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Lustau, Jerez: caballos y Caballero

  • Redacción
  • 2013-05-01 09:00:00

Lustau es la única firma de vinos generosos y brandies que extiende sus dominios -y su amplísimo catálogo- por Jerez, Sanlúcar y Puerto de Santa María, los tres puntos cardinales del marco de Jerez

De puertas para fuera es la luz, refulgente sobre la cal de la fachada, sobre las líneas gualdas de albero que dibujan puertas y ventanas. La luz cegadora de esta primavera que la lluvia baldeó. La luz que en la mañana eclipsa, poco más allá, la del ensayo de luces de la Feria de Caballo, ya a punto, porque abre sus puertas la segunda semana de mayo.
Pero no hay más que atravesar el portón de la bodega y la sombra del porche se abre a otra vida, más plácida, más relajada, sin tiempo. Un mundo en que el ruido del tráfico se torna, como por ensalmo, en trinos de pájaros. Un recorrido donde, si se afina el oído, se puede escuchar el aire en las persianas de las altas ventanas o el baile de las hojas de los limoneros en los patios. Así es el prototipo de una bodega jerezana. Y esta, la de Lustau, es un ejemplo de cómo se conjugan desde tiempo inmemorial la industria y la belleza.

La geografía de los generosos
El complejo de bodegas Los Arcos, en pleno centro de la ciudad, es heredero del primer enclave de Lustau, en las afueras, en la finca La Esperanza, donde el fundador, José Ruiz-Berdejo, ejercía de viticultor y almacenista a finales del siglo XIX. A mitad del XX, se traslada a la ciudad junto con su yerno Emilio Lustau y se convierten en pujante empresa exportadora. Y en los albores del XXI, ya formando parte del Grupo Caballero, adquieren las bodegas que hoy forman Los Arcos. Son más de 20.000 metros cuadrados que han unificado con respeto arquitectónico y con gracia -incluso cubriendo la calle que las separaba- seis edificios de crianza de diferentes épocas. Todas cargadas de historia -con altos techos de hasta 14 metros e inmaculados suelos de albero para garantizar las mejores condiciones de temperatura y humedad-, unas al modo afrancesado, con los 52 arcos que le dan nombre, otras de estilo catedralicio de columnas de piedra.
En el Puerto de Santa María, en pleno corazón de la bahía de Cádiz, Caballero compró el castillo que alojó a Colón y allí crían Puerto Fino, mecido por los vientos marinos que propician el perfecto desarrollo de la levadura o velo de flor que cubre la superficie del vino en las botas de crianza.
Sanlúcar de Barrameda es la cuna de la Manzanilla. Allí la brisa atlántica le da su carácter salino y su finura inconfundible y allí Lustau delega la cría de sus botas en un almacenista tradicional, Manuel Cuevas, y en su antigua y deliciosa bodeguita.

Un catálogo redondo
Lustau elabora más de 40 productos en diferentes gamas. Y cuando uno recorre en la sala de cata la impresionante fila de botellas, sin más que asomar la nariz en cada catavinos, comprende la razón de esa variedad. Cada trago es tan diferente, tan cargado de personalidad, tan representante de un estilo propio, tan adecuado para un momento propio, que merece su nombre, etiqueta, vestuario y, por supuesto, su lugar en el podio. De ahí que Lustau haya sido la bodega más premiada del pasado año.
Y que su antigua vocación exportadora -el 90% de sus botellas viaja a 40 países- se vea jalonada de reconocimientos en los concursos más exigentes de los cinco continentes, desde la gama de brandies a los vinagres, desde los finos y manzanillas a los moscateles y Pedro Ximénez. La lista es inacabable, e incluye tragos tan originales como los de pequeños cosecheros, que allí llaman, con nombre propio, “de almacenista”, o los Lustau East India, una genial combinacion de Oloroso y PX, un trago versátil y con potencial de convertirse en nueva moda al tomarlo como cóctel, en vaso corto con hielo y rodaja de naranja.
La bodega bien merece un visita para captar ese callado trabajo, el de la naturaleza y el genio humano, para disfrutar cada detalle, como las andanas de botas que se envinan para enviarlas a Escocia a criar whisky, o para dejarse envolver por el aroma de algunos de los mejores vinos del mundo. Si alguien lo duda o considera presuntuosa esta afirmación, tiene las puertas abiertas para comprobarlo. Aunque bastará una botella.






Bodegas Lustau
Avda. de los Arcos
Jerez de la Frontera (Cádiz)
Tel. +34 956 34 15 97
www.caballero.es
www.lustau.es

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