- Antonio Candelas, Laura López Altares, Foto: Subbotina Anna / AdobeStock
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- 2025-12-09 00:00:00
Golpeados por las salvajes aguas de la Costa da Morte, los mejores percebes del mundo crecen aferrados a sus rocas, tan singulares que podrían parecer de otro planeta. Volvieron loco a Darwin, se juegan la vida para recogerlos... y su intenso sabor salino los ha convertido en uno de los manjares más codiciados (sobre todo en navidades).
El más misterioso y retorcido de los habitantes del mar no tiene rostro; pero atrae, como una suerte de extrañísima sirena, a los percebeiros y percebeiras de la Costa da Morte, quienes se juegan la vida entre el batir de sus olas para arrancarlos de las rocas.
Alimentados por la fuerza brava del Atlántico y aferrados a la afilada piedra desde su juventud, estos crustáceos crecen más jugosos y fuertes cuanto más salvajes sean las aguas que los azotan. Por eso, los mejores del mundo habitan esa bella y temible costa, también conocida con el sobrenombre de costa de los naufragios.
Escribe Álvaro Cunqueiro en Fábulas y leyendas de la mar que el percebe es el marisco más escaso y caro: "En la línea de la marea están los percebes, con sus cascos, guerreros de un ejército submarino, dispuestos a avanzar sobre la costa". Recuerda también que han costado muchas vidas humanas y que a su alrededor se ha contruido una mitología "cuya faceta más sorprendente es inglesa: los ingleses creían, Shakespeare incluido, que de su uña nacía un ganso".
Pero no es la única historia curiosa alrededor de los percebes: Darwin se obsesionó con ellos y los estudió durante una década, reforzando su teoría de la evolución de las especies.
La mitología griega incluso les dibujó un origen fabuloso, remontándose a la cruenta batalla entre Hércules y el gigantesco Gerión, cuya cabeza acabó enterrando en las aguas de A Coruña... ¿propiciando así la existencia del primer percebe?
La realidad es que, para conseguir este suculento manjar, las mujeres y hombres de mar están dispuestos a sacrificar sus vidas entre el rugir de las olas y esas afiladas y resbaladizas rocas. La suya es la profesión más peligrosa del océano; y el percebe, el mayor de sus tesoros. El mar entero en un bocado.
Codorníu Non Plus Ultra Ecológico 2022
Codorníu
www.raventoscodorniu.com
D.O.P. Cava
Macabeu, Xarel·lo, Parellada
Antes de meternos en materia gallega en cuestión de vinos, queríamos armonizar este maravilloso bocado marino con referencias menos comunes. Como este espumoso cuya complejidad, finura y frescura lo habilitan para obtener un conjunto muy bien resuelto. Es cierto que el estilo es mediterráneo, pero esa sensación sápida, de camomila y finos tostados va muy bien con la salinidad del percebe.
El Octavo Color 2023
Vinos García Duque
www.vinosgarciaduque.es
Sin indicación geográfica
Sauvignon Blanc
Continuamos con vino de interior, pero que ha resultado ser un gran acompañante para esta joya gastronómica que nos regala el mar. Su honestidad varietal y su complejidad en matices (ortiga, hojas secas, fruta de hueso y algún toque cremoso) nos han encantado. En boca hay extracto, sapidez y una frescura que acaba con el eco de los cítricos. Merece la pena probar esta propuesta.
La Val Albariño 2023
Bodegas La Val
www.bodegaslaval.com
D.O.P. Rías Baixas
Albariño
Ahora sí, miramos al océano y nos detenemos en este Albariño de gran honestidad y armonía. Sus notas de mirabel, eucalipto, nectarina, ortiga, hierbabuena y cítricos son evocadoras y piden este tipo de delicia marítima. En boca tiene un punto de complejidad delicioso bien equilibrado por una acidez vibrante. Al final vuelven los detalles cítricos y frutales. El juego de sensaciones entre ambos es muy bonito.
Lindeiros 2022
Lagar de Fornelos
www.riojalta.com
D.O.P. Rías Baixas
Albariño
Números atrás catamos la primera añada de esta maravilla y nos emocionó. La segunda viene con ese toque que imprime un año más cálido y menos lluvioso, pero que sirve para acompañar a la perfección al bocado. Hay tensión, pero también más frutosidad; hay salinidad, pero también más redondez. Sin duda es un privilegio estar ante esta armonía más propia de dioses que de humanos.


