bajo tierra, a una temperatura constante de unos 12ºC y con una humedad en torno al 78%. Esta apuesta por volver a las elaboraciones del pasado también pasa por recuperar una variedad autóctona muy importante en la zona, la Albillo Mayor, que está presente en las tres etiquetas de la bodega.

La apuesta autóctona

Óscar, el enólogo de la familia Aragón, cuida las viejas cepas de Albillo –plantadas en vaso y situadas a una altura considerable– con el máximo respeto y cariño, y su decisión de incorporar esta uva a los vinos tintos también tiene un componente práctico, ya que sirve para corregir los pH altos de la Tempranillo.
Dominio del Pidio 2016, criado en barrica de roble francés de 228 y 500 litros durante 16 meses, es un vino muy auténtico y singular, diferente a otros tintos de la zona. Sorprenden sus matices primarios, que aún perduran, pero con esa delicadeza que le ha aportado el paso del tiempo (aromas a fruta negra, flores azules y regaliz, y notas especiadas y balsámicas al fondo). En boca es pura seda: vivo, con una acidez magnífica que garantiza su longevidad y un tanino que sostiene todo el conjunto desde la discreción. También se perciben toques de grafito al final.
Dominio del Pidio Rosado 2019, que se ha criado en barricas de roble francés de 228 y 500 litros durante 4 meses sobre sus lías, consigue un equilibrio muy preciso entre la exuberancia de sus aromas de frutos rojos, hierba fresca, flores y golosinas. En boca, el tacto es muy seductor: resulta envolvente, fresco, delicioso y mineral, y su posgusto muy elegante.
Dominio del Pidio Albillo Mayor 2018, criado en barrica de roble francés durante 6-8 meses sobre lías, es delicado en aromas de fruta crujiente y flores. La sensación salina y mineral que aporta la Albillo se aprecia con mucha claridad y finura. Sápido en el paladar y con una estructura sorprendente, muestra una intensidad media de recuerdos y un final donde se aprecia la sutil presencia de la crianza en roble. 

Dominio del Pidio

Calle Lagares, 55-56. 09370 Quintana del Pidio (Burgos)
www.dominiodelpidio.com

Tel. 947 545 126

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