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Europa y ultramar: hubo de todo

  • Redacción
  • 2003-02-01 00:00:00

PORTUGAL En las fronteras del tiempo En el valle del Douro, cuatro días después del inicio de la vendimia empezó a llover torrencialmente. En los últimos años, los productores solían interrumpir la vendimia en tales situaciones, pero esta vez, las precipitaciones con altas temperaturas provocaron una enorme podredumbre, sobre todo en los viñedos más viejos. De modo que hoy, los más felices son los que se decidieron a vendimiar temprano. Por razones obvias, la Tinta Roriz (idéntica a la Tempranillo española), de maduración temprana, resultó la mejor parada. En ella hay potencial para vinos tintos de muchos quilates. Por el contrario, sólo se puede esperar aisladamente algún Vintage Port excepcional. También en las otras regiones vinícolas el panorama es dual. Un año seco con un verano relativamente fresco hizo nacer grandes expectativas, destruidas por el mal tiempo de mediados de septiembre. Las regiones mejor paradas fueron las meridionales, Alentejo y Ribatejo, donde la vendimia ya estaba casi finalizada cuando empezaron las lluvias. Además del Douro, también registraron pérdidas de cosecha de hasta un 60% por podredumbre y mildíu las otras regiones vinícolas septentrionales, sobre todo las del Dão y la del Minho, región del Vinho Verde. Sólo será posible hacer buenos vinos de 2002 con variedades de maduración temprana como la Tinta Roriz o Jaen. EUROPA ORIENTAL Balance entreverado En la región de Tokai, a una cálida primavera siguió un verano largo, seco y caluroso. Cuando empezaba la cosecha de las variedades de maduración temprana Muscat y Zéta, a principios de septiembre, todo indicaba que sería otro gran año para los vinos dulces nobles de Tokai. Pero a mediados de septiembre empezaron las lluvias que duraron hasta bien entrado octubre. Afectaron sobre todo a la calidad de las variedades principales Furmint y Hárslevelü. Pero los vinicultores tuvieron suerte. Cuando mejoró el tiempo a finales de octubre, aún no estaba todo perdido. La mayor parte de las uvas Aszú, de podredumbre noble y maduración tardía, presentaban mucho azúcar y magnífica botritis. Allí donde fue posible seleccionar las uvas aguadas, pueden esperarse vinos al estilo del excelente año 1999. Los vinicultores superiores enjuician el año 2002 como bueno con reservas. También en el resto de Hungría los cambios de tiempo afectaron a la vendimia. En las más importantes regiones vinícolas Eger, Szekszárd y Villány sólo pueden contar con buenas calidades los vinicultores que llevaron a cabo una rigurosa selección. Bulgaria registró, como muchas regiones vinícolas de Europa, fuertes lluvias y temperaturas bajas en agosto y septiembre. A pesar de ello, las empresas más importantes consideran buena la calidad del 2002. Sobre todo los Merlot y Cabernet de las regiones septentrionales son muy prometedores. california Otro año excelente California ha registrado un año de fábula. La primavera y el verano fueron frescos, pero secos. La consecuencia fue un ciclo vegetativo largo y cauteloso que produjo uvas con una intensa concentración de fruta y ácido maduro, pero presente. En muchas zonas de California se vendimiaron las últimas uvas ya a finales de octubre. El mayor problema ha sido la sequía que, por ejemplo en Napa Valley, provocó el resecamiento de la uva. A pesar de todo, la vendimia ha resultado excelente: se han cosechado alrededor de un 10% más de uvas que el año anterior. Esto podría convertirse en un problema para los vinicultores californianos, pues debido a la enfermiza economía estadounidense, muchos consumidores se inclinarán por las importaciones de Chile y Argentina, más baratas. Esto ha llevado, en el mercado californiano, a una caída de hasta dos tercios en los precios de la uva. Como consecuencia, en Sonoma y Mendocino County ni siquiera se han vendimiado todos los viñedos. En los Estados federales de Oregón y Washington, en el extremo noroccidental de los EE UU, se presenta una añada magnífica. Algunos vinicultores la comparan con la legendaria de 1994. La primavera fresca afectó a la floración y redujo naturalmente la cosecha. Por lo demás, el ciclo vegetativo ha evolucionado óptimamente, con un verano caluroso y un otoño seco. De mucho valor deberían ser los vinos de Syrah y los de Pinot noir de Willamette Valley. Pero también los Merlot y Cabernet de Washington se presentan con gran estilo. AUSTRALIa y nueva zelanda Vinicultores felices Con la añada de 2002, Australia y Nueva Zelanda enlazan con el año anterior, cualitativamente convincente. En el sur de Australia se han conseguido excelentes vinos blancos y tintos. Una primavera fresca y lluviosa preparó el terreno para uvas escasas y pequeñas. Después, un verano seco y muy suave y un otoño cálido favorecieron un proceso de maduración lento, que creó las mejores condiciones para un color intenso, aromas frutales óptimos y una estructura de ácidos madura y jugosa. Puede decirse que las condiciones climatológicas fueron perfectas en Barossa Valley. Allí esperan de la cosecha de 2002 unos vinos de Syrah absolutamente superiores, compactos, muy frutales pero no toscos. En Clare Valley, baluarte del Riesling, los vinicultores llegan a hablar de la mejor cosecha de los últimos veinte años. En Coonawarra, meca del tinto, una floración catastrófica condujo a la menor cosecha de Cabernet Sauvignon de todos los tiempos. Pero lo que llegó a las bodegas era de alto quilataje. En la región de Margaret River, los fuertes cambios climáticos durante la primera fase de vegetación provocaron una formación irregular de la flor. Por ejemplo, Cullen Wines ha registrado una cosecha de Chardonnay de hasta un 50 por ciento menor. Ha sido la primera vez que los vinicultores han vendimiado la Chardonnay después de la Cabernet Sauvignon. A pesar de todo: quien vendimió antes de las lluvias de abril, podrá congratularse por los vinos elegantes, frutales y frescos conseguidos. En Hunter Valley (Nueva Gales del Sur) la cosecha sufrió los efectos de las precipitaciones; a pesar de todo, esta cosecha se ha calificado como buena. En Yarra Valley (Victoria), cerca de Melbourne, un verano fresco favoreció una cosecha escasa, y muchos vinicultores hablan de la mejor añada de todos los tiempos. A pesar de algunas ausencias, debido a las nuevas plantaciones en Australia se recogerá alrededor de un 7 por ciento más de uva que el año anterior. En Nueva Zelanda se ha vendimiado en 2002 un increíble 75 por ciento más de uva que el año anterior. Esta avalancha provocó, en muchas bodegas, atascos y retenciones en la elaboración. Grandes cantidades de vino tuvieron que ser almacenadas en fábricas de la industria láctea. Un periodo climatológico húmedo y cálido a principios de la primavera había estimulado el crecimiento de las cepas. Incluso los vinicultores superiores han tenido dificultades para mantener la cosecha bajo control. Así, con la añada de 2002, se podrá responder sin ningún problema a la enorme demanda de Sauvignon blanc de Marlborough. Por otra parte, no todas las uvas han llegado a tener una calidad satisfactoria. Las variedades tintas de maduración tardía, sobre todo la Cabernet Sauvignon y la Syrah, se han visto favorecidas por el buen tiempo de marzo y abril, y los vinos se muestran concentrados y complejos. También convence el Pinot noir, sobre todo en la isla septentrional, donde no cayeron precipitaciones desde alrededor de cincuenta días antes de la vendimia y se recogieron uvas pequeñas de gran quilataje. CHILE y argentina Un superaño para la Malbec Si bien en los últimos dos años el granizo durante la vendimia había afectado a la calidad y cantidad de las uvas en Mendoza, esta vendimia se ha desarrollado de manera prácticamente perfecta. Los comentarios de los vinicultores sobre la cosecha de 2002 son eufóricos y para algunos ésta es la mejor vendimia de los últimos veinte años. Parecen haber resultado espléndidos los tintos de Tempranillo, Syrah y Bonarda. Pero los vinos de Malbec podrán convertirse en la estrella de la añada. En Chile, el tiempo ha convertido la vinicultura en una sociedad de dos clases. En las regiones de Aconcagua y Casablanca, a 80 kilómetros al norte de Santiago, un periodo de calor provocó la vendimia temprana de Sauvignon blanc y Chardonnay. En Maipo y Rapel, a pocos kilómetros al sur de la capital, el tiempo durante la vendimia fue suave y cálido. Sobre todo las variedades tintas Merlot, Cabernet Sauvignon y Carmenère podrán producir muy buenos vinos aromáticos, con buena acidez y mucha fruta. Más al sur, en las zonas de Curicó y Maule, los vinicultores tuvieron que luchar con fuertes precipitaciones durante la vendimia. Aurelio Montes, responsable de las líneas de vinos de renombre Viña Montes y Viña Montes Alpha M, habló de unas pérdidas de más del 30% debido a la podredumbre. Se slavarán quienes hayan seleccionado rigurosamente su cosecha. Sudáfrica La ruleta del tiempo A pesar de una serie de cabriolas del tiempo, la mayoría de los vinicultores de Sudáfrica consideran la vendimia de 2002 como buena hasta muy buena. No obstante, algunas precipitaciones locales provocaron que las condiciones de la misma región fueran frecuentemente muy distintas de finca a finca. El año vinícola de 2002 empezó en El Cabo con el invierno más lluvioso desde hace cincuenta años. También durante el verano llovió muy por encima de la media. Pero justo para la vendimia el tiempo se mantuvo seco y cálido. Así, pudieron cosecharse en condiciones ideales las variedades de maduración temprana Sauvignon blanc y Chenin blanc. A finales de febrero llegó una ola de calor que estresó a las cepas y detuvo la maduración de las variedades Chardonnay, Merlot y Cabernet franc. Pero en marzo el clima volvió a dulcificarse, de modo que la Cabernet Sauvignon pudo vendimiarse en condiciones óptimas. Quien haya seleccionado rigurosamente las uvas estropeadas, ha podido llevar a su bodega altas calidades. Algunas fincas vinícolas superiores han tenido que aceptar una reducción de hasta un 25 por ciento de la cosecha debido a tales selecciones. Como en las nuevas regiones vinícolas emergentes el tiempo ha sido más equilibrado, en general el resultado de la cosecha ha sido aproximadamente un 10 por ciento mayor al de 2001. Suiza Cantidad escasa y calidad ¡Qué espléndido año! A pesar del verano inestable, los vinicultores suizos han conseguido una cosecha que merece la nota de bien hasta excelente. Para arrancarle este resultado al tiempo ha hecho falta paciencia, buenos nervios, suerte y una enorme voluntad de trabajo en el viñedo. En algunas regiones, la cosecha se ha situado hasta un 30 por ciento por debajo de la media, lo que demuestra que los vinicultores y vinicultoras han reducido la cosecha voluntariamente en favor de la calidad. El año 2002 producirá menos vinos “culturistas” al estilo del Nuevo Mundo, y más bien vinos clásicos que convencerán por su elegancia y complejidad.

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