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La paradoja Australiana

  • Redacci贸n
  • 1999-04-01 00:00:00

Qu茅 es lo que se trae el turista como recuerdo de su largo viaje a las Ant铆podas? Un precioso wombat de peluche, un 鈥渉and painted traditional Aboriginal Boomerang鈥 (鈥渂umer谩n tradicional aborigen pintado a mano鈥) y un abrigo de montar Driza-bone de algod贸n encerado. Y, adem谩s, una caja de tres botellas de Syrah, tan opulento como la compota de ciruela sacada de una caja de puros. Este quinto continente es el que se suele reducir m谩s sistem谩ticamente a un par de clich茅s. Y su vino tambi茅n, como cuando se habla de su Chardonnay, Cabernet o Syrah como garant铆a de 鈥減ura fruta鈥. Y los comerciantes cultivan esta imagen. 鈥淪eleccionamos aquello que hace que Australia sea 煤nica. La probabilidad de hacer otros descubrimientos es muy alta, pero 驴para qu茅 铆bamos a importar Riesling o S茅millon desde el otro lado del mundo, si se parecen a los vinos europeos?鈥, me hizo reflexionar un importador.

Por eso aqu铆 muy rara vez se encuentran el tradicional S茅millon del Hunter Valley, inaccesible en su juventud pero que a la edad de diez o m谩s a帽os adquiere s煤bitamente car谩cter, con aromas de hierbas, humo y miel y un 谩cido maduro y jugoso. O bien esos fascinantes Riesling del Eden Valley que pueden compararse con algunos grandes alsacianos, incluso en lo que respecta a su incomparable tono de petr贸leo. Tampoco los inyectados Muscat y 鈥淭okai鈥 de Victoria ni las especialidades de Barossa, vinos elaborados a la manera del jerez y del oporto, disfrutan entre nosotros de la atenci贸n que merecer铆an por su calidad.

Pero, 驴acaso los grandes vinos de esta tierra no pretenden ser algo m谩s que productos alimenticios? 驴Acaso no son portavoces de un terru帽o muy concreto? 驴No representan la cultura de un pa铆s? Siendo as铆, deber铆amos tomar en consideraci贸n todo el amplio espectro de los vinos superiores australianos. (驴Qu茅 pensar铆amos de unos aficionados al arte moderno que s贸lo se interesaran por los trabajos abor铆genes, argumentando que en Europa ya hay suficiente arte moderno 鈥渂lanco鈥?). Para comprobar que Australia tiene algo m谩s que ofrecer que 鈥減erfecta enolog铆a鈥 y un pulido estilo 鈥淣ew World鈥 (鈥淣uevo Mundo鈥), hay que desplazarse personalmente a las Ant铆podas, 鈥渄own under鈥. Quien se zambulla en esta aventurada multiplicidad pronto se dar谩 cuenta de c贸mo este continente del vino, que se suele percibir vagamente como un gigantesco todo, adquiere color y perfil. Se va descubriendo el car谩cter individual de cada regi贸n. El country life en Hunter Valley, de inspiraci贸n brit谩nica. La mentalidad surfista de los vinicultores de Margaret River. Y de repente, aparece el virus del entusiasmo...

El Sur es la locomotora de la vinicultura australiana. Va acelerando cada vez m谩s deprisa. Diariamente se destacan nuevas etiquetas 鈥渇rom Zero to Hero鈥 (鈥渄e cero a h茅roe鈥). Pero aunque en el crisol de vinos que es Adelaide todos hablan de Big Business y de exportaciones r茅cord, la enolog铆a (鈥淲ine-making鈥) no se ha quedado parada. En la Meca del coupage, la filosof铆a del terru帽o va cobrando importancia. Y adem谩s, el 98 es un milagro que reposa en la bodega.
Las elevadoras de horquilla circulan raudas por entre acantilados de barricas. En una de las muchas r铆gidas naves de cemento de la f谩brica de vino Penfolds, arriba, en el Barossa Valley, treinta y siete mil barricas reposan bajo luces de ne贸n. No son barricas cualesquiera. En esas treinta y siete mil barricas s贸lo hay vino tinto. Exclusivamente vino de calidad Premium y Super-premium. Lo cual quiere decir treinta y siete mil veces seductora fruta con abocado aroma de bayas. Treinta y siete mil veces aroma de roble concentrado. Hay que hacer un esfuerzo para imaginar tan inmensa masa de 鈥淣uevo Mundo鈥. Pero suponiendo que todo ese vino fuera m铆o y suponiendo que me bebiera una botella diaria, las existencias me durar铆an 31.859 a帽os. Lo que all铆 reposa ordenadamente apilado es toda la variedad, todo el potencial del sur de Australia, seleccionado y marcado, barrica a barrica: variedad de uva, vi帽edo, valoraci贸n de su potencial. Listo para el coupage definitivo. 驴Treinta y siete mil elementos para jugar, como los ni帽os con las piezas de los juegos de construcci贸n? Bueno, los en贸logos no son totalmente libres, pues los ambiciosos modelos ya est谩n predeterminados y se llaman 鈥淕range鈥, 鈥淏in 707鈥 o 鈥淏in 389鈥.
El coupage es la gran habilidad de los en贸logos del sur de Australia. Con 茅l han iniciado su marcha triunfal por el mundo. 驴No es incre铆ble hasta qu茅 punto se equipara la vinicultura de todo el continente australiano con ese t铆pico 鈥淎ll-South Australia Blend鈥, que conocemos sobre todo por Wolf Blass, Lindemans, Elderton o bien el Bin 707 de Penfolds? Este 煤ltimo quiz谩 sea el representante m谩s extremadamente radical del estilo del Nuevo Mundo, que se define as铆: temprana opulencia por su elegante densidad, fruta dulzona y aromas de roble, perfectamente equilibrado, que se puede beber inmediatamente.
El ordenador resulta 煤til
Puede decirse que el dif铆cil arte del coupage culmina en 茅xito cuando la mezcla de las partes de distintas barricas no producen un vino corriente sino algo absolutamente 煤nico. Tan singular como el Grange del 92, fascinantemente espeso, a pesar de dar impresi贸n de frescor (Syrah de Barossa Valley, Coonawarra y McLaren Vale). O bien el reci茅n nacido 鈥淵attarna鈥 que, tras un dif铆cil parto, se ha convertido merecidamente en el hom贸logo blanco del legendario Grange. Sobre una base de 100 muestras distintas de Chardonnay se crearon ocho coupages, entre los que finalmente gan贸 la carrera el Bin 144 (Chardonnay de Adelaide Hills y McLaren Vale).
Incuestionablemente, este vino justifica el esfuerzo realizado. S贸lo cabe preguntarse si el mundo estaba esperando otro Super-Chardonnay m谩s, ahora que los aficionados a esta variedad est谩n empezando a cansarse de ella. En el caso de Orlando-Wyndham, el otro gigante de Barossa Valley, el acto de mezclar se inicia ya en el vi帽edo. Antes de proceder a nuevas plantaciones, se analiza el suelo, bloque por bloque, exactamente cada 70 metros. Su valoraci贸n por ordenador determina qu茅 variedad y qu茅 programa de riego son los m谩s adecuados para cada bloque. Y eso no es todo. Como cada bloque (un vi帽edo puede constar de docenas de bloques) se 鈥済estiona鈥 por ordenador, las uvas pueden calificarse con notas del 1 al 3 mucho antes de la vendimia, con lo cual su suerte ya est谩 echada antes de llegar a la bodega.
El descubrimiento del terru帽o
A pesar de todo, el coupage (鈥渂lending鈥) ya no es la 煤nica panacea de la vinicultura en el sur de Australia. Como los europeos enamorados del vino est谩n dando una importancia cada vez m谩s primordial al terru帽o, tambi茅n en Australia se distingue una tendencia al 鈥淪ingle Vineyard Wine鈥. Los dos magn铆ficos Syrah de Henschke, el 鈥淢ount Edelstone鈥, de un vi帽edo de 16 hect谩reas con cepas de m谩s de 70 a帽os de edad, y a煤n m谩s el 鈥淗ill of Grace鈥, de un vi帽edo de ocho hect谩reas con cepas que superan los 130 a帽os, ya son tan legendarios y, por consiguiente, tan raros como el Grange. Yalumba, que en Eden Valley dispone de vi帽edos tan excelentes como Pewsey Vale, Heggies Vineyard y Hill-Smith Estate, tambi茅n ha lanzado ya cerca de diez vinos 鈥淪ingle Vineyard鈥. La famosa finca vin铆cola Wirra Wirra, en el McLaren Vale, va a煤n m谩s lejos con sus 鈥淰ineyard Series鈥, para las que se vinifican y embotellan partidas m铆nimas de vinos con caracter铆sticas muy expl铆citas, en su mayor parte una selecci贸n de un rinc贸n particular de un vi帽edo. Adem谩s, empiezan a proliferar las boutique-wineries, que trabajan exclusivamente con uva de su propio vi帽edo o de su distrito, y cuya intenci贸n es definir a煤n m谩s el concepto de terru帽o. 鈥淓l Barossa Valley es un valle con historia y cultura propias. Queremos que los amantes del vino europeos, precisamente, perciban m谩s claramente este origen caracter铆stico, inconfundible, de nuestros vinos鈥, dice el vinicultor de Barossa, Peter Schulz, cuyos vinos proceden de las cepas que rodean su finca 鈥淭urkey Flat鈥 en Tanunda. A lo que aspira Peter Schulz es a perfilar m谩s las distintas zonas de vinicultura seg煤n el modelo europeo. Al igual que C么te R么tie, por ejemplo, se considera parte independiente del valle del R贸dano, as铆 tambi茅n el Barossa Valley tendr铆a que hacerse valer como parte independiente dentro del sur de Australia.
El vasto McLaren Vale, con sus silenciosos valles adyacentes y sus apartadas playas, o bien el 谩rido y monta帽oso Eden Valley, tambi茅n son zonas con un car谩cter extremadamente individual. Las grandes y poderosas Casas, por el contrario, no tienen inter茅s alguno en que se perfilen zonas de vitivinicultura individuales. Precisamente ellas, que mezclan en sus Multi-District-Blends uvas de todas esas regiones, prefieren que todo el inmenso sur de Australia se siga considerando una unidad, como hasta ahora, y que as铆 sea aceptado por los incondicionales del vino.
El precio explosivo de la tierra
Cuando los primeros colonos empezaron a plantar cepas en el sur, hace 130 a帽os, nada en absoluto hac铆a sospechar que estaban colocando la primera piedra de un 鈥渂oom鈥 que ya empieza a adquirir las dimensiones de una fiebre del oro. Los rigores que vivieron los primeros colonos en el Barossa Valley est谩n plasmados en las l谩pidas de los cementerios. Sirva la de Karl Albert Hermann Grosser, en el viejo cementerio de la colonia alemana Bethany, como ejemplo del destino de un emigrante en toda su tr谩gica dimensi贸n. En 1841 sali贸 de su patria, Silesia, y con su mujer y sus seis hijos se embarc贸 en el largo viaje hacia Australia. Por el camino, en pleno Atl谩ntico sur, vino al mundo su hija Salom茅, que muri贸 poco despu茅s de llegar a Adelaide. El propio Grosser s贸lo vivi贸 siete a帽os en su nueva patria. En aquella 茅poca de pioneros, muchos colonos mor铆an pronto, vencidos por las privaciones. Meshach Burge, por el contrario, procedente del sur de Inglaterra, y que lleg贸 al Barossa Valley en 1855 con sus padres, siendo ni帽o, vivi贸 99 a帽os y 9 meses. Cuando en el a帽o 1988 su biznieto, Grant Burge, buscaba un nombre para su Syrah superior, pensado enteramente para la longevidad, pronto tuvo claro que s贸lo hab铆a un nombre verdaderamente adecuado: Meshach, naturalmente. La historia del 茅xito de Grant Burge refleja como ninguna otra los a帽os del 鈥渂oom鈥 en el Barossa Valley. 鈥淐ada vez que iba a comprar tierras鈥, recuerda, 鈥渕is amigos me preven铆an del alto precio. Pero los precios siguen subiendo y las tierras que antes parec铆an caras, pasados apenas algunos meses ya resultaban haber sido una ganga鈥. Con otras palabras: en 1971, una hect谩rea de buena tierra de vi帽edo costaba 500 d贸lares australianos. En 1990, la misma hect谩rea ya costaba 5.000 d贸lares. Actualmente, el precio se sit煤a alrededor de los 25.000 d贸lares. Grant Burge ha ido aumentando sus propiedades en el Barossa Valley hasta las 1.200 hect谩reas aproximadamente. Est谩n plantadas de vides 320 hect谩reas. Otras 200 a 300 hect谩reas son apropiadas para nuevas plantaciones de vi帽edos. Actualmente, Grant Burge es el mayor propietario de vi帽edos en el Barossa Valley. Gestiona sus negocios desde el jeep por tel茅fono m贸vil y radio, compartiendo la torre de transmisi贸n con la polic铆a local. En su bodega, llena a rebosar, s贸lo las mejores uvas se vinifican bajo la etiqueta Grant Burge.
Sin olvidar el Riesling
La vinicultura australiana va de r茅cord en r茅cord: entre 1992 y 1996, la superficie de vi帽edos creci贸 en total un 50 por ciento. La inmensa inversi贸n de m谩s de mil millones de d贸lares australianos se est谩 amortizando r谩pidamente. El a帽o 1998 est谩 considerado como el a帽o r茅cord absoluto, tanto cualitativa como cuantitativamente, claro est谩. Y las cifras de exportaci贸n explotan literalmente. El sur, con un 60 por ciento del volumen total, es el marcapasos de esta historia de 茅xito, que es como un cuento de hadas. Y a pesar de que muchas bodegas producen al l铆mite de su capacidad con r茅gimen de turnos de trabajo, el nivel de calidad no ha descendido. Gracias a las nuevas t茅cnicas aplicadas a los vi帽edos, la maduraci贸n 贸ptima de la uva ya no es necesariamente sin贸nimo de un tremendo contenido de az煤car ni del consiguientemente alto nivel de alcohol. (Por cierto, el Stonewell del 90 de Peter Lehmann, con un 12,5 por ciento justito de volumen de alcohol, es el ejemplo perfecto de un Syrah concentrado a la par que agradable). Adem谩s, ha quedado demostrado que la tan temida disgregaci贸n de los vinos (en la que 谩cido, tanino y fruta parecen desenlazados) se puede evitar prolongando la maduraci贸n en barrica.
Por suerte, la continua gran demanda de los opulentos Syrah, Cabernet y Chardonnay, que precisamente s贸lo crecen en el sur de Australia, no ha llevado al descuido de las especialidades tradicionales (por ejemplo, los Riesling de Orlando, Henschke y Petaluma, o bien los 鈥渁jerezados鈥 D.P. 116 Show Amontillado y D.P. 38 Show Oloroso de Seppelt). Se realizan sistem谩ticamente experimentos con variedades nuevas. La Verdelho (p. ej. de Chapel Hill) y la Viognier (p. ej. de Yalumba) han demostrado su potencial cualitativo tanto como la Garnacha (p. ej. Turkey Flat) o la Sangiovese (p. ej. Coriole). En los vi帽edos experimentales se encuentran cada vez m谩s Marsanne y Roussanne, Mourv猫dre y Nebbiolo.
驴Astros o estrellas fugaces?
Un fen贸meno discordante son los tan altamente calificados vinos de culto, que aparecen como las setas en la tierra f茅rtil. Mucho de lo que se eleva en el firmamento de los vinos como nueva estrella en realidad no es m谩s que una estrella fugaz h谩bilmente puesta en escena. Kim Tolley, tataranieto del fundador de Penfolds, el Dr. Chistopher Rawson Penfolds, demostr贸 hace ya diez a帽os cu谩nta fama se puede conseguir por adelantado con una representaci贸n bien escenificada. Anta帽o, cuando se traslad贸 a Coonawarra para fundar su finca Penley, empez贸 por posar vistiendo un abrigo driza-bone y un pantal贸n de piel de topo delante de la estaci贸n de tren de Coonawarra, muy cinematogr谩ficamente desierta. El sombrero sobre una maleta y una barrica en una carretilla redondeaban aquella imagen que dio la vuelta la mundo del vino con el titular 鈥淎rrival. The tradition continues鈥 (鈥淟legada. La tradici贸n contin煤a鈥). Pr谩cticamente antes de que produjera sus primeros vinos (que, desde luego, supieron agradar) Coonawarra ya se equiparaba con Penley, a pesar de que la pareja de vinicultores Joy y Doug Bowen hac铆a ya 15 a帽os que estaba all铆, perseverante, extray茅ndole a esa estrecha franja de tierra f茅rtil rodeada de la nada en forma de estepa, unos vinos Cabernet y Syrah altamente concentrados, al estilo cl谩sico de los bodegueros autoabastecidos. Hoy m谩s que nunca, Bowen Estate sigue siendo valios铆sima informaci贸n privilegiada en el sur de Australia.
Vinos fantasmas
Mientras tanto, Kim Tolley ya ha estado maquinando una nueva travesura. Junto con el tratante de vinos suizo Tim Abegg, ha lanzado el Ausvetia. Esta pomposa combinaci贸n de palabras (鈥淎us-鈥 de Australia y 鈥-vetia鈥 de Helvetia) sugiere un producto artificial, pulido seg煤n los par谩metros Parker. Se compra uva seleccionada Syrah del Barossa Valley y McLaren Vale, se sazona con algo de Cabernet, se encarga la vinificaci贸n del conjunto a una bodega de alquiler, madur谩ndolo en madera nueva, para distribuir despu茅s esos pocos miles de botellas alrededor del mundo entre algunos desgraciados que, creyendo ingerir el esp铆ritu de la 茅poca, corren tras cualquier vino que sea lo bastante raro y lo bastante caro.
El m谩s curioso de estos vinos fantasma es el Astralis de Clarendon Hills. Ya el nombre suena a hor贸scopo de mercadillo callejero. La etiqueta es la expresi贸n del mal gusto concentrado. Con respecto al en贸logo, un tal Roman Bratasiuk, sus compa帽eros de profesi贸n coinciden sobre todo en una cosa: en su arrogancia. 鈥淓se vino es como su etiqueta: una bufonada. No s茅 de qu茅 vi帽edo proceden las uvas. No s茅 qui茅n hace ese vino. Ese vino ni tiene historia, ni tiene cultura. Se puede adquirir, como mucho, en Hong Kong o en Suiza y lo celebro, porque aqu铆 en Australia nadie lo echa de menos.鈥 Esto es lo que dicen vinicultores veteranos de un vino que, en su opini贸n, se ha elaborado en base a una interpretaci贸n demasiado polarizada del concepto de enolog铆a. S贸lo hay un problema: el vino es excelente. 驴Y no dicen que, en 煤ltima instancia, la verdad siempre est谩 en la copa?
Es curioso que sean precisamente los mismos en贸logos australianos los que relativicen cada vez m谩s la validez del winemaking. Piensan que la enolog铆a no debe conducir al producto an贸nimo. Los vinos deben contar historias, historias de su patria, de la tierra, como la de aquel 谩rido pedregal sobre la cima de una monta帽a de pizarra, donde Colin Gramp cierto d铆a hizo plantar aquel diminuto y hoy legendario vi帽edo de Riesling. O bien historias de personalidades como el bodeguero de Penfolds, Max Schubert, quien, a pesar de la oposici贸n interna, finalmente cre贸 el Grange, el rey de todos los coupages. Los vinos de Wirra Wirra, 驴no saben mucho mejor conociendo algunos de los irregulares episodios que rodean a su exc茅ntrico propietario Ken Trott, Trotty para sus amigos? Por suerte, en el sur de Australia, donde la vinicultura se define orgullosa como industria, hay un mont贸n de vinos llenos de car谩cter y personalidad. 脡sas son las aut茅nticas estrellas del sur.

En el salvaje Oeste

Grandes cosas le vaticinaban a la 鈥淐ool Area鈥, en el oeste. Fue hace diez a帽os. Pero hace ya tiempo que los Cabernet, Chardonnay y S茅millon no pueden responder a tan altas expectativas. En las bodegas de Margaret River, la normalidad pragm谩tica ha sustituido a la euforia de los tiempos de los pioneros. Sin embargo, cuando las enormes olas se abalanzan sobre la costa y los vinicultores sacan la tabla de surf del cobertizo, de repente, ah铆 est谩n las especiales vibraciones del salvaje oeste.

Sopla una brisa de New Age sobre esta franja de costa salvaje. Los surfistas no son tipos playeros, rubios y bronceados como los que se suelen ver en los prospectos y tarjetas postales australianas. Son unos chiflados que, aun con temperaturas superiores a los 20 grados, llevan extra帽os gorros de lana y van al Cape Mentelle en furgonetas pintadas de colores, para ver qu茅 tal est谩n hoy las olas. Hay tiendas que venden todos esos complementos que los esot茅ricos necesitan diariamente. El restaurante m谩s original de Margaret River lleva el nombre de 鈥淎rc of Iris鈥. El cocinero tiene aspecto de no saber decir que no a un buen porro. De noche, se puede cenar a la luz de las escasas velas, tray茅ndose el propio vino, un 鈥減ato a la naranja鈥 francamente excelente, mientras las cuerdas del sitar y los ritmos de la tabla amenizan la sobremesa. David Hohnen, fundador y copropietario de Cape Mentelle Vineyards, actualmente el productor local m谩s importante con unas 100 hect谩reas y una paleta de vinos siempre impecable (especialmente buenos: coupage S茅millon/Sauvignon, Cabernet y Zinfandel) tambi茅n parece apreciar las 鈥渆xtra帽as vibraciones鈥 de este lugar particular, a pesar de que la intimidad de los primeros tiempos va dando paso lentamente al ajetreo tur铆stico. Hohnen ya s贸lo va a hacer surf justo despu茅s del amanecer, cuando las olas son s贸lo para 茅l. Parece ser que a los pioneros les cuesta su buen esfuerzo este boom, aunque de hecho hayan participado en su fundaci贸n con sus vinos. De cualquier manera: la fuerza y el 铆mpetu de la naturaleza son inquebrantables y las fincas de los vinicultores desaparecen por completo tras los enormes eucaliptos con sus copas ralas, despeinadas por las rachas de viento, tal y como est谩n representadas en la etiqueta de Cape Mentelle.
El 煤ltimo barniz
Los vinos de Margaret River ciertamente son buenos. Ninguna objeci贸n, todo est谩 en orden. Los Cabernet son carnosos y potentes, los coupages de S茅millon y Sauvignon, jugosos y crujientes. Hay mucho vino honesto por un precio francamente menos exorbitante que abajo, en el sur. S贸lo que, de vez en cuando, se tiene la impresi贸n de que, de alguna manera, les falta el 煤ltimo barniz, los matices diminutos que distinguen un buen vino de un vino verdaderamente grande. 驴D贸nde est谩 el Grange del oeste? O quiz谩 habr铆a que preguntar: 驴Cu谩les son las caracter铆sticas realmente espec铆ficas, individuales, del terru帽o de Margaret River? 驴Qu茅 variedades desarrollan ah铆 un car谩cter verdaderamente propio? Quiz谩 sea una tonter铆a formular tales preguntas. Porque el boom de todo lo que se llame vino sobresaliente australiano obliga all铆 tambi茅n a producir al m谩ximo. Hay que sacar cada vez m谩s botellas, los tratantes esperan impacientes. 驴Para qu茅 tales exigencias elitistas y sutilezas, cuando se est谩 haciendo un buen trabajo? Y sin embargo, no dejar铆a de ser interesante ver lo que ser铆a posible si se subordinara todo al principio de la calidad. La vinicultura en Margaret River se ha desarrollado, eso es indudable. Pasaron los tiempos en que los vinicultores ten铆an que disculparse explicando que ciertos aromas verdes y taninos duros formaban parte del car谩cter del vino de esta zona. Tambi茅n all铆 han aprendido a embotellar fruta elegante. Estad铆sticamente hablando, es el lugar de Australia donde se producen m谩s vinos buenos. Pues aunque las cepas de Margaret River s贸lo suponen un escaso uno por ciento del total de los vi帽edos australianos, producen el 20 por ciento de todos los vinos sobresalientes del quinto continente. La individualidad de la vinicultura del oeste de Australia tambi茅n es algo poco frecuente. Si bien en otras regiones vin铆colas los vinos se mezclan arbitrariamente (es frecuente 鈥渕ezclar鈥 un Syrah del Hunter Valley, Sidney, con otro Syrah del Barossa Valley, Adelaide, situado a unos 2.000 kil贸metros de distancia), las botellas del oeste australiano en verdad contienen s贸lo y exclusivamente vino del oeste australiano.
El extremo occidental de Australia es un mundo aparte. Los habitantes de Sidney, por ejemplo, a 4.000 kil贸metros, sienten Perth m谩s lejano que Europa. Aquella noche de Febrero del a帽o 1962 en que John Glenn sobrevol贸 con la primera nave espacial americana el oeste de Australia, des茅rtico con excepci贸n de esta metr贸polis de millones de habitantes, a orillas del Swan River, todos encendieron las luces expresamente a su paso: 驴con la esperanza de que el mundo se apercibiese de su existencia? Y eso que el pa铆s est谩 lleno de riquezas. Con la euforia de los hallazgos de oro hace cien a帽os y la consiguiente conexi贸n a las l铆neas del tel茅grafo y del ferrocarril, empez贸 a formar parte del mundo civilizado. M谩s tarde se descubrieron otras riquezas del subsuelo. Actualmente, al bordear la costa hacia el peque帽o mundo del vino en Margaret River, al sur de Perth se ven enormes complejos industriales que elaboran mineral de hierro, n铆quel y bauxita. A cuatro horas de coche al sur de Perth est谩 Margaret River, que anta帽o fue isla, antes de que se desecaran las aguas bajas que la separaban del continente. Pero este afortunado pedacito de tierra, todo cubierto por las sombras de los enormes eucaliptos y acacias, sigue rodeado de mar por tres lados. Durante los a帽os de postguerra, sus escasos habitantes viv铆an de esta madera. La pesada y maravillosa madera de eucalipto caoba, con su tono rojizo, se export贸 al mundo entero. El agr贸nomo Jonh Gladstone, a principios de los a帽os 60, fue el primero en comprender que en Margaret River, donde la influencia de la corriente ant谩rtica hace que los meses de verano sean mucho m谩s frescos que en Perth, las condiciones eran ideales para la vinicultura. En todo caso, la evoluci贸n de las temperaturas durante la 茅poca de vegetaci贸n se parece sorprendentemente a la de Pomerol.
Los 鈥淢edical Winemakers鈥
Tom Cullity, un m茅dico de Perth, ley贸 las publicaciones especializadas de Gladstone y parti贸 por primera vez en 1965, montado en su Peugeot 403, en busca de ese terru帽o que Gladstone describ铆a como especialmente predestinado para la viticultura: esos bosquecillos de eucaliptos claros junto a la costa, con su suelo de lodo rojo entremezclado con grava. 鈥淓ntonces Margaret River no era m谩s que un montoncito de paup茅rrimas barracas de colonos que se afanaban en vano por talar los bosques para levantar granjas lecheras. Podr铆as haber vaciado el cargador de una escopeta en plena Calle Mayor sin problemas, con la certeza de no darle a nadie鈥, recuerda Cullity.
Pero 茅l se qued贸 y fund贸 Vasse Felix, que sigue siendo, aunque con otro propietario, una de las fincas m谩s destacadas. Le siguieron otras tres familias de m茅dicos: los Cullen, que ya pose铆an tierras, plantaron los primeros vi帽edos. Los Pannell fundaron Moss Wood. Y el matrimonio de m茅dicos John y Eithne Lagan, que hab铆an venido de Irlanda para salvar del cierre el deteriorado hospital de Margaret River, pusieron la primera piedra de Ch芒teau Xanadu. 鈥淟a primera de las cosechas de la nueva era, el Vasse Felix del 71, ni siquiera lleg贸 a la bodega. Las uvas que no estaban podridas, se las hab铆an comido los p谩jaros鈥, rememora Tom Cullity. Tambi茅n los otros 鈥淢edical Winemakers鈥 tuvieron que pagar el precio del aprendizaje. El primer vino que present贸 indicios del potencial latente en esta regi贸n fue el Cabernet Sauvignon del 74 de Moss Wood.
Vendimia a mano, levaduras naturales
Los pioneros, ante todo las empresas familiares que se han mantenido peque帽as, Cullen y Moss Wood, siguen siendo los que sondean m谩s sistem谩ticamente el potencial de calidad de los terru帽os en Margaret River. Ambos trabajan mayoritariamente con su propia uva. Ambos prescinden de toda irrigaci贸n de las cepas, para conseguir el 贸ptimo de la fruta. Ambos vendimian a mano. Keith Mugford lleva su Domaine Moss Wood, de nueve hect谩reas, realmente diminuta para las dimensiones australianas, con la exactitud de un vigneron borgo帽茅s, y en su bodega de barricas, hecha de ladrillo, uno podr铆a imaginar que est谩 en alg煤n lugar entre Dijon y Beaune. Insiste en lo importante que es la elecci贸n del mejor terru帽o all铆, en el vasto e inabarcable Margaret River. Asegura que la arena rojiza entreverada de piedras es el mejor suelo base de la zona y a帽ade: 鈥淗ay que plantar los vi帽edos s贸lo en las cimas de las colinas expuestas, orientadas al norte, porque as铆 se garantiza una buena maduraci贸n y, por consiguiente, un m谩ximo de aromas.鈥 Preguntado acerca del potencial de cada una de las variedades, Keith Mugford se muestra reservado. Piensa que el Pinot noir probablemente nunca pase de ser algo bastante especial. Que en la parte septentrional de Margaret River, la variedad m谩s prometedora es la Cabernet Sauvignon, opina este hombre que, conscientemente, dice ser 鈥渧ignerous鈥 y no winemaker, en贸logo. Vanya Cullen, que estudi贸 zoolog铆a y m煤sica antes de hacerse cargo de la empresa de sus padres, fermenta sus mejores partidas de Chardonnay y S茅millon de manera natural, es decir, sin a帽adir levaduras cultivadas, y despu茅s mantiene los vinos durante varios meses sobre la levadura fina. El resultado es notablemente m谩s complejo y de estructura m谩s fina. Pero el vino estrella de Cullen es el Reserve Cabernet/Merlot. El del 93 muestra aromas de baya y pimienta, con tonos animales, elegante en boca, pero sin detrimento de su textura masculina.
Rutilantes estrellas de Margaret River son tambi茅n los muy llenos Chardonnay de Leeuwin Estate, esa impresionante finca en medio de un parque en el que han tenido lugar conciertos al aire libre de Diana Ross y de Ray Charles, ante una masa tan numerosa de gente que podr铆a creerse imposible en ese apartado rinc贸n de la tierra. En cuanto al Riesling, parece darse mejor algo m谩s al sur, en la regi贸n de Mount Baker, tanto el seco (p. ej., el de Howard Park), como el dulce noble (p. ej., el Noble Riesling de Vasse Felix).
La fuerza suiza
Pero el esp铆ritu innovador, el valor de experimentar, la ambici贸n de subir el list贸n cada vez un poquito m谩s y atreverse a hacer algo nuevo cada a帽o, 茅se se encuentra actualmente sobre todo en el extravagante Ch芒teau Xanadu con el incansable en贸logo suizo J眉rg Muggli, cuyo nombre tan delatoramente suizo, tan suizo como los agujeros en el queso, no le impide ser casi m谩s australiano que los australianos.
En las bodegas, en una galer铆a con vistas sobre tanques de acero y barricas, est谩 el estudio de pintura de Robert Lawson. Suyas son tambi茅n las etiquetas pintadas a mano -cada etiqueta es un original- de la serie Art Series, para la que J眉rg Muggli elige las mejores de entre las mejores barricas que hab铆an sido destinadas al Reserve. Es una selecci贸n de la selecci贸n. De las cosechas de 1995 y 1996 eligi贸 Cabernet franc en ambos casos, vinos de fant谩stica densidad licorosa, y del a帽o 1997 seleccion贸 un Merlot no menos convincente.
Es dif铆cil determinar qu茅 tiene m谩s influencia sobre este peque帽o para铆so a orillas del oc茅ano 脥ndico: la mentalidad del surf o la mentalidad del vino. O bien, justamente la combinaci贸n de ambas cosas. Las dos son ciertamente embriagadoras. Y cada una de ellas tambi茅n es una forma de 鈥淎rte en el Tiempo鈥, pues cuando se ha apurado el m谩s elegante Cabernet y cuando se ha cabalgado sobre la ola m谩s majestuosa, los dos ya s贸lo son un trozo del recuerdo. El propietario de la espl茅ndida finca Leeuwin Estate, Denis B. Horgan, que pronto cumplir谩 los 60 a帽os, se enorgullece de decir que es un GOMS. La abreviatura significa 鈥淕rand Old Man of Surf鈥 (鈥淰iejo gran surfista鈥). A煤n sabe c贸mo agarrar las olas, porque hay que agarrarlas, pues son peligrosas. Al bajar por la carretera de la playa desde la bodega Cullen Winery, la cosa va quedando cada vez m谩s clara: los surfistas las llaman 鈥淕uillotine鈥, a esas masas gigantescas que se estrellan all铆 contra la tierra.


Aire fresco del Nuevo Mundo

En su juventud pueden parecer tan rudos como las cercanas monta帽as: los vinos del Hunter Valley no manifiestan su verdadera elegancia hasta pasados algunos a帽os de maduraci贸n. Medido a escala australiana, el peque帽o mundo del vino junto al Hunter River, donde caballos y vacas pastan junto a las vides, ya casi parece europeo.
El primer contacto con la familia Tyrrell se produjo de manera indirecta. Cierta velada en el restaurante Cacciatore, en Pokolbin, el coraz贸n del Lower Hunter Valley, Pauline Tyrrell cenaba casualmente con algunas amigas en la mesa contigua. Sobre la mesa hab铆a m谩s botellas que personas y, as铆, no era extra帽o que algunas de las botellas de Tyrrell a煤n estuvieran medio llenas cuando las mujeres abandonaron el local. Uno de los vinos sobrantes era un VAT 9 Dry Red de 1985. Nunca se debe desaprovechar la ocasi贸n de catar un vino maduro, sobre todo en el 鈥淣uevo Mundo del Vino鈥, y por eso nos hicimos discretamente con dicha botella. El Syrah mostraba hermosos aromas maduros, era elegante en boca, parec铆a casi ligero y a煤n conservaba un 谩cido fresco. El hecho de que la familia Tyrrell prefiera beber sus propios vinos cuando han madurado algunos a帽os es t铆pico de la cultura gastron贸mica de Nueva Gales del Sur, cuyas casas tradicionales se orientan m谩s en Francia, en lo que respecta al sabor del vino, que en este Nuevo Mundo. Murray Tyrrell, de 76 a帽os de edad, es el Grand Old Man, el Patriarca del Hunter Valley. Fue el primero en plantar Chardonnay all铆, en 1967. La que hoy es la variedad principal del valle produce vinos complejos y concentrados.
Acceder al Patriarca, a veces algo gru帽贸n, no supone ning煤n problema. Todos los d铆as, poco antes del mediod铆a, se sienta en su Jaguar y, desde su bien cuidada casa de campo se dirige a la bodega, al alcance de la vista sobre la colina de enfrente. All铆, en la r煤stica y confortable caba帽a de madera que alberga el comedor, almuerza con trabajadores y gerentes y, en realidad, est谩 de bastante buen humor, a no ser que alguien le haga una pregunta tonta. Mientras est谩bamos tom谩ndonos la sopa de calabaza, un comensal quiso saber si alguno de los cuatro gigantes del vino ya ten铆a un pie metido en la casa Tyrrell. En ese momento, Murray dej贸 caer la cuchara en la sopa y murmur贸 roncamente un poderoso 鈥淣oooo! We don鈥檛 need any bloody shareholder!鈥 (鈥溌oooo! 隆No queremos ning煤n maldito accionista!鈥).
En las 煤ltimas d茅cadas, tres figuras carism谩ticas han marcado enormemente la vinicultura en el Hunter Valley. Murray Tyrrell facilit贸 el triunfo al Chardonnay. Lo mismo hizo por el Cabernet el ya fallecido Max Lake, legendario por sus m煤ltiples facetas de cirujano, m煤sico, cocinero, bodeguero autoabastecido y autor de libros (una de sus obras lleva el adecuado t铆tulo de 鈥淰ine & Scalpel鈥 -鈥淰id y bistur铆鈥-). Len Evans, por 煤ltimo, en primera l铆nea se facilit贸 el 茅xito a s铆 mismo. Pero desde su posici贸n de fan谩tico amante del vino, catador, jurado de concursos, contertulio televisivo permanente y amigo de todos los australianos famosos, al menos en el 谩mbito nacional, transmiti贸 parte de su fama a la vinicultura, especialmente a la de Hunter Valley. Adem谩s, como fundador del Rothbury Estate, cre贸 una de las fincas m谩s prestigiosas de Hunter Valley, que desgraciadamente y a pesar de su encarnizada oposici贸n, se vendi贸 en 1996 al grupo Mildara-Blass. Los nuevos propietarios ya han puesto en marcha un ambicioso programa de inversiones. Rothbury deber谩 aumentar tanto en cantidad como en calidad, para convertirse en una aut茅ntica joya del Hunter Valley. La antigua oficina de Len Evans, que tiene las dimensiones de una confortable vivienda de tres habitaciones (con cocina, ba帽o y sal贸n con chimenea), ahora sirve de sala de cata. 鈥淧referimos invertir nuestro dinero en renovar los equipos de la bodega, antes que en la oficina del jefe鈥 - los nuevos se帽ores de Rothbury no pueden evitar la pulla a su ilustre predecesor.
La leyenda del vinomiel
El vino m谩s individualista a la vez que tradicional de Hunter Valley es el S茅millon. Plantado en buenos vi帽edos, precisamente en los a帽os h煤medos, que son frecuentes en Nueva Gales del Sur, desarrolla sus caracter铆sticas t铆picas. La uva se vendimia muy pronto y se vinifica en tanques de acero, frecuentemente manteniendo el vino sobre la levadura alg煤n tiempo despu茅s de la fermentaci贸n. Un S茅millon t铆pico de Hunter (Tyrrell, Rothbury y McWilliam son excelentes) tiene menos de un 11 % de volumen de alcohol y un 谩cido vigoroso de m谩s de siete gramos por litro. Si bien estos vinos en su juventud a menudo se muestran verdosos, herb谩ceos y unidimensionales, pasados seis o siete a帽os, revelan un abanico de aromas que alcanza desde las hierbas arom谩ticas y la paja, pasando por el pan tostado y las nueces hasta un tono expl铆citamente meloso, transportado por un 谩cido maduro y generoso.
Este vinomiel de Hunter, con un potencial de envejecimiento de 20 largos a帽os, indudablemente es una especialidad para aficionados. Poco o nada tiene que ver con ese estilo del Nuevo Mundo que en Europa se le supone a los vinos de las Ant铆podas, 鈥渄own under鈥. Sin embargo, han logrado fama mundial vinos de estilo similar, precisamente del Loira (p. ej. Savenni猫res). Hay que contemplar el S茅millon de Hunter desde ese punto de vista del Viejo Mundo del Vino para reconocer su grandeza. Lo mismo puede decirse del Syrah de Hunter. Comparado con el Syrah dulz贸n y especiado de Barossa y McLaren Vale, esta variedad desarrolla all铆, junto al cl谩sico perfume de ciruela, aromas de hierbas arom谩ticas, pimienta y cuero, adem谩s de una carga concentrada de tanino 鈥 como en el valle del R贸dano.
En el Hunter Valley, el centro es la regi贸n de Pokolbin, que comienza detr谩s del peque帽o aeropuerto de Cessnock, cosa muy pr谩ctica, porque as铆 los abogados, m茅dicos y hombres de negocios de Sidney que desean cultivar el estilo de vida campestre durante el fin de semana no se ven obligados a perder mucho tiempo. En Pokolbin se puede encontrar todo lo que se necesita para este fin. En un 谩rea de diez por diez kil贸metros hay boutiques del vino, restaurantes y casas de hu茅spedes, todo en un cuidado estilo r煤stico, con mucha madera y chimeneas. En el extremo occidental de la regi贸n de Pokolbin se eleva la cordillera de Broken Back Range, en cuyas bien ventiladas laderas orientales de suelo volc谩nico, sobre todo en los meses de verano, crecen cepas de S茅millon, Chardonnay y Syrah de primera categor铆a. Durante mucho tiempo, los vinos de estas parcelas de Broken Back se consideraron los mejores de este distrito vinicultor, supuestamente el m谩s antiguo de Australia. Sin embargo, a lo largo de los 煤ltimos a帽os, el Upper Hunter Valley no ha dejado de ganar en importancia.
Por ejemplo, Rosemount Estate, a dos horas de coche de Pokolbin, ha sentado nuevos par谩metros con su voluminoso Chardonnay del Roxburgh Vineyard, que ya est谩 muy expuesto a la influencia de las cercanas monta帽as. Los Chardonnay verdaderamente delicados de Hunter se pueden beber muy j贸venes, en comparaci贸n con otras variedades. Siempre y cuando a uno le gusten los aromas de vainilla y tostados que, en los primeros a帽os, con frecuencia est谩n demasiado presentes. Ahora que el Upper Hunter Valley ya parece explorado en lo que respecta a la viticultura, las Casas m谩s relevantes vuelven la vista hacia Mudgee y Cowra. All铆 las cepas Syrah, Cabernet sauvignon y Merlot desarrollan una elegancia y frutalidad tan sorprendentes que en los coupages son capaces de revalorizar a posteriori los vinos de Hunter, que en a帽os muy lluviosos con frecuencia resultan verdosos y animales. Sin embargo, es muy dudosa la pr谩ctica de las bodegas de Hunter Valley de mejorar su Syrah verdoso mezcl谩ndolo con vinos transportados en camiones desde McLaren Vale, situado a 1.200 kil贸metros.
El hombre de las monta帽as
Cuando Philip Shaw, el introvertido bodeguero de Rosemount Estate, empieza a hablar de la serran铆a de Orange, entre Mudgee y Cowra, su rostro cobra vida, y pronto desaparece en la bodega para sacar algunas r谩pidas pruebas de barrica. Shaw, que tiene su residencia principal all铆 donde se producen los mejores vinos de Rosemount (su casa est谩 en medio del legendario vi帽edo de Roxburgh), se ha hecho una casa en Orange para los fines de semana. Muy seguro debe estar del potencial latente en este distrito de viticultura, a煤n joven y diminuto. Las vides crecen hasta una altura de 1.000 metros, en su mayor parte a lo largo del suelo volc谩nico de las vastas cordilleras del Mount Canobolas.
En la copa, los elixires de Orange muestran un color opaco, verdaderamente negro. Y aunque se trata de muestras de la cosecha del 98, estos vinos, a pesar del breve tiempo en barrica, dan una sorprendente impresi贸n de equilibrio. Tan asombrosos son los aromas concentrados de bayas oscuras en el varietal Cabernet franc, como el terroso Cabernet Sauvignon con su tanino severo, pero maduro. Shaw sabe que los vi帽edos de Orange se plantaron sobre todo para seguir perfeccionando los coupages Rosemount, aunqie confiesa que estos vinos le gustan tanto que, 鈥渆n realidad, habr铆a que lanzarlos como 芦Single Vineyards禄, de un solo vi帽edo.鈥
Las bodegas del Hunter Valley, con los reci茅n plantados vi帽edos de Mudgee, Cowra y Orange, indudablemente disponen de un instrumental enormemente mejorado para la elaboraci贸n del tinto. Las Cuv茅es de los diferentes terru帽os de Nueva Gales del Sur han logrado ser convincentes. Son vinos con identidad. No es de extra帽ar, viendo la fuerza del nuevo empuje y la autoconcienciaci贸n de las bodegas. En los pr贸ximos a帽os, habr谩 que contar con sorpresas de alto quilate procedentes de Mudgee, Cowra y Orange.

Durante los 煤ltimos a帽os, las catas comparativas de vinos superiores Pinot noir de todo el mundo han arrojado sorprendentes vencedores. M谩s de una vez se situaron en la c煤spide no precisamente las empresas de primer orden C么te de Nuits, ni tampoco los voluminosos vinos de Reserva de California y Oreg贸n, sino los Pinot con intenso tono de bayas, que por su estructura arom谩tica recuerdan a fresas maduras y oscuras picotas, procedentes de la zona vit铆cola australiana de Yarra Valley, que comienza en el extrarradio de la gran metr贸poli Melbourne y se extiende unos 30 kil贸metros hacia el noreste, a lo largo del r铆o Yarra y sus numerosos afluentes. Los mejores Pinot de Yarra Valley seducen no s贸lo por su marcada fruta, sino tambi茅n por una opulencia sedosa y ampulosa, taninos maduros y un final abocadamente tostado, consecuencia de mucho extracto y elaboraci贸n mayoritariamente en barricas nuevas francesas. Los partidarios del cl谩sico estilo masculino del Pinot a veces critican este toque dulz贸n, tild谩ndolo de 鈥渢铆pico del Nuevo Mundo鈥. No obstante, los vinos estrella de las principales casas de la Borgo帽a, como Domaine M茅o-Camuzet en Vosne-Roman茅e, o bien Domaine Dujac en Morey-St-Denis, tambi茅n muestran caracter铆sticas similares. Adem谩s, se ha comprobado que los Pinot australianos, tras algunos a帽os de guarda en botella, pierden ese tono dulz贸n, dominando m谩s el 谩cido maduro.
En el siglo pasado, fueron suizos emigrantes los que empezaron a producir en Yarra Valley vinos de mesa que durante algunas d茅cadas fueron considerados los mejores de Australia. Pero a partir de 1920, cuando empezaron a ponerse cada vez m谩s de moda los vinos pesados y dulces, dej贸 de ser negocio la vinicultura en el Yarra Valley. Los pastos pronto sustituyeron a las vides. El renacimiento no lleg贸 hasta los a帽os 60. En aquella 茅poca, por toda Australia empezaron a fundarse peque帽as fincas y, tambi茅n en esta regi贸n, fueron m茅dicos visionarios con calderilla los que retomaron el impulso de la vinicultura. Se basaron en el supuesto de que las colinas situadas entre 200 y 400 metros sobre el nivel del mar, con sus vertientes -algunas incluso escarpadas- hacia el r铆o Yarra o sus afluentes eran las que mejor reproduc铆an en toda Australia el microclima mar铆timo, francamente fresco, caracter铆stico de los vi帽edos superiores de Europa. Tambi茅n la tierra, predominantemente pobre, en su mayor铆a compuesta de arena, lodo o tierra volc谩nica roja, parec铆a ideal.
El doctor Bailey Carrodus fue uno de los primeros pioneros. Este hombre introvertido lleg贸 de Nueva Zelanda en 1969 y fund贸 Yarra Yering, cuyo coraz贸n actualmente es un vi帽edo de 16 hect谩reas, de secano, sobre una ladera magn铆ficamente situada. Algunos a帽os antes, el doctor John Milton, tan exc茅ntrico como el anterior en el mejor sentido de la palabra, hab铆a fundado con su mujer Marli la finca Mount Mary. Las dos empresas apostaban tanto por las variedades cl谩sicas de Burdeos como por la gran variedad de Borgo帽a, el Pinot noir, que se consideraba dif铆cil. A principios de los 80, apenas alg煤n Pinot en Australia pod铆a competir con los legendarios Borgo帽as de C么te de Nuits. Las excepciones como los Pinot de Tyrrell (Hunter Valley) o Moss Wood (Margaret River) s贸lo parec铆an confirmar la regla, pero el Yarra Valley s铆 se iba perfilando m谩s claramente a帽o tras a帽o; estaba predestinado para el cultivo de unos Pinot concentrados y llenos de car谩cter.
La segunda oleada de reci茅n llegados de renombre, desde el principio, tuvo m谩s en consideraci贸n esta circunstancia. Modezar Marc Besen, de Melbourne, orient贸 su finca Tarra Warra enteramente al Chardonnay y al Pinot noir. James Halliday, el autor especializado en vinos m谩s famoso de Australia, que confiri贸 a esta regi贸n un gran prestigio con su decisi贸n de fundar su propia finca, Coldstream Hills, en el Yarra Valley, tambi茅n apost贸 por las variedades prestigiosas de Borgo帽a hasta un 80 por ciento. El Pinot noir de Coldstream Hills (la finca fue vendida recientemente al gigante del vino Southcorp, al que tambi茅n pertenece Penfolds), al igual que el de Yarra Yering, es uno de los vinos de exposici贸n del Yarra Valley, regi贸n que ya hace mucho se ha convertido en sin贸nimo de Pinot superior, en la misma medida en que se asocia el nombre de Hunter Valley con el S茅millon, el de Coonawarra con el Cabernet Sauvignon y el de Barossa Valley con el Syrah. En esta peque帽a regi贸n vin铆cola al noreste de Melbourne, la tercera gran variedad tinta de Francia ha terminado por hallar, junto a la Cabernet y la Syrah, su terru帽o. Entre los mejores productores de Pinot noir se cuentan Yarra Yering, Yarra Ridge, Tarra Warra, Mount Mary y Coldstream Hills.


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