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Cosecha 2000 Suficiente vino para todos

  • Redacción
  • 2001-02-01 00:00:00

Según las primeras estimaciones, el año 2000 se elaboraron en la UE un total de 180 millones de hectolitros de vino y mosto, lo que supone un excedente de 15 millones de hectolitros. A pesar de las diferencias de un país a otro, la cosecha del 2000 ha sido satisfactoria en toda Europa, al menos por lo que se refiere al volumen, y en muchas zonas la calidad también es buena. Lo siguiente será conseguir que los consumidores, cada vez más mimados, compren los frutos de esta rica vendimia. Para obtener el favor de los compradores no bastará solamente con una alta calidad. Seguro que resultarían bienvenidas algunas concesiones en los precios. Aunque probablemente sólo se vean obligados a ello los más pequeños, mientras que las fincas y regiones de primera fila ya están soñando con vinos aún más caros, si cabe.

España: tercer productor europeo

Francia, Italia, España y Alemania están ante una de sus mejores cosechas tanto en calidad como en cantidad, lo que va a suponer todo un reto para la comercialización.
Con este panorama, los principales países productores deberían buscar nuevas fórmulas para ofrecer vinos de calidad a precios competitivos, máxime cuando cada vez es más palpable la presencia creciente de los vinos del Nuevo Mundo en el mercado europeo.
España, con una superficie aproximada de 1,4 millones de hectáreas, la mayor superficie vitícola del mundo, se sitúa en tercer lugar en producción, ya que los rendimientos por hectáreas son muy bajos (23 hectolitros) en comparación con la media comunitaria (75 hectolitros). En cuanto a la calidad de la presente campaña hay diversidad de opiniones. Según algunos productores, este año se repite el pronóstico de que «año de escasas lluvias y sequía pronunciada, año de grandes calidades». Aún así, esta opinión no es compartida por otros, que achacan a esta sequía una caída en la calidad.

Rioja
Calidad: excelente.
Cantidad: elevada.
Precios: estables.
Comentario: una producción que marca un nuevo récord histórico. Gracias a este máximo potencial productivo se han alcanzado unos parámetros de calidad que permiten augurar vinos excelentes.

El balance provisional realizado por los Servicios Técnicos del Consejo Regulador ha confirmado los pronósticos que se avanzaban en agosto respecto a la generosidad de la cosecha 2000. Las actuales 52.000 hectáreas de viñedo en producción han ofrecido finalmente un volumen de cosecha situado en torno a los 485 millones de kilos de uva, que se convertirán en unos 310 millones de vino, amparados una vez finalizado el proceso de calificación.
Se trata de una producción que marca un nuevo récord histórico y que supone alcanzar el máximo potencial productivo de la D.O. Tras una cosecha 99 que se vio mermada en un 30% por una severa helada de primavera, el clima que ha acompañado al desarrollo vegetativo de la vid durante esta campaña ha sido idóneo para alcanzar, en condiciones óptimas de calidad, el referido máximo potencial productivo. Ese clima benigno también ha permitido que la uva llegara a la época de vendimia en un perfecto estado sanitario, fundamento básico para la obtención de altas calidades que permitan augurar vinos excelentes.

Ribera del Duero
Calidad: buena.
Cantidad: elevada.
Precios: estables.
Comentario: Esta zona está de júbilo con una de las mayores cosechas desde que se creara esta D.O. Aunque todavía es pronto para una valoración definitiva, la calidad será más que buena ante el potencial productivo conseguido.

Las primeras previsiones dan una cosecha histórica en toda la Comunidad Autónoma de Castilla y León, donde se está empezando a hablar de la «cosecha del siglo», pero es en esta zona donde se ha alcanzado la cifra récord: 62,4 millones de kilos de uva, la mayor cosecha desde que se creara la D.O. Ribera del Duero.
El estado sanitario general de la uva durante la presente campaña en la D.O. ha sido muy bueno, pese a la prolongación de la vendimia hasta casi mediados de noviembre. No obstante, hay que reseñar que ha existido una importante cantidad de uva que no alcanzó la maduración óptima, debido principalmente a la excesiva carga que acumulaban algunos viñedos. En cuanto a la calidad, todavía es pura estimación pero se espera que la valoración sea buena/muy buena. En cuanto a los precios parece que ha venido un poco de calma e incluso se está observando un descenso en las cotizaciones.

Jerez
Calidad: buena.
Cantidad: elevada.
Precios: estables.
Comentario: aunque en cantidad la cosecha ha disminuido, la calidad está más que garantizada. Las expectativas son muy positivas y se espera un año muy halagüeño en cuanto a la comercialización de estos emblemáticos y prestigiados vinos.

En el Marco de Jerez la vendimia se ha desarrollado con toda normalidad, con una estado sanitario de la uva excelente y de muy buena calidad. Aunque en cantidad se ha visto mermada en un 15%, los responsables del Consejo Regulador son muy optimistas con las primeras estimaciones porque lo que se ha perdido en volumen se ha ganado en calidad, y a precios estables.
Hoy en día esta zona vinícola, con más de 10.700 hectáreas de viñedo y casi 3.000 viticultores, está renovando la imagen de sus vinos, con actividades promocionales dirigidas a los principales mercados, nacionales y extranjeros, y con el objetivo de establecer nuevos gustos y tendencias. Materia prima hay: finos y manzanillas de excelente factura y sesgo juvenil, y nuevas elaboraciones de alta calidad (vinos de sacristía, de añada) de gran interés enológico.

Rías Baixas
Calidad: muy buena.
Cantidad: media.
Precios: estable.
Comentario: una cosecha en los parámetros de la normalidad. Las uvas entraron en bodega con un estado sanitario excelente, lo que hace suponer que los Rías Baixas del 2000 serán unos vinos soberbios.
En esta D.O. se recogieron este año un total de 8,4 millones de kilos de uva; esto significa que la cantidad ha sido menor que la del 99. A pesar de que, en general, se trató de un año complicado, debido a que el clima fue adverso en las fases críticas del desarrollo de la vid, la calidad no se ha visto, en absoluto, afectada por este hecho. Las uvas entraron en bodega con un estado sanitario excelente, así como unos valores de grado alcohólico potenciales altos y una acidez moderada, lo que vaticina que los Rías Baixas del 2000 serán unos vinos de excelente calidad.

así les fue
«En general la cosecha ha sido buena y de mucho volumen, con elaboraciones complicadas, pero sólo las bodegas preparadas sacarán buenos vinos»
Alfonso Monsalve, Vinícola de Castilla (D.O. La Mancha)

«En Canarias la cosecha ha sido superior en cantidad y calidad. Ha llovido a tiempo y la última fase, la de la maduración, ha sido soleada».
Felipe Blanco, Bodegas Insulares de Tenerife (D.O. Tacoronte-Acentejo)

«Es una cosecha irregular en cuanto a calidad. Todo lo que ha conseguido madurar es excelente, uva sana, con mucha carga de color y buena acidez. Se acerca al 94».
Francisco Hurtado de Amézaga, Marqués de Riscal (D.O. Ca. Rioja)

«La última cosecha del milenio ha sido muy buena para casi todas las variedades de uva en el Penedés y en Cataluña en general. El aspecto más favorable ha sido el excelente estado sanitario de las uvas, gracias a la escasa pluviometría del año 2000.»
Miguel A. Torres, Miguel Torres (D.O. Penedés)

España: esta campaña arrojará un superávit del 11,8 %
La Mancha
Calidad: muy buena/excelente.
Cantidad: elevada.
Precios: bajando.
Comentario: un buen año para esta región vinícola, con un incremento muy elevado en la producción. Envidiable descenso de los precios y calidad excelente.

En esta D.O. ya existe una calificación de añada. El Comité de Cata del Consejo Regulador ha catalogado la cosecha del 2000 como «Muy buena» dada la alta calidad demostrada por los vinos manchegos de la presente campaña. En cuanto a la producción ha sido un 20% más que la de 1999, siendo superior en el caso de la uva tinta, cuyo incremento ha rondado el 30% debido, además de al buen año que hemos disfrutado, a la entrada en producción de nuevas explotaciones de viñedo procedentes de los planes de reestructuración (Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah). Los precios han experimentado un descenso claro debido, fundamentalmente, a la buena cosecha ocurrida en toda España. Este descenso también tiene su origen en los altos precios que se pagaron por algunas variedades en 1999.

Montilla-Moriles
Calidad: excelente.
Cantidad: elevada.
Precios: bajando.
Comentario: cantidad y calidad plenamente garantizadas en una cosecha tranquila y normal.

Las condiciones climáticas de la vendimia en general y de todo el año han permitido lograr una cosecha excelente. La cantidad es superior en un 22% respecto al año 99. Los precios también han experimentado una significativa caída, un 18%. En breve esta D.O. también será noticia ante la inminente aprobación de algunas variedades tintas que permitirán diversificar la producción de esta zona y modernizar el viñedo.

RUEDA
Calidad: muy buena.
Cantidad: elevada.
Precios: bajando.
Comentario: la uva ha entrado en perfecto estado con un excelente grado de maduración.

La cosecha 2000 en la D.O. Rueda tiene todos los visos de ser de muy buena calidad, según las primeras estimaciones del Consejo Regulador. Los vinos futuros estarán en la línea de otros años, estructurados y bien dotados de potencia aromática. La uva ha sorprendido a los responsables del Consejo por su excelente estado sanitario, como nunca, y por el perfecto grado de maduración de la misma. En cuanto a la producción se ha apreciado una subida muy significativa, aproximadamente del 20%, respecto a la campaña anterior.
VALDEPEÑAS
Calidad: muy buena.
Cantidad: elevada.
Precios: bajando.
Comentario: cosecha abundante donde el grado de maduración y la calidad de la uva han sido muy buenos. Como contrapartida, los precios de la uva están en claro descenso.

Una cosecha de balance estimativo muy positivo. La producción del año 2000 se ha incrementado en un 22% respecto a la del 99. El grado de maduración y el estado sanitario de la uva han sido excelentes, con una riqueza glucométrica en la variedad Airén algo inferior al año precedente. Los precios, bajando, en concreto el precio de la Airén ha descendido un 34%, y el de la Cencibel bajó un 20%.

NAVARRA
Calidad: buena/muy buena.
Cantidad: elevada.
Precios: estables.
Comentario: una vendimia larga que no influyó en la calidad. Uva de calidad y abundante.

La uva vendimiada en esta D.O. durante el 2000 ascendió a 125.596.009 kilos, frente a los 72.334.087 kilos cosechados en el 99, por lo que podemos
afirmar que ha sido un año de gran producción y bonanza. La campaña se caracterizó por su larga duración, como consecuencia de ralentizaciones e incluso paralizaciones, debidas a las abundantes precipitaciones y, en algunos casos, a paradas vegetativas, como sucedió con la Tempranillo (una vez iniciada la vendimia tuvo una parada vegetativa en la mitad de la maduración y por ello tardó en su recolección, pero afortunadamente esta tardanza no influyó en su calidad). Hay que destacar el perfecto estado sanitario de la uva. Su calidad es buena y así lo demuestran los primeros resultados de los análisis químicos y organolépticos.

CONDADO DE HUELVA
Calidad: muy buena.
Cantidad: reducida.
Precios: estables.
Comentario: descenso en la producción pero con una calidad en la uva superior a la del año pasado.

La campaña ha alcanzado un total de 36.928.751 kilos de uva, casi un 27% menos que la recolectada el año anterior. A pesar de que la producción ha sido menor, los responsables del Consejo Regulador de esta D.O. andaluza aseveran que la calidad de la uva es superior a la del año pasado, lo que redundará muy positivamente en la elaboración y calificación de los vinos -a expensas de la posterior y definitiva evaluación de añada del Comité de Cata- como de muy buena calidad. El descenso ha sido consecuencia directa de las condiciones y ciclos climatológicos que se han sucedido. No obstante, la calidad del fruto resultante no se ha visto afectada gracias a los tratamientos fitosanitarios aplicados y al riguroso seguimiento llevado a cabo por los agricultores. Esta superior calidad del fruto asegura la óptima comercialización del vino elaborado, tanto en calidad como en cantidad.

UTIEL-REQUENA
Calidad: muy buena.
Cantidad: elevada.
Precios: estables.
Comentario: cosecha de gran calidad en el fruto y superior en cantidad a la del año pasado.

Este año la vendimia en la D.O. Utiel-Requena ha sido óptima porque el fruto ha presentado una calidad alta y un estado sanitario excelente, unidos a una graduación adecuada que supera los 12º en variedades como la Tempranillo y la autóctona Bobal. Todo hace prever que los vinos obtendrán una gran calificación en la añada. Según los parámetros tomados durante la brotación, se esperaba una cosecha espectacular -en torno a los 230 millones de kilos de uva-, cuando una cosecha normal no supera los 210 millones. La falta de lluvias en el ciclo vegetativo hizo que la producción se viese reducida en un 10% con respecto a esa primera estimación. Sin embargo, finalmente puede considerarse una cosecha tipo, y superior a la del año anterior.




Otras DO

LANZAROTE
Calidad: excelente.
Cantidad: elevada.
Precios: estables.
Comentario: otra región vinícola canaria que pronostica una cosecha excelente. Cantidad y calidad no van aquí reñidas y esta añada tiene visos de ser una de las mejores. Cosecha tras cosecha esta D.O. va ganando calidad y singularidad.

RIBERA DEL GUADIANA
Calidad: buena.
Cantidad: elevada.
Precios: estables.
Comentario: esta joven D.O. esta en plena expansión y la presente campaña lo certifica. Se ha duplicado la producción de uva tinta, una de las apuestas de esta región vinícola, con unos parámetros de calidad excelentes.

VINOS DE MADRID
Calidad: muy buena.
Cantidad: elevada.
Precios: estables.
Comentario: cosecha excepcional, con una producción superior a lo inicialmente esperado y de gran calidad.

TACORONTE-ACENTEJO
Calidad: buena/muy buena.
Cantidad: elevada.
Precios: estables.
Comentario: esta D.O. es un fiel reflejo de la bonanza generalizada en las cosechas. La vendimia ha seguido una evolución muy favorable que ha permitido incrementar considerablemente la producción con unos niveles de calidad privilegiados.

Penedés
Calidad: muy buena.
Cantidad: media.
Precios: estables.
Comentario: una cosecha excepcional en todo los aspectos. La uva se ha desarrollado perfectamente y muy sana, a un ritmo sosegado, circunstancia que pronostica la obtención de excelentes calidades en los vinos.

Toro
Calidad: buena.
Cantidad: elevada.
Precios: bajando.
Comentario: una cosecha de envidiable normalidad, con ciclos de maduración excelentes que han permitido obtener un considerable incremento en la producción. Una uva muy sana que permite pronosticar unos vinos de notable factura.


así les fue
«Ha sido una cosecha de excelentes resultados, tanto en calidad como en cantidad. En la gama de tintos esta calidad ha sido muy elevada»
José Antonio Megía, J.A. Megía e Hijos (D.O. Valdepeñas)

«Este año la vendimia se ha caracterizado por su extrema dificultad y por rendimientos altísimos. Quien haya controlado la producción sacará buen vino».
José Manuel Pérez Ovejas, Hermanos Pérez Pascuas (D.O. Ribera del Duero)

«Una cosecha normal, parecida a la anterior. Mucha acidez y falta de alcohol. No podemos achacar los problemas al tiempo: Galicia es como es».
José Antonio López, Lusco Do Miño (D.O. Rías Baixas)

así les fue
«Una vendimia récord en cuanto a volumen, factor que ha influido de forma determinante en el conjunto de calidades obtenidas en esta campaña. »
Carlos Estecha, Bodegas Paternina ( D.O. Ca. Rioja)

«Una cosecha abundante y de mucha calidad. El trabajo en el campo se ha visto recompensado para quien ha sabido hacer la vendimia precisa»
Mercedes Auxás, Vega Sicilia
(D.O. Ribera del Duero)

«Balance extraordinario de esta cosecha: superior en cantidad, cerca del 15%, y calidad muy buena.»
Juan Carlos Ayala, Vinos Sanz
(D.O. Rueda)

«El año 200 ha sido excepcional para el viñedo en Navarra, y muy especialmente en Murchante. El estado sanitario de la uva ha sido magnífico y la calidad superior al año anterior.»
Fernando Zaratiegui, Príncipe de Viana (D.O. Navarra)

Italia: no ha sido su mejor año
El verano fue inusualmente caluroso en toda Italia. En el centro y el sur del país, la sequía no sólo estropeó las perspectivas de un buen año respecto al volumen de producción, sino que también causó significativas mermas en la calidad. En cambio, en el norte están francamente contentos.

Con 52 millones de hectolitros, el volumen de la cosecha se encuentra entre un 10% y un 12% por debajo de un año medio. La situación es especialmente dura en Sicilia y Apulia, donde la producción es aproximadamente un 25% menor que la media de los últimos 10 años. Sin embargo, la disminución del volumen también es significativa en los Abruzos, las Marcas y la Toscana.
La última vendimia del milenio fue la más temprana que se recuerda, pero sólo están satisfechos con la calidad en las regiones situadas al norte y al oeste del macizo de los Apeninos: esto es, las Marcas y los Abruzos. Aunque las precipitaciones de mediados de octubre interrumpieron la vendimia en el norte y provocaron en algunas ocasiones una dilución de las uvas aún no recogidas, la parte principal de la vendimia ya había finalizado para entonces en casi todas partes, por lo que son de esperar muy buenos vinos.
Mucho menos eufórica es la situación en algunas zonas del sur de Italia y sobre todo en la Toscana, donde el implacable calor de la segunda mitad de agosto perjudicó la calidad de la uva precisamente en terrenos que suelen ser buenos.

Piamonte
Calidad de la cosecha: muy buena.
Cantidad: entre media y escasa.
Precios: ligeramente ascendentes.
Comentario: lo nunca visto: por sexta vez consecutiva ha sido una añada excelente para el Barolo y el Barbaresco. También son prometedores el Barbera y el Moscato.

Un verano con abundantes precipitaciones al principio, un tiempo cálido y seco en agosto y la primera mitad de septiembre, una lluvia refrescante en torno al 20 de septiembre y un buen otoño ofrecieron condiciones ideales para las variedades Nebbiolo, Barbera y Moscato. Gracias a lo temprano de la vendimia, el periodo de mal tiempo en octubre sólo afectó a una parte residual de las Nebbiolo. La calidad es muy buena por sexto año consecutivo, comparable con la de los años anteriores. Sólo el Dolcetto sufrió por las altas temperaturas estivales. Aunque se cosechó aproximadamente un 15% menos que en el abundante año anterior, los volúmenes son normales, con excepción de la Dolcetto que se vio afectada por el calor del verano.
Salvo en este último caso, es probable que los precios de todos los vinos adapten su tendencia al aumento de los costes. El encarecimiento afectará sobre todo al Barolo del 97: el precio de la uva Nebbiolo se disparó en 1997, y el mantenimiento de una elevada demanda de este vino hace que los vinicultores no tengan motivos de moderación.

Italia septentrional
oriental
(Véneto, Friul, Trentino/Tirol Meridional, Lombardía)
Calidad de la cosecha: muy buena.
Cantidad: media.
Precios: ligeramente ascendentes.
Comentario: verano soleado y seco, uvas sanas, tintos y blancos estructurados, con estrellas en la Valtellina, Valpolicella y Friul; muy buen Prosecco.

En muchas zonas del norte de Italia, después de un verano soleado con pocas precipitaciones las tareas de la vendimia sólo se vieron estorbadas por la lluvia el 10 de octubre, cuando ya estaban finalizando. En el Véneto se elogia la calidad de la Soave, la Amarone, la Valpolicella y la Cabernet. La Merlot despierta opiniones contrapuestas. Hay menos entusiasmo con la Sauvignon y la Pinot Grigio, que sufrieron por el calor. Para la Prosecco, el 2000 ya se considera una de las mejores añadas de la década.
Tanto los tintos como los blancos del Véneto tienen hasta grado y medio más de alcohol que los años anteriores y presentan menos acidez. Los tintos tienen más color y los blancos más estructura, aunque su carácter varietal es menor.
Hay gran optimismo en Trento y en el Tirol Meridional, donde las condiciones meteorológicas fueron óptimas no sólo durante la vendimia sino, salvo el mal tiempo de julio, durante todo el año. Los blancos tienen cuerpo y los tintos resultan completos y vigorosos. Sólo para la Blauburgunder hubo un ligero exceso de calor estival, mientras que las lluvias de octubre llegaron un par de días demasiado pronto para la Cabernet.
También en Friul hubo una vegetación precoz y una vendimia adelantada en unos diez días. Las temperaturas diurnas elevadas y las noches frescas fomentaron la formación de aromas en los blancos. Si la elevada calidad de la uva también se refleja en los vinos, cabe esperar que el 2000 sea una excelente añada en Friul.
Para la Valtellina, una región en alza en la zona más septentrional de Lombardía, el último año es por ahora el último de una serie ininterrumpida de buenos años, después de la mala racha de 1991 a 1994. En algunas selecciones todavía se recogieron uvas completamente sanas en noviembre. Sin embargo, los mejores de los prometedores Nebbiolo jóvenes del 2000 sólo saldrán al mercado dentro de cuatro años, con la denominación de Valtellina Superiore Riserva.

Toscana
Calidad de la cosecha: floja a buena.
Cantidad: media a escasa.
Precios: ligeramente ascendentes.
Comentario: buenas calidades sobre todo en zonas frescas; en las cálidas, vinos de alcohol elevado y baja acidez, poco color y polifenoles inestables.

El año 2000 ha supuesto de momento la culminación de la tendencia de los últimos años: los viñedos toscanos se vieron afectados por un calor implacable en verano y a continuación por la sequía. En las zonas más expuestas al sol, las uvas se quemaron en mayor o menor medida. Además del adelanto de la vegetación de las viñas, otro motivo para vendimiar antes fue a menudo la desecación de las uvas. El 28 de septiembre, cuando un periodo de mal tiempo llevó a la Toscana el deseado descenso de las temperaturas, los vinicultores de Montalcino ya habían vendimiado el 80% de las uvas. Las primeras bodegas del sur comenzaron a recoger la Brunello en los últimos días de agosto, un mes antes del principio normal de la vendimia.
Ningún productor criticará abiertamente una añada que todavía tiene que vender, así que en la Toscana se guardan mucho de mostrar abiertamente el pesimismo. Sin embargo, el año 2000 se recordará como uno de los peores de la última década, con valores de alcohol elevados, baja acidez, color flojo y polifenoles inestables.
El volumen de producción -alrededor de un 15% menos que la media de los últimos 10 años- ya se ha reflejado en los precios de los vinos abiertos. Según los productores, sin embargo, sólo subirán algo las calidades embotelladas de tipo comercial, mientras que en las calidades superiores se promete estabilidad y en el caso del Brunello incluso se habla de una reducción.
Italia meridional
(Apulia, Sicilia)
Calidad de la cosecha: media a buena.
Cantidad: escasa.
Precios: de estables a ascendentes.
Comentario: todavía a principios de la década de 1990, Sicilia y Apulia juntas producían 20 millones de hectolitros de vino; este otoño apenas fueron 14 millones. Las primas de la UE al arranque de viñedos y el calor estival cada año más implacable están secando lentamente la llamada «cuba de Italia». El año pasado, el Véneto les arrebató por primera vez el primer puesto entre las regiones vinícolas italianas, y no hay nada que indique que esa tendencia vaya a cambiar.
Las abundantes precipitaciones invernales caídas sobre Salento, en Apulia, tuvieron como consecuencia una buena brotadura y un crecimiento rápido. Sin embargo, el sorprendente calor y los vientos secos del sur experimentados en los primeros días de julio pusieron en dificultades el suministro de agua de las viñas. En muchos lugares, ya en julio se veían cepas con uvas desecadas. La continuada sequía provocó disminuciones adicionales de la producción en los viñedos de secano, y la pasificación de las uvas provocó una disminución de la calidad en algunos lugares. En el norte de Apulia, no obstante, están plenamente satisfechos con la Aglianico y la Uva di Troia para el Castel del Monte. Similar es la situación en Sicilia, donde los últimos 10 días de agosto hicieron sufrir por falta de agua a las viñas carentes de riego, con temperaturas superiores a los 40 grados. La calidad de las variedades blancas tempranas y de las tintas es en general buena, en particular la Nero d‘Avola y la Moscato di Pantelleria.

El verano fue inusualmente caluroso en toda Italia. En el centro y el sur del país, la sequía no sólo estropeó las perspectivas de un buen año respecto al volumen de producción, sino que también causó significativas mermas en la calidad. En cambio, en el norte están francamente contentos.

Con 52 millones de hectolitros, el volumen de la cosecha se encuentra entre un 10% y un 12% por debajo de un año medio. La situación es especialmente dura en Sicilia y Apulia, donde la producción es aproximadamente un 25% menor que la media de los últimos 10 años. Sin embargo, la disminución del volumen también es significativa en los Abruzos, las Marcas y la Toscana.
La última vendimia del milenio fue la más temprana que se recuerda, pero sólo están satisfechos con la calidad en las regiones situadas al norte y al oeste del macizo de los Apeninos: esto es, las Marcas y los Abruzos. Aunque las precipitaciones de mediados de octubre interrumpieron la vendimia en el norte y provocaron en algunas ocasiones una dilución de las uvas aún no recogidas, la parte principal de la vendimia ya había finalizado para entonces en casi todas partes, por lo que son de esperar muy buenos vinos.
Mucho menos eufórica es la situación en algunas zonas del sur de Italia y sobre todo en la Toscana, donde el implacable calor de la segunda mitad de agosto perjudicó la calidad de la uva precisamente en terrenos que suelen ser buenos.

Piamonte
Calidad de la cosecha: muy buena.
Cantidad: entre media y escasa.
Precios: ligeramente ascendentes.
Comentario: lo nunca visto: por sexta vez consecutiva ha sido una añada excelente para el Barolo y el Barbaresco. También son prometedores el Barbera y el Moscato.

Un verano con abundantes precipitaciones al principio, un tiempo cálido y seco en agosto y la primera mitad de septiembre, una lluvia refrescante en torno al 20 de septiembre y un buen otoño ofrecieron condiciones ideales para las variedades Nebbiolo, Barbera y Moscato. Gracias a lo temprano de la vendimia, el periodo de mal tiempo en octubre sólo afectó a una parte residual de las Nebbiolo. La calidad es muy buena por sexto año consecutivo, comparable con la de los años anteriores. Sólo el Dolcetto sufrió por las altas temperaturas estivales. Aunque se cosechó aproximadamente un 15% menos que en el abundante año anterior, los volúmenes son normales, con excepción de la Dolcetto que se vio afectada por el calor del verano.
Salvo en este último caso, es probable que los precios de todos los vinos adapten su tendencia al aumento de los costes. El encarecimiento afectará sobre todo al Barolo del 97: el precio de la uva Nebbiolo se disparó en 1997, y el mantenimiento de una elevada demanda de este vino hace que los vinicultores no tengan motivos de moderación.

Italia septentrional
oriental
(Véneto, Friul, Trentino/Tirol Meridional, Lombardía)
Calidad de la cosecha: muy buena.
Cantidad: media.
Precios: ligeramente ascendentes.
Comentario: verano soleado y seco, uvas sanas, tintos y blancos estructurados, con estrellas en la Valtellina, Valpolicella y Friul; muy buen Prosecco.

En muchas zonas del norte de Italia, después de un verano soleado con pocas precipitaciones las tareas de la vendimia sólo se vieron estorbadas por la lluvia el 10 de octubre, cuando ya estaban finalizando. En el Véneto se elogia la calidad de la Soave, la Amarone, la Valpolicella y la Cabernet. La Merlot despierta opiniones contrapuestas. Hay menos entusiasmo con la Sauvignon y la Pinot Grigio, que sufrieron por el calor. Para la Prosecco, el 2000 ya se considera una de las mejores añadas de la década.
Tanto los tintos como los blancos del Véneto tienen hasta grado y medio más de alcohol que los años anteriores y presentan menos acidez. Los tintos tienen más color y los blancos más estructura, aunque su carácter varietal es menor.
Hay gran optimismo en Trento y en el Tirol Meridional, donde las condiciones meteorológicas fueron óptimas no sólo durante la vendimia sino, salvo el mal tiempo de julio, durante todo el año. Los blancos tienen cuerpo y los tintos resultan completos y vigorosos. Sólo para la Blauburgunder hubo un ligero exceso de calor estival, mientras que las lluvias de octubre llegaron un par de días demasiado pronto para la Cabernet.
También en Friul hubo una vegetación precoz y una vendimia adelantada en unos diez días. Las temperaturas diurnas elevadas y las noches frescas fomentaron la formación de aromas en los blancos. Si la elevada calidad de la uva también se refleja en los vinos, cabe esperar que el 2000 sea una excelente añada en Friul.
Para la Valtellina, una región en alza en la zona más septentrional de Lombardía, el último año es por ahora el último de una serie ininterrumpida de buenos años, después de la mala racha de 1991 a 1994. En algunas selecciones todavía se recogieron uvas completamente sanas en noviembre. Sin embargo, los mejores de los prometedores Nebbiolo jóvenes del 2000 sólo saldrán al mercado dentro de cuatro años, con la denominación de Valtellina Superiore Riserva.

Toscana
Calidad de la cosecha: floja a buena.
Cantidad: media a escasa.
Precios: ligeramente ascendentes.
Comentario: buenas calidades sobre todo en zonas frescas; en las cálidas, vinos de alcohol elevado y baja acidez, poco color y polifenoles inestables.

El año 2000 ha supuesto de momento la culminación de la tendencia de los últimos años: los viñedos toscanos se vieron afectados por un calor implacable en verano y a continuación por la sequía. En las zonas más expuestas al sol, las uvas se quemaron en mayor o menor medida. Además del adelanto de la vegetación de las viñas, otro motivo para vendimiar antes fue a menudo la desecación de las uvas. El 28 de septiembre, cuando un periodo de mal tiempo llevó a la Toscana el deseado descenso de las temperaturas, los vinicultores de Montalcino ya habían vendimiado el 80% de las uvas. Las primeras bodegas del sur comenzaron a recoger la Brunello en los últimos días de agosto, un mes antes del principio normal de la vendimia.
Ningún productor criticará abiertamente una añada que todavía tiene que vender, así que en la Toscana se guardan mucho de mostrar abiertamente el pesimismo. Sin embargo, el año 2000 se recordará como uno de los peores de la última década, con valores de alcohol elevados, baja acidez, color flojo y polifenoles inestables.
El volumen de producción -alrededor de un 15% menos que la media de los últimos 10 años- ya se ha reflejado en los precios de los vinos abiertos. Según los productores, sin embargo, sólo subirán algo las calidades embotelladas de tipo comercial, mientras que en las calidades superiores se promete estabilidad y en el caso del Brunello incluso se habla de una reducción.
Italia meridional
(Apulia, Sicilia)
Calidad de la cosecha: media a buena.
Cantidad: escasa.
Precios: de estables a ascendentes.
Comentario: todavía a principios de la década de 1990, Sicilia y Apulia juntas producían 20 millones de hectolitros de vino; este otoño apenas fueron 14 millones. Las primas de la UE al arranque de viñedos y el calor estival cada año más implacable están secando lentamente la llamada «cuba de Italia». El año pasado, el Véneto les arrebató por primera vez el primer puesto entre las regiones vinícolas italianas, y no hay nada que indique que esa tendencia vaya a cambiar.
Las abundantes precipitaciones invernales caídas sobre Salento, en Apulia, tuvieron como consecuencia una buena brotadura y un crecimiento rápido. Sin embargo, el sorprendente calor y los vientos secos del sur experimentados en los primeros días de julio pusieron en dificultades el suministro de agua de las viñas. En muchos lugares, ya en julio se veían cepas con uvas desecadas. La continuada sequía provocó disminuciones adicionales de la producción en los viñedos de secano, y la pasificación de las uvas provocó una disminución de la calidad en algunos lugares. En el norte de Apulia, no obstante, están plenamente satisfechos con la Aglianico y la Uva di Troia para el Castel del Monte. Similar es la situación en Sicilia, donde los últimos 10 días de agosto hicieron sufrir por falta de agua a las viñas carentes de riego, con temperaturas superiores a los 40 grados. La calidad de las variedades blancas tempranas y de las tintas es en general buena, en particular la Nero d‘Avola y la Moscato di Pantelleria.

así les fue
«Los Barolo del 2000 están en el nivel del 99, e incluso son ligeramente mejores que los del 98».
Giacomo Oddero (Oddero/La Morra)

«La vendimia se realizó con un tiempo magnífico, por lo que no hubo prisas ni tensiones».
Alois Lageder (Lageder/Bozen)

«Los tintos están marcados por una maduración plena: un grado y medio más de alcohol, valores de acidez relativamente bajos, color intenso, aromas no tanto varietales como sugerentes de frutos rojos maduros».
Paolo Grigolli (Bertani, Verona)

«Para mí, el 2000 es sin lugar a dudas la añada más sobresaliente de los últimos 30 años».
Fabio Rizzoli (Mezzacorona/Trento)

«El último año es para nuestro vino Nebbiolo la continuación de una serie ininterrumpida de añadas magníficas que comenzó en 1995».
Domenico Triacca
(Triacca/Valtellina)

«Si hoy en día las uvas maduran antes que en el pasado, no sólo cabe atribuirlo al clima, sino también a que las plantaciones más densas y el control del volumen de la producción hacen que cada viña produzca mucho menos que antes».
Pierpaolo Pecorari (Pecorari/Friaul)

«El problema fue el intenso calor de agosto. En la vendimia, muchas uvas estaban totalmente pasificadas y tuvieron que ser eliminadas. Pero tampoco las uvas sanas eran perfectas: tenían un bajo contenido en polifenoles y antocianos, y las pepitas aún estaban verdes».
Stefano Miniati (Castello della
Paneretta/Chianti Classico)


Francia: un mar de dudas, alivio y euforia

A principios de agosto, los vinicultores todavía albergaban muchas dudas sobre el resultado de la añada del 2000. Aunque la primavera fue en general suave y facilitó la brotadura, las lluvias y temperaturas frescas de la primera mitad del verano hicieron que la floración resultara irregular y la maduración avanzara lentamente. El verano climatológico sólo comenzó a mediados de agosto, pero duró hasta finales de septiembre, y en la mayoría de las regiones francesas hizo que el año se saliera de lo común. Aunque nuestros corresponsales hablan en general de estabilidad en los precios, es posible que la añada del 2000 sea «de dos velocidades». Podemos garantizar que las marcas más conocidas no bajarán de precio. En cambio, los vinos menores (como los burdeos sencillos) apenas se están beneficiando del síndrome del nuevo milenio, y actualmente tienen dificultades para mantener los precios.

Burdeos y Sudoeste
Calidad de la cosecha: excelente.
Cantidad: elevada.
Precios: estables.
Comentario: después de un verano lluvioso y fresco, los meses de agosto y septiembre salvaron la cosecha. Se ha obtenido una excelente calidad en todas las zonas. Merlot magníficos, buenas Cabernet, Sauvignon blanc con casta, y vigorosas Sémillon.

En Burdeos, nadie creía ya en un milagro. ¿Acaso no hacía ya 10 años que había llovido puntualmente antes de la vendimia, durante la misma o después? Tras un verano fresco y húmedo, todos esperaban con resignación la catástrofe. Pero, por una vez, ésta no se produjo. A partir de mediados de agosto, el sol lució, el tiempo permaneció seco durante más de un mes, y la cosecha se realizó con toda calma y sin problemas hasta bien entrado octubre. Quienes mantuvieron el volumen de producción bajo control pudieron vendimiar unas uvas de calidad y concentración excepcionales.
Los tintos de los suelos de arcilla y caliza (Saint-Émilion, Pomerol, Fronsac) poseen un color increíblemente denso, bastante extracto y taninos especialmente aterciopelados. En el Médoc y las Graves, las Cabernet maduraron perfectamente, incluso en las tierras menos buenas. Resulta impresionante la estructura ácida de muchos vinos a pesar de sus magníficos aromas afrutados y taninos perfectamente maduros. Por ello, el 2000 podría entrar en la historia como un año clásico para el burdeos, pero también como añada de crianza prolongada. Es especialmente de agradecer que también las regiones y fincas menos conocidas se hayan beneficiado de las extraordinarias condiciones. Es un consuelo para todos los que quieren pagar precios razonables aunque se trate de un burdeos.
También los blancos secos se han logrado muy bien. Las Sauvignon resultaron asombrosamente complejas y aromáticas, y las Sémillon jugosas y plenas en boca. Sólo hay caras largas en las regiones de los vinos de tradicional dulzor noble (Sauternes, Barsac). Aunque la primera recogida dio lugar a vinos de calidad extraordinaria, las posteriores se realizaron bajo una lluvia muy intensa. Por lo tanto, los mejores vinos dulces de este año sólo estarán disponibles en pequeñas cantidades. En cambio, resultan muy positivos los tintos de Madiran y del resto del Sudoeste.
Borgoña
Calidad de la cosecha: muy buena.
Cantidad: elevada.
Precios: ligeramente descendentes, a pesar de una subida en la Vente des Hospices de Beaune.
Comentario: aunque julio y el comienzo de septiembre estuvieron pasados por agua, los soleados días de agosto hicieron posible una vendimia temprana. Los blancos resultarán seguramente excelentes, y los tintos buenos, aunque algo más irregulares.
Las temperaturas superiores a la media en los primeros seis meses y el periodo de lluvias a comienzo del verano hicieron hincharse las uvas y aumentar el volumen de producción. Sin embargo, el periodo soleado y seco hasta final de septiembre compensó esto e hizo que las uvas maduraran bien. Sin embargo, sólo pudieron estar satisfechos con el resultado quienes ya a comienzos del año hubieran empezado a limitar la producción. También en la vendimia fue necesario realizar una selección estricta, efectuar una clasificación concienzuda y utilizar sólo las uvas sanas. Así ocurrió especialmente con la Pinot noir, que mostró una cierta tendencia a la putrefacción.
Quienes trabajaron con cuidado tienen hoy unos tintos especialmente elegantes y delicados en sus bodegas.
La Chardonnay es cada vez menos sensible en Borgoña. Por ello, parece haber resultado bien o incluso excelentemente lograda en todas las zonas, posee bastante cuerpo y una acidez viva y jugosa.
A diferencia de otros años, apenas hay diferencias entre las distintas regiones, las Côtes de Nuits y las Côtes de Beaune, y también están muy contentos en Chablis, donde los vinos se caracterizan por su plenitud. Sólo provocó un cierto nerviosismo el temporal que llegó puntualmente al comienzo de la vendimia, pero aunque varias bodegas se llenaron de lodo apenas se produjeron daños en las cepas ni en la uva.

Alsacia
Calidad de la cosecha: muy buena.
Cantidad: elevada.
Precios: estable.
Comentario: año de madurez temprana, elevada densidad de vendimia, globalmente muy logrado, sólo son mediocres las Spätauslesen y Beerenauslesen de Riesling y Gewürztraminer.

El 2000 causó un cierto estrés a los vinicultores alsacianos. Las numerosas tormentas a lo largo de todo el verano provocaron problemas con el falso mildiu. El 7 de julio, un intenso granizo dañó varios cientos de hectáreas en el norte, desde Colmar hasta los viñedos del Bajo Rin. Pero el clima cambiante también tuvo su lado bueno: favoreció la fotosíntesis y vino muy bien para las variedades que, como el Riesling, no toleran bien grandes oscilaciones de temperatura. Las variedades de crianza seca Riesling, Tokaj y Gewürztraminer, pero también la Pinot noir, se caracterizan por sus buenos valores de acidez y azúcar.
No resultarán tan buenas las vendimias tardías (Spätlesen y Beerenauslesen), que sufrieron el periodo de lluvias de octubre.

Ródano/Provenza
Calidad de la cosecha: excelente en los blancos, muy buena en los tintos.
Cantidad: de media a elevada.
Precios: de estables a ascendentes.
Comentario: tiempo lluvioso y fresco hasta mediados de agosto, y suave y soleado hasta mediados de octubre. A pesar de algún granizo aislado en Saint-Joseph y Hermitage, las uvas Viognier y Marsanne resultaron excelentes, y también perfectas las Roussanne y Syrah.

La meteorología también fue excelente en el Ródano y en Provenza a partir de mediados de agosto. Las temperaturas cálidas y el viento durante el día y las noches frescas fomentaron una buena maduración y desarrollo aromático. Localmente se hicieron sentir negativamente los efectos del granizo en Saint-Joseph y Hermitage, así como los chaparrones de la segunda mitad de septiembre en la parte meridional del valle del Ródano. Sin embargo, estos últimos impulsaron de nuevo el proceso de maduración de las plantas después del anterior periodo seco.
En general, los vinos del 2000 se caracterizan por su color inusitadamente concentrado y sus taninos densos, y poseen todas las propiedades de una gran añada para envejecer. Lo mismo ocurre con los blancos y con los vinos de dulzor noble, que no sólo han resultado especialmente plenos en boca y concentrados, sino también marcadamente aromáticos.
Champagne
Calidad de la cosecha: excelente.
Cantidad: de media a elevada.
Precios: tendencia incierta.
Comentario: un año con grandes fluctuaciones de temperatura y frecuentes precipitaciones. Cosecha de volumen elevado, perfectamente madura, con uvas de peso inusualmente alto.
Este año también trajo un cierto nerviosismo a los vinicultores de la Champagne, porque la constante alternancia de periodos fríos, lluviosos, cálidos y tormentosos desequilibró totalmente a las viñas. Por suerte, como en otras regiones, los días soleados a partir de mediados de agosto mejoraron notablemente la calidad. El resultado es una cosecha ubérrima en cuanto a volumen, sana, y una vez más vendimiada muy pronto. Los vinos se caracterizan ya ahora por sus seductores aromas y su gran duración. Como champañas de añada podrán disfrutarse mucho en breve, y como «Brut sans année» sentarán especialmente bien. Como la oferta es mayor que la demanda (se calcula que los almacenes de todo el mundo están bloqueados con unos 50 millones de botellas de champán entregadas pero no vendidas), la evolución de los precios es incierta. En cualquier caso, los champanes de añada no se entregarán antes de 2004.

Loira
Calidad de la cosecha: de buena a muy buena.
Cantidad: media.
Precios: estables.
Comentario: tiempo muy inestable. La maduración no fue tan precoz como en 1999. Muscadet afrutadas, buenas Cabernet franc en Anjou y Touraine. Pouilly y Sancerre extraordinariamente equilibrados y prometedores.

Un mes de julio fresco y lluvioso frenó el crecimiento de las viñas; las intensas tormentas provocaron daños en algunos casos. La salvación la trajeron también aquí los meses de agosto y septiembre, que con su tiempo suave y soleado concentraron el azúcar, permitieron un refinamiento de los aromas y equilibraron el nivel de ácido. La vendimia se desarrolló sin problemas y permitió a los vinicultores recoger la uva de cada parcela en su estadio óptimo de maduración. Los blancos de Sancerre, Pouilly-Fumé y Pouilly-sur-Loire resultan ya hoy complejos y delicados, y poseen un potencial prometedor. En cuanto a los tintos de Anjou, Saumur y Touraine, seguramente se convertirán en vinos densos y equilibrados, que según su origen y variedad requerirán algunos años de maduración para desplegarse plenamente.

Languedoc
Calidad de la cosecha: muy buena.
Cantidad: normal.
Precios: ascendentes.
Comentario: las temperaturas fueron claramente superiores a la media. La vendimia se realizó en las mejores condiciones en todas las zonas: excelentes Syrah y Garnache, buenas Mourvèdre y Carignan.

Después de un periodo relativamente seco entre abril y agosto, con numerosas tormentas y un frío inusual en julio (en pleno verano se llegaron a congelar las cigarras, como informó el veterano maestro Aimé Guibert de Daumas Gassac), la liberación meteorológica llegó en septiembre. Durante tres semanas, las noches de 9 grados y los días de 32 ofrecieron las mejores condiciones para la maduración y dieron a los vinicultores suficiente tiempo para esperar al momento adecuado para la vendimia. El resultado son unas uvas sin tacha y unos tintos con mucho color y una intensidad aromática nunca vista. Los primeros comentarios entusiastas comparan el 2000 con el magnífico 1998 y el legendario 1978.

así les fue

«No teníamos un año así desde el 90. El 2000 entrará en la familia de las grandes añadas del burdeos».
Paul Pontalier (Château Margaux, Bordeaux) 

«La vendimia fue más tranquila que en 1999. Las condiciones meteorológicas fueron tan buenas que incluso pudimos respetar el descanso dominical, algo que hacía tiempo que no sucedía».
Charles Chevalier (Château Lafite Rothschild, Bordeaux)

«El 2000 no fue un año fácil. Hubo que estar junto a la viña, mantenerse atentos a su crecimiento y esperar a la madurez óptima».
Jean-Michel Chartron (Handelshaus Charton-Trébuchet, Burgund)

«El 2000 tiene todos los requisitos para una gran añada: color, plenitud, aromas y no poca estructura».
Jacques Grange (Delas Frères,
Rhonetal)

«Del 1 al 25 de septiembre del 2000 reinaron unas condiciones ideales para la vendimia. Fueron tan buenas como no lo habían sido nunca desde el año de ensueño de 1978».
Aimé Guibert (Daumas Gassac,
Languedoc)

Alemania y Austria: desilusión

Después de una primavera de libro y un verano que supuso un adelanto de la maduración de casi dos semanas, las constantes precipitaciones acabaron con muchas esperanzas e hicieron que la cosecha se pudriera en las viñas. A pesar de la selección, incluso los vinicultores de máxima categoría sólo lograron cantidades mínimas de buen vino. En Austria, un clima inusual permitió cosechar grandes tintos y excelentes blancos.

alemania
Calidad de la cosecha: media.
Cantidad: elevada.
Precios: en un nivel mínimo para los vinos sencillos.
Comentario: tras una excelente evolución de la maduración hasta finales de julio, a partir de septiembre comenzó la putrefacción después de las abundantes precipitaciones. Sólo se obtuvieron buenos resultados en el Riesling.

Los vinicultores alemanes recordarán la añada del 2000. Estuvo marcada por grandes esperanzas después de una evolución óptima hasta comienzos de julio. Después se produjeron enormes precipitaciones. En el valle del Nahe, por ejemplo, las precipitaciones caídas hasta octubre eran de 780 litros por metro cuadrado, mientras que el valor medio es de 520 litros en todo el año. Junto con un notable crecimiento inicial de las uvas, el hinchamiento de los frutos hizo que a menudo reventasen, con el consiguiente inicio de la putrefacción. A partir de mediados de septiembre, la descomposición avanzó con una velocidad inusitada y en grandes extensiones provocó incluso el avinagramiento en la cepa. Sólo se pudieron lograr uvas sanas maduras en unos pocos casos de tierras bien ventiladas con suelos permeables donde la sulfatación y la entresaca se llevaron a cabo en el momento oportuno. La podredumbre afectó prácticamente a todas las variedades y zonas, resultando especialmente perjudicadas las más meridionales -Rheinhessen, Palatinado, Baden y Wurttemberg- en el caso de las variedades de madurez temprana y las Burgunder. Probablemente, en el año 2000 haya bastantes menos tintos, puesto que las uvas podridas se utilizarán más bien para blancos y rosados. Seguramente también escasearán los grandes blancos Burgunder, y también los Riesling secos de calidad, habituales en el Palatinado. En las zonas septentrionales con gran volumen de Riesling hubo bastantes caras alegres. Pero, aun así, en las zonas de Rheingau, Rin Medio, Nahe y Mosela-Sarre-Ruwer se obtuvieron en algunos casos Riesling de dulzor noble de gran calidad.
A la vista de la situación en los viñedos, resulta totalmente incomprensible que una asociación de cooperativas pueda anunciar con toda seriedad en su nota de prensa un «año magnífico». Incluso los productores que realizaron vendimias múltiples con un mayor número de trabajadores sólo pudieron cosechar en muchos casos cantidades muy pequeñas de buena uva. La selección manual fue imprescindible para obtener una buena calidad. El hecho de que, sobre todo entre los vinicultores a tiempo parcial y los productores de vino a granel, la mayor parte de las uvas se cosechara mediante vendimia total ha despertado algunas críticas, porque las uvas avinagradas resultan casi imposibles de camuflar con ninguna técnica de vinificación. Si bien los productores orientados a la calidad se quedaron a menudo con volúmenes mínimos después de una selección intensa, la cantidad total de uva cosechada supera la media, con más de 10.000 litros por hectárea. En total, la cosecha fue de 10,7 millones de hectolitros (1999: 12,3 millones; media de los últimos años: 10 millones).

Austria
Calidad de la cosecha: de muy buena a magnífica.
Cantidad: media.
Precios: estables, ligeramente ascendentes.
Comentario: después del calor primaveral se produjo la floración más temprana de las últimas décadas. Este adelanto vegetativo se mantuvo gracias a un julio húmedo y un agosto cálido, y contribuyó a unos blancos muy buenos y unos grandes tintos.
Casi todo fue distinto de lo normal. «El verano empezó ya en abril», afirma Karl Alphart de Traiskirchen (Región de las Termas). Después de una floración muy temprana -ya en mayo- y un prolongado periodo de calor, la vendimia comenzó ya a finales de agosto en la mayoría de regiones austríacas, y en el Burgenland, incluso en la primera mitad del mes en el caso de las variedades tempranas. El adelanto de la vegetación fue, en promedio, de tres semanas, y recibió un impulso adicional por algunos días lluviosos a finales de julio y principios de agosto. Los comentarios de las regiones vinícolas austríacas de la Baja Austria, el Burgenland, Estiria y Viena coinciden: en todas partes se habla de uvas muy sanas. Sólo en Wachau, donde la vendimia no terminó hasta finales de octubre, hubo que enfrentarse a algo de podredumbre y avinagramiento, que hicieron necesario seleccionar las uvas en la cepa.
Los valores de extracto y azúcar son elevados. La acidez es madura; la proporción de ácido málico es mínima, lo que hace esperar una acidez armoniosa y moderada en los blancos. Los tintos del 2000 podrían incluso superar a los blancos, que serán muy buenos. Aquí, incluso los vinicultores más reservados mencionan la palabra «extraordinario». Sólo los vinos dulces escasearán algo, pero muchos productores podrán tirar de las buenas cosechas de los últimos años.

Así les fue
Alemania
«Fue un asco. Dedicamos un enorme esfuerzo a la selección y apenas conseguimos buenas uvas.»
Werner Näkel (bod. Meyer-Näkel, Ahr)

«La cosa no fue óptima, pero no estamos totalmente descontentos. Con gran esfuerzo[ hemos obtenido algunos vinos muy buenos.»
Armin Diel (Schlossgut Diel, Nahe)

«Fue desesperante. Las uvas se pudrían más rápido de lo que podíamos seleccionarlas.»
Hans-Günter Schwarz (Müller-
Catoir, Pfalz)

«Tuvimos suerte de haber entresacado en el momento adecuado y de haber vuelto a sulfatar bastante tarde. Esto nos permitió cosechar algunas Riesling muy sanas.»
Wilhelm Haag (bodega Fritz Haag, Mosela-Sarre-Ruwer)

austria
«Quien no consiga un buen tinto en el 2000, no sabrá hacerlo nunca».
Ernst Triebaumer (Rust)

«Una gran calidad en todas las variedades de Burgunder, también entre las vigorosas Veltliner».
Ludwig Hiedler (Langenlois)

Resto de Europa y en otros continentes
Satisfacción en las zonas periféricas de la vinicultura europea: Portugal y Hungría obtuvieron una cosecha pequeña que promete mucho en calidad. Es probable que los aficionados al vino recuerden durante mucho tiempo el histórico año 2000 gracias a unos magníficos vinos dulces de Tokaj-Aszú y a unos Vintage Ports llenos de carácter.
Un año excelente en California y Nueva Zelanda, vendimias difíciles en Australia y Sudáfrica

Portugal: resultados brillantes
Las condiciones meteorológicas difíciles supusieron una cosecha menor en un 20% a la del año anterior. Como, al mismo tiempo, está aumentando mucho el interés por el vino portugués, está claro que subirán los precios. En la zona del Vinho Verde se han obtenidos unos vinos excelentes con un contenido alcohólico de hasta el 13% (a pesar de lo cual presentan una sólida acidez de hasta nueve gramos). Los vinicultores de primer nivel consideran que precisamente con los albariños varietales puros del 2000 tienen por primera vez la posibilidad de competir internacionalmente. En la zona del Douro, el volumen de producción fue especialmente bajo. Frente a los 15 millones de litros cosechados en 1999, la vendimia del 2000 quedó en sólo 10,5 millones de litros. Con este panorama no es de extrañar que hayan aparecido casos de fraude. Las autoridades se incautaron de camiones que transportaban uvas de otras regiones al valle del Duero, al parecer destinadas, entre otros, a casas tan conocidas como Sandeman o Syminton Group, aunque sin el conocimiento de éstas. La calidad de los vinos del 2000 se muestra prometedora. Tienen tanto extracto y una estructura tan buena que las principales casas declararán el 2000 como Vintage. Mientras que en el Dão la calidad fue irregular, los vinos del 2000 se califican de extraordinarios en las regiones de Estremadura, el Alentejo y Bairrada.

Hungría: una añada excepcional
Para el prestigioso vinicultor Tibor Gal, de Eger (quien durante muchos años también fue responsable de los vinos de la Tenuta dell’Ornellaia de Lodovico Antinori), el 2000 es claramente el mejor año de los últimos veinte. En Eger, pero también en otras zonas de Hungría, la vendimia comenzó hasta un mes antes de lo habitual. Por ejemplo, Tibor Gal recogió su Pinot noir -que se encuentra en el segundo año de producción- ya el 24 de agosto.
Sobre todo las variedades de maduración tardía, como la Cabernet Sauvignon o la Blaufränkisch, produjeron vinos excelentes. En cambio, muchos blancos (por ejemplo la Chardonnay, pero también algunas variedades autóctonas) presentan valores de acidez ligeramente bajos, y pronto podrán beberse. En el sur del país, en Villány, los vinicultores de primera fila como Attila Gere tendrán este año una nueva oportunidad de demostrar que sus vinos Cabernet tienen categoría internacional. En la cercana Bátaapáti, incluso el inversor en vinos marqués Piero Antinori se muestra impresionado por el potencial de la añada del 2000.
Por lo que se refiere al Tokaj, por una vez se puede hablar con la conciencia tranquila de una «añada del siglo». La vendimia de las uvas botríticas aún no había terminado a finales de diciembre. En muchas bodegas dormitan Natur-Essencias que presentan un contenido natural en azúcar superior a 800 gramos por litro. Esto es algo realmente único en la historia de los vinos de Tokaj.

Australia: no hay grandes Shiraz
Aunque «allí abajo» están constantemente entrando en producción nuevos viñedos, la cosecha del 2000 apenas alcanzó el nivel del año anterior. En las extensas zonas de cultivo en torno a Adelaida, las continuas lluvias perjudicaron la floración. Un periodo de calor extremo durante el verano austral (enero y febrero) retardó el crecimiento de las uvas y al mismo tiempo hizo que el contenido en azúcar se disparara antes de que pudieran desarrollarse los aromas. Luego, poco antes de la vendimia, a los viñedos les cayó un auténtico diluvio.
Muchos Shiraz y Cabernet del 2000 procedentes de Barossa Valley y McLaren Vale podrían presentar el fallo, que se creía superado, de resultar al mismo tiempo ricos en alcohol e inmaduros. Sólo conseguirán vinos elegantes y equilibrados con frutosidad marcada las empresas que hayan seleccionado minuciosamente las uvas. Personas bien informadas creen que los Shiraz de máximo nivel se podrán contar con los dedos de una mano.
Muy distinta es la situación en Hunter Valley o en Victoria donde un ciclo vegetativo casi ideal hizo posible vinos de primera categoría. En el oeste, la vendimia fue muy buena en Margaret River. La isla de Tasmania anuncia una añada excelente. En cambio, el tiempo perjudicó a las tierras más altas que se habían puesto de moda en los últimos años.

Nueva Zelanda: cosecha reducida
pero excelente
Aunque la superficie de viñedo productiva ha aumentando alrededor de un 30% en los últimos tres años, no se cosecharon más uvas que el año anterior. La culpa fue del tiempo claramente frío durante la floración y de la afección denominada «Early Bunch Stem Necrosis» o ESBN (necrosis precoz del tallo del racimo), que afecta sobre todo a los viñedos de Sauvignon blanc y provoca una reducción de los racimos y del número de uvas por racimo. Especialmente en Marlborough, la calidad de los vinos del 2000 es excelente. Así ocurre sobre todo con los Sauvignon blanc de aroma muy intenso, pero también con los Chardonnay y las variedades tintas. También informan de una añada de primera clase en las zonas de cultivo de Central Otago (magnífico Pinot) y Auckland en la Isla del Norte. En la Bahía de Hawke, un prolongado «Indian Summer» (el equivalente al veranillo de San Miguel en España) hizo que las uvas Merlot y Chardonnay madurasen tan perfectamente que los vinicultores hablan de una plenitud aromática nunca vista. Aquí, la añada del 2000 se considera incluso mejor que el magnífico año 1998. Martinborough produjo vinos excelentes, sobre todo Pinot noir, a pesar del reducido volumen de la cosecha.

Sudáfrica: un año de calor
Por tercer año consecutivo, los vinicultores de El Cabo se enfrentaron a condiciones meteorológicas extremas. Una primavera suave provocó una brotadura temprana. Después, en los viñedos de Stellenbosch y alrededores se vivió una ola de calor que los viticultores no sufrían desde hace 40 años. En Simonsberg, la sequía provocó graves incendios de bosques y zonas de matorral, que también afectaron a algunos viñedos.
La rápida maduración de las uvas, con mucho azúcar y valores de acidez en rápido descenso, planteó grandes problemas a los productores. Muchas variedades maduraron simultáneamente y tuvieron que ser vendimiadas en un auténtico maratón. Las variedades tintas Cabernet Sauvignon, Merlot y Shiraz tienen un gran potencial, con buena concentración de fruta y equilibrio. En cambio, es casi seguro que la Sauvignon blanc no mostrará la elegancia y complejidad de los últimos años. Las condiciones tampoco favorecieron a la Pinotage, que de todas formas brota siempre temprano: fueron pocos los vinicultores que encontraron el equilibrio adecuado entre el dulzor de la fruta, la acidez y los taninos. «Este año, el trabajo con las hojas decidió la calidad. Quienes dejaron un denso techo de hojas, protegieron mejor las uvas del calor y pudieron así producir vinos más equilibrados, sobre todo en las variedades blancas», opina Ben Radford de Winecorp. En la Bahía de Walker, más fresca, la cosecha más temprana y corta que se recuerda trajo unos tintos de extraordinaria calidad, sobre todo en el caso de la Pinot noir. El año 2000 supondrá la comercialización en Sudáfrica de toda una serie de nuevas variedades: hay mucho interés por saber qué resultados darán las uvas Viognier, Mourvèdre, Nebbiolo y Sangiovese en estas condiciones tan anómalas.

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