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Os escribo mi primera carta, lectores, con el pulso acelerado, casi en llamas, y esa emoción salvaje de las primeras veces. La noche de Halloween sucedí a Antonio Candelas como directora con una mezcla arrebatada de ganas, admiración, orgullo, amor y ese vértigo que marca destinos. "Solo lo siente quien está exactamente donde debe estar", escribió. Y yo solo puedo agradecerle cada mirada, vino y verbo. Por supuesto, al equipo de OpusWine por su generosidad inmensa, confianza y abrigo. Y a tantos amigos del sector que me estáis llenando de fuerza, calor e impulso. Gracias mayúsculas. También quiero dar las gracias a Jorge Santos, que empieza un proyecto personal emocionante: toda la suerte del mundo, compañero. A partir de ahora, Diana Forcada será la nueva responsable de publicidad de MiVino, y para mí ha sido el giro de guion más bello e inesperado del año. Jamás imaginé esta pequeña gran revolución sin ti –prender de vida, fuerza y pasión cada constelación del vino para que la sientan como lo hacemos nosotras–. Empezar a volar juntas en plena tormenta perfecta no es precisamente fácil, pero sí muy nuestro. Y a corazón abierto, estoy convencida de que solo existe un camino: la magia. Empiezo esta etapa con un optimismo febril porque, a pesar de la complejidad, también vivimos un momento muy excitante. Solo hay que echar un vistazo a la maravillosa cata central, que tan bien define a un país del vino entre la herencia y la rebeldía, el más fascinante del mundo. O a esa D.O.Ca. Rioja a la que hemos tomado el pulso en su centenario, más efervescente que nunca. O a proyectos tan asombrosos como los que llenan estas páginas. De verdad creo que la comunicación del vino puede ser más fresca, apasionante y cercana sin perder rigor. Hagámoslo.