Mi Vino

Vinos

CERRAR
  • FORMULARIO DE CONTACTO
  • OPUSWINE, S.L. es el responsable del tratamiento de sus datos con la finalidad de enviarles información comercial. No se cederán datos a terceros salvo obligación legal. Puede ejercer su derecho a acceder, rectificar y suprimir estos datos, así como ampliar información sobre otros derechos y protección de datos aquí.

Una hora con Rafael del Rey, director del OEMV

  • Redacción
  • 2011-03-01 00:00:00

“Venimos de un sector que no ha valorado al consumidor” Rafael del Rey es el director general del Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMV), fundación privada con apoyo institucional y del sector privado. Todo un reto al que lleva años dedicándose. Su eslogan dice: “OeMV, difusión y promoción del vino y productos vitivinícolas para un mejor conocimiento del mercado y sus consumidores”. Toda una declaración de intenciones. El concepto es muy simple y sencillo, una información de mercados y de consumidores para poder vender mejor nuestros vinos. La información ayuda pero hay otro gran elemento que genera la creación del Observatorio, y es que la información es algo relativamente difícil de obtener de forma individual y fácil de forma colectiva. Hay mucha información de mercado pero si se hace de forma colectiva beneficia a todos. Han publicado muchos informes y estudios en profundidad desde el Observatorio. ¿Aparece por fin una sociología del vino en España? Es una mezcla entre sociología y marketing, son dos cosas que le vienen muy bien al vino como a cualquier sector agroalimentario y algo que faltaba. Conocer mucho más al que consume el producto y cómo le llega, no quedarnos solo en la producción y las fases incipientes de la distribución. Ahora no será por falta de información, una de las quejas del sector Precisamente ese fue uno de los objetivos del Observatorio, ahora hay mucha información que, por cierto, no es valorada igual por todo el mundo. Depende del grado de profesionalización de cada empresa y de la importancia que le demos al consumidor. Venimos de un sector que no ha valorado al consumidor y poco a poco tenemos que pensar más en él, porque es la parte esencial de la cadena. Hagamos un pequeño análisis DAFO del mercado español del vino, sus fortalezas y debilidades. Fortalezas tenemos muchas, una enorme historia en producción y cultura del vino. El vino en España es algo natural y lo tenemos muy presente e imbuido en nuestra cultura. La diversidad es otra gran fortaleza, regiones, vinos, variedades, elaboraciones... que nos permite afrontar con éxito mercados distintos. ¿Debilidades?, nos faltan más empresas y marcas potentes. España está poco presente en los principales operadores del mundo. La internacionalización es el gran reto, el vino español necesita masa crítica en los mercados. Además hay un problema de calidades, en plural, y de saber cómo son apreciadas por el consumidor. Hay que hacer buenos vinos de acuerdo con los criterios del consumidor tanto extranjero como nacional. Seguimos en crisis. ¿Qué balance hace de estos años? La crisis es cambiante, pero, en general, estamos creciendo en exportación lo que perdemos en mercado interior, y dentro de España, crecemos en alimentación algo menos de lo que perdemos en hostelería. Si la tendencia es la internacionalización y el cambio del canal Horeca a canal alimentación, beneficia a todos los decididos a exportar, grandes y pequeños, y perjudica a muchas bodegas no preparadas y que además han crecido al amparo de la hostelería y no en alimentación. Otro factor es el margen de precio, más ajustado en alimentación que Horeca, así que quien tenga sus inversiones y organización financiera mejor estructurada les irá mejor. Granel y vinos de calidad, ¿cómo y en qué punto de la balanza se encuentra España? Debemos darle importancia a todos los productos vitivinícolas: mostos, vinagres, graneles, alcohol vínico... porque España es un gran productor y no podemos renunciar a jugar en ninguna de las ligas. Es absurdo pensar solo en vinos de élite, todo es riqueza. No debemos renunciar al vino de mesa o del menú por el vino en copa y de calidad, todo es compatible y no podemos ser talibanes de nada. Querer imponer lo que creemos que es bueno nos hace mucho daño, temas como bag in box, vino en lata, tapón de rosca etc. Aquí somos más reticentes a ello que en el extranjero. Debemos pensar más en la persona que va a beber el vino. Los datos de consumo en España siguen bajando... España ha sido un país atípico en el consumo del vino durante muchos años, bebíamos más en bares y restaurantes y menos en casa. Desde hace unos años esta tendencia está cambiando, de pronto el consumo baja mucho más fuerte que el incremento del consumo en alimentación, y eso nos lleva a unos niveles de consumo per cápita muy bajos. ¿Cuáles son las cifras actuales? En torno a un 18% per cápita, de los cuales 9% es consumo en hogares. Por cierto, donde menos se consume es en Castilla-La Mancha. Esa contradicción entre cultura productiva y consumo es general y muy preocupante. ¿Qué se puede hacer? Primero, conocer al consumidor español, porque nos permite ver los distintos perfiles de hábitos de consumo y comprobar las enormes diferencias que existen, cosa que en el sector hacemos poco. Jóvenes, mujeres, inmigrantes, distintos tipos de familias... La sociedad cambia, ¿innovamos lo suficiente para seguir el ritmo de nuestros consumidores? Desde luego, el problema no es el precio del vino, aunque hay una disfunción entre la percepción del precio y la realidad. Las mujeres, como segmento de consumo, es algo a lo que ahora, por fin, se empieza a prestar atención. Una de mis principales conclusiones es el extraordinario potencial de la mujer en España como prescriptora, compradora y consumidora de vinos. La mujer puede consumir más de lo que hace ahora, puede consumir de una forma inteligente y moderada. En los mercados anglosajones la mujer ha pasado de la cerveza al vino para pasar un rato agradable, ¿por qué no aquí? Se rompe la tradición, el vino ya no es cosa de hombres. No debe serlo, la mujer tiene una aproximación al vino distinta a la del hombre, menos tradicional y menos encorsetada, más abierta a la innovación. Los medios de comunicación especializados juegan un papel importante en estas tendencias. Esencial. Divulgar el mundo del vino procurando desmitificarlo un poco, todo lo que se haga de cara al sector es importante, popularizar del vino. No asustar al consumidor, explicarle que hay productos buenos a buenos precios y presentarlo de una manera natural. Y hablar de los vinos económicos. Ahora es un periodo difícil donde se restringen inversiones, esto es un ejercicio sano, pero no quiere decir que haya que suspenderlas. Es más, en tiempos de crisis mayor profesionalización, comercialización y comunicación es lo más importante, es ahí donde hay que dar el do de pecho. Las crisis generan nuevas tendencias, ¿cuáles ve más definidas? Además de la internacionalización y el crecimiento en el canal de la alimentación en las que estamos inmersos, habrá grandes cambios en las fórmulas de distribución. Entrará con fuerza la venta directa ligada al enoturismo, es algo que va a desarrollarse muchos en los próximos años y sobre todo ligado a bodegas pequeñas, es una vía de salida extraordinaria. Van a caber algunos tipos de vinos, sabores y tipos de envase. Sigo siendo optimista en que esto pueda elevar el consumo del vino. Debemos aprender las lecciones de la crisis y empezar a crecer. ¿Qué nuevos proyectos hay para 2011? En total van a ser seis este año. Uno relativo al cambio en los modelos de distribución, la presencia del vino español en Franca e Italia, otro relativo a la situación de las bodegas españolas, cuentas de balances y resultados, saber cómo está el sector. Un gran proyecto donde haremos un seguimiento online de las ofertas de vino español en cinco de las principales tiendas de cinco países del mundo, hay que ver cómo estamos respecto al mercado y nuestros competidores. Este año es decisivo para el Observatorio, tenemos buena aceptación y funciona, pero ha nacido con apoyo institucional; el gran reto es saber si el interés despertado es suficiente para mantenerse del propio sector. “El potencial de la mujer como prescriptora, consumidora y compradora de vinos es extraordinario. La mujer está más abierta a la innovación.“ “Habrá grandes cambios en los modelos de distribución y entrará con fuerza la venta directa ligada al enoturismo.“ Biografía Rafael del Rey Sociólogo de la añada 1982 y llegado al mundo del vino “dando muchas vueltas y por casualidades de la vida”. Comenzó en 1995 trabajando en una asociación de bodegueros en La Rioja durante seis años. Ha sido secretario general adjunto, y posteriormente director general, de la Federación Española del Vino (FEV) y de ahí pasó al OeMV, cuando desde la propia FEV y el Ministerio de Agricultura decidieron crear esta fundación a la que ahora dedica todos sus esfuerzos. www.oemv.es

enoturismo


gente del vino