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D.0. Valencia. Bodegas emergentes

  • Redacción
  • 2006-12-01 00:00:00

La ciudad de Valencia ha estado muy ligada, y aún sigue, al negocio de los vinos a granel. Pero parece que un grupo de intrépidos, concentrados en la subzona de Clariano, quiere sacar a flote, a base de esfuerzo e ingenio, lo que nunca se tuvo que hundir: el vino de calidad. Algunos, como Pepe Mendoza -de las bodegas Enrique Mendoza en la D.O. Alicante- han sido fuente de inspiración en esta difícil cruzada, desde hace ya algunos años, para unos pocos seguidores. Es ahora, desde hace dos años, cuando la ciudad de Valencia se rinde ante la calidad de sus vinos, ante la vinicultura rigurosa y moderna de una nueva generación de enólogos jóvenes y audaces. La mano bondadosa El vitivinicultor Daniel Belda, propietario de la bodega J. Belda y perteneciente a la tercera generación, es como un “padre” en la subzona de Clariano, además de un veterano. La bodega, situada en Fontanars dels Alforins, formó parte de lo que antaño llegó a ser el epicentro del movimiento vitivinícola. Consiguió albergar más de sesenta bodegas -todas dedicadas al granel- pero la apertura de las cooperativas de Onteniente y Fuente de la Higuera redujo este imperio a no más de un puñado de supervivientes. El padre de Daniel, que se mantuvo firme ante la tentación, no vendió. Y, en el año 1989, cuando su hijo tomó el relevo, cambió el granel por el vino embotellado. Fue la primera que embotelló, allá por el año 1992, en esta zona. Ahora, el futuro de esta bodega es transformarse en una tienda/museo de vinos pues, las más de 300.000 mil botellas elaboradas al año necesitan un lugar más amplio. La nueva bodega tiene forma de bunker, semienterrada, construida en el polígono industrial. Es el ansiado proyecto de Daniel. Aquí se encuentran los vinos de crianza y algunas botellas de espumoso, pues sus comienzos estuvieron ligados a elaboraciones de Cava en Cataluña. Construir tu propia bodega no es fácil, cuando sólo te dedicas al negocio de la uva. Asimismo, Daniel complementa la rutina diaria con el asesoramiento a otras bodegas como la de Heretat de Taberners (de una producción media anual de 100.000 kilos). Esta finca, propiedad de Amparo Rech, es una explotación de 25 has. en secano, principalmente de tinto. Entre sus seis variedades destaca, además de las foráneas Cabernet Sauvignon y Merlot y las nacionales Tempranillo, Monastrell, Garnacha Tintorera y la variedad Graciano. Es una de las tres denominaciones de origen, con Navarra y Rioja Calificada, que pone en el mercado el monovarietal Graciano (la primera cosecha fue la del 2000), y que ha convertido en su vino estrella. Después de un viaje a Rioja, los propietarios quedaron seducidos por las posibilidades de esta variedad. Se decidió plantarla en una zona baja, más fértil, para ayudarle en su crecimiento, pues venía de un hábitat, como la Rioja, más lluvioso. Fue un pequeño traspié. La planta creció desproporcionadamente, cargada con muchos kilos de uva, y ahora, para intentar reducir el vigor, se ha plantado cubierta vegetal. Es una variedad con buena acidez, muy necesaria, y de mucha finura tánica. Instinto canino Cuenta José Manuel, director de bodegas Enguera, que su propietario D. Pedro Pere Pardo no quería morirse sin ver hecho realidad su sueño: hacer su propio vino. A sus 85 años, armado de valor e ilusión, no ha dudado en afrontar este reto. El negocio de Pedro ha sido la venta a granel de sus más de 230 has. repartidas entre Fontanars y Enguera, uva que vendía a la cooperativa de Onteniente. Sin duda es la bodega con más viña en propiedad. Elaboran 700.000 botellas que supervisa Diego Fernández Pons, su enólogo. Éste, además del trabajo que desempeña aquí, también ejerce como negociante (término importado del francés utilizado para designar a la persona que compra vino en bodega y lo vende con su nombre comercial) del grupo Aranleón que cuenta con vinos en Galicia, Toro, Rioja, Cava, Utiel-Requena. Sólo se venden para exportación. Por si esto no fuera suficiente, a Diego todavía le queda algo de tiempo para verter su sabiduría en la bodega Los Frailes, que regenta Miguel Velázquez. Esta es una antigua casa de retiro de los jesuitas, de ahí su nombre, que adquirió su familia tras ser expulsada la orden religiosa por Carlos III. Hasta no hace más de siete años esta finca se debatía entre venderla, y con ella el negocio del granel al que se había dedicado, o apostar por un cambio hacia el embotellado. El nuevo reto, inteligente, todo hay que decirlo, trataría de rescatar lo mejor de sus 130 has. de viñedo en los que dominaba la variedad Monastrell (de una antigüedad de entre 45 y 50 años) y, por supuesto, una mejora de las instalaciones. Las primeras elaboraciones de la bodega, unas 90.000 mil botellas, se exportaban gracias a los contactos de la hermana de Miguel, siempre vinculada al mundo del comercio exterior. Y hace un año y medio salió al mercado su gran vino, el Trilogía. El iluminado Una de las bodegas que más interés despierta entre los devotos al vino es la de Rafael Cambra. Su aspecto cercano, de dimensiones reducidas, al estilo de los “vinos de garaje”, es uno de los principales atractivos para el buscador de vinos personales. Obviamente hemos dicho uno porque el otro es la calidad de sus vinos. Su vocación le viene de familia. Sus padres se habían dedicado al negocio del vivero, y él decidió ampliar conocimientos en la cuna de la enología, en Francia, en la escuela de enología y viticultura de Montpellier. Las prácticas exigidas en el curso académico las decidió hacer en España, en La Rioja. Trabajó en López Heredia, CVNE, Viña Ijalba y, por motivos familiares, regresó a Valencia. Fue en 2001 cuando sacó su primer vino, el Nº1, obtenido de sus 90 has., principalmente de Monastrell. Fue un éxito rotundo en EEUU. En 2002 continúo la saga con el Nº2 que, además de Monastrell, llevaría un porcentaje de Cabernet Franc, “una variedad muy completa, de mucha finura”, nos dice. Y, por último, en 2003 construyó su vino estrella: Minimun, con la cantidad “mínima” de1.200 botellas, elaborado con Monastrell de viñedos muy viejos y algo de Cabernet Franc. “Cuanto más te gastes en cuidar el viñedo mejor vino obtendrás” nos confiesa Rafael Cambra. Un viñedo, por supuesto, orientado a obtener vinos de calidad, pues entre las tres marcas no piensa elaborar más de 60.000 botellas. Otra visión En España, tradicionalmente, el hecho de que una etiqueta anunciara que el vino había sido elaborado por una cooperativa era ya sinónimo de vino mediocre. Del mismo modo que si una bodega elabora millones de botellas ponemos en entredicho la calidad de sus vinos. No hay que culpar a los consumidores, aunque algo de razón tenían. Sin embargo, en Australia esto no ocurre y en Valencia, como hemos podido comprobar, tampoco. Un buen ejemplo es la Cooperativa La Viña que con sus 11,5 millones de kilos es capaz de elaborar seis millones de litros de calidad. Al mando de este barco está Jesús Mª García Álvarez, el enólogo. El cambio hacia vinos de calidad comienza en 2002. Su serie de vinos monovarietales, con un ligero paso por madera, denominados Icono (Tempranillo, Monastrell, Cabernet Sauvignon, Syrah, Petit Verdot y Garnacha) son todo un referente. Los dos nuevos vinos, Venta del Puerto 12 y 18 meses en madera, que saldrán en navidades, son el reflejo de que todo es posible. La clave: premiar a los viticultores por la calidad de la uva. Otra filosofía similar, para un futuro próximo, será la Bodega Cherubino Valsangiacomo. Sabían que el secreto estaba en el viñedo, por lo que hace dos años contrataron los servicios de Josep Lluis Pérez. Ahora tienen entre manos un proyecto en la D.O. Manchuela, que ejecuta Arnoldo, hijo del propietario. Las primeras pruebas son muy alentadoras y anuncian un seguro éxito. Para los vinos valencianos de la bodega todavía están buscando uva, pero con idénticas pretensiones: ofrecer al mercado un vino de alta calidad. De esta misma guisa lo hicieron también en Murviedro, con su excelente blanco Los Monteros o su espléndida gama de crianza y reserva Murviedro. Y, la bodega de Vicente Gandía Pla que causó un gran alboroto en la D.O. Utiel-Requena, con su vino Ceremonia, al que siguió Generación 1 y ahora su nuevo Hoya de Cadenas viñas viejas de Bobal. El dulce Fusta Nova es la apuesta para la D.O. Valencia. La era del moscatel La comunidad valenciana es el reino de la moscatel (más del 90% de toda España) y buena cuenta de ello ha dado la Cooperativa de Cheste Agraria. De los doce millones de kilos que elaboran, diez son de moscatel. Su buque insignia es el Reymos, un espumoso dulce. Comenzaron en el año 2000, y desde entonces, año tras año, han tenido que aumentar la producción hasta alcanzar el millón de botellas, la mitad de lo embotellado. Su mercado se ha centrado mucho en “bodas y comuniones” y, cómo no, para festejar las navidades como sustituto del cava. Este espumoso dulce es la alegría de las abuelas y mamás pues sus 7,5 grados alcohólicos, muy comedidos, invitan a bajar la guardia. El método de elaboración es el Charmat, inventado en 1910 por el enólogo francés Eugène Charmat que trataba de elaborar espumosos en grandes volúmenes, sustituyendo la rima (crianza en botella) por el gran depósito. Con este método se consiguen cuatro atmósferas de presión, en lugar de las seis que tiene el cava. El dulzor (entre 60 y 70 gr/l.), obtenido de forma natural por parada de fermentación con frío, fue decreciendo hasta conseguir el equilibrio. Elaboran durante todo el año y, para ello, cuentan con seis depósitos de 200.000 litros cada uno (entre -2º y -3º C) con mosto. Sin duda ha sido un éxito inesperado. La D.O. en cifras La denominación de Origen Valencia, creada en 1957, ha sufrido en los últimos años diversas modificaciones que reflejan una necesidad emergente. Tiene una extensión de viñedo inscrita de 21.778 hectáreas, divididas, a su vez, en cuatro subzonas: Alto Turia, emplazada al noroeste de Valencia, con numerosos viñedos en altitud (entre 700 y 1.100 metros) y predominio de vinos blancos elaborados con las variedades Merseguera y Macabeo; Valentino, localizada en la parte más central de la región, entre 200 y 650 metros de altitud, cuenta con variedades de ámbito internacional, además de las tradicionales, como la Semillón o Chardonnay y, también, tintas entre las que destacan la Garnacha Tintorera, el Tempranillo o el Cabernet Sauvignon; Moscatel de Valencia, solapada por su cercanía con la subzona Valentino aquí se cultiva la variedad Moscatel Romano o de Alejandría; y Clariano, ubicada al sur de la comarca y donde se concentran las nuevas bodegas emergentes, dentro del triángulo formado por los municipios de La Font de la Figuera, Moixent y Ontinyent, siendo Fontanars dels Aforins su eje. Aquí dominan las variedades tintas como la Monastrell, el Cabernet Sauvignon, el Merlot, Syrah o la Tempranillo y algunas locales en proyecto de recuperación como la Mandó o la blanca Verdil. La D.O. en cifras La denominación de Origen Valencia, creada en 1957, ha sufrido en los últimos años diversas modificaciones que reflejan una necesidad emergente. Tiene una extensión de viñedo inscrita de 21.778 hectáreas, divididas, a su vez, en cuatro subzonas: Alto Turia, emplazada al noroeste de Valencia, con numerosos viñedos en altitud (entre 700 y 1.100 metros) y predominio de vinos blancos elaborados con las variedades Merseguera y Macabeo; Valentino, localizada en la parte más central de la región, entre 200 y 650 metros de altitud, cuenta con variedades de ámbito internacional, además de las tradicionales, como la Semillón o Chardonnay y, también, tintas entre las que destacan la Garnacha Tintorera, el Tempranillo o el Cabernet Sauvignon; Moscatel de Valencia, solapada por su cercanía con la subzona Valentino aquí se cultiva la variedad Moscatel Romano o de Alejandría; y Clariano, ubicada al sur de la comarca y donde se concentran las nuevas bodegas emergentes, dentro del triángulo formado por los municipios de La Font de la Figuera, Moixent y Ontinyent, siendo Fontanars dels Aforins su eje. Aquí dominan las variedades tintas como la Monastrell, el Cabernet Sauvignon, el Merlot, Syrah o la Tempranillo y algunas locales en proyecto de recuperación como la Mandó o la blanca Verdil. Restaurantes Askua Felip María Garín, 4 Tel. 963.375.536 Nada nuevo bajo el sol. Cocina sencilla y trato afable. Carta de vinos con alguna grata sorpresa de la Manchuela. El Ángel Azul Conde Altea, 33 Tel 963 74 56 56 Nada nuevo bajo el sol. Cocina sencilla y trato afable. Carta de vinos con alguna grata sorpresa de la Manchuela. (Foto abajo) Casa Salvador L´Estany de Cullera (Cullera) Tel. 961 720 136 Una bonita excursión para degustar uno de los mejores arroces de Valencia. Inconfundible paisaje valenciano, incluso con típicas barracas. Ca’Sento Rambla de Méndez Núñez, 17 Tel. 963 30 17 75 De los restaurantes de Valencia más apreciados. Cocina comandada por Raúl Aleixandre. El Alto de Colón Jorge Juan, 12 Tel. 963 53 09 00 Situado en el primer piso del magnífico edificio del antiguo mercado, convertido ahora en una galería comercial. Carta atractiva y gran variedad de vinos seleccionados por el sumiller Alfredo Darder. Mar de Bamboo Edificio Veles i Vent Tel. 963 44 88 99 Las paredes, los muebles, el ambiente de color oscuro contrasta con la luminosidad exterior, aunque por sus grandes ventanales se siente la alegría de comer frente al mar. Cocina moderna y desenfadada con altibajos. La Sucursal Guillem de Castro, 118 (Edificio del IVAM) Tel. 963 74 66 65 Uno de los mejores restaurantes, cocina imaginativa y bien planteada, magnífica carta de vinos, la mejor carta de aguas y excelente carta de cigarros puros. Torrijos Dr. Sumsi, 4 Valencia Tel. 963 73 29 49 Cocina sensata e inteligente. Carta de vinos espléndida, con especial atención a las novedades o a los vinos de pequeñas bodegas. Abadía d’Espí En Sala, 3 Tel. 963 51 20 77 Entrañable local que ofrece el recoveco, el rinconcito donde guarecer al cliente. Cocina sencilla y un gran surtido de vinos. De las D. O. más conocidas y también de las zonas escondidas. Se nota que es la gran pasión de Juan Carlos Espí, su creador. (Foto izquierda) POR COPAS Casa Montaña J. Benlliure, 69 (El Cabanyal) Tel. 963 67 23 14 Sorpresa mayúscula en un barrio apartado. Toda la gloria, el sabor o los aromas de 2000 referencias de vino a nuestro alcance. Muy buena calidad de charcutería local y jamones, tapas sabrosas. (Foto abajo) Terrabacus Marqués de dos aguas, 3 Tel. 963 94 41 62 Un local bien surtido de vinos, tapas agradables y lugar de reunión de deportistas famosos. (Foto derecha) DE TIENDAS Las Añadas de España Játiva, 3 Tel. 963 53 38 45 Una de las mejores tiendas de España con más de 4.000 referencias. Embutidos, quesos, conservas de alta calidad. Un buen equipo de profesionales que hace cursillos o aconseja a sus clientes constantemente. La Vinoteca Conde de Salvatierra, 19 Tel. 963 52 04 85 Bien provista de novedades, sobre todo de vinos de la Comunidad Valenciana. Montaña Selección J. Benlliure, 66 El Cabayal 963 67 45 96 Una tienda donde se pueden adquirir los vinos para llevar que anteriormente se han degustado enfrente, en Casa Montaña. Hojalata Jorge Juan, 19 Tel. 963 94 34 86 En el antiguo mercado de Colón, una tienda muy bien surtida de vinos y “delicatesen”. Vicente Castillo Gran Vía Marqués del Turia, 1 Tel. 963 51 04 23 Jamones, buenos embutidos, urna de quesos que llama la atención. Grandes vinos en sus estanterías. Realiza cursillos a sus clientes para entender más el vino o el queso y otros productos. (Foto abajo derecha) HOTELES CON ENCANTO Hotel Mas de Canicatti Vilamarxant (Valencia) Tel: 902 154 260 Rodeado de amplios jardines con un entorno ideal para el descanso. Tiene 9 habitaciones, 6 de ellas con piscina privada. Parque infantil y Centro Spa-wellness. L’Agora Hotel Sor Piedad de la Cruz, 3 Bocairent (Valencia) Tel: 902 430 310 De carácter modernista, consta de 8 habitaciones tematizadas según su decoración: tailandesa, china, africana y pakistaní. Ad Hoc Boix, 4 Valencia Tel: 902 430 310 Situado en el corazón de la parte antigua de Valencia en un edificio del siglo XVIII. Golf, paseos a caballo y en canoas. Hostería de Mont Sant Carretera del Castillo s/n Xátiva (Valencia) Tel: 902 430 310 Hotel de 7 habitaciones completamente equipadas, con vistas sobre el pueblo y el castillo.

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