Política sobre cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros, así como los datos de la conexión del usuario para identificarle. Estas cookies serán utilizadas con la finalidad de gestionar el portal, recabar información sobre la utilización del mismo, mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad personalizada relacionada con tus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos y el análisis de tu navegación (por ejemplo, páginas visitadas, consultas realizadas o links visitados).

Puedes configurar o rechazar la utilización de cookies haciendo click en "Configuración e información" o si deseas obtener información detallada sobre cómo utilizamos las cookies, o conocer cómo deshabilitarlas.

Configuración e información Ver Política de Cookies

Mi Vino

Vinos

CERRAR
  • FORMULARIO DE CONTACTO
  • OPUSWINE, S.L. es el responsable del tratamiento de sus datos con la finalidad de enviarles información comercial. No se cederán datos a terceros salvo obligación legal. Puede ejercer su derecho a acceder, rectificar y suprimir estos datos, así como ampliar información sobre otros derechos y protección de datos aquí.

Viñedos sumergidos

  • Redacción
  • 2002-11-01 00:00:00

Alemania – En Sajonia resultaron inundadas numerosas empresas vinícolas próximas al Elba: entre ellas, las bodegas de Joachim Lehmann en Diesbar-Seusslitz, Vinzenz Richter en Meissen, Klaus Zimmerling en Dresde-Pillnitz y Jan Ulrich en Seusslitz. En cambio, en Schloss Proschwitz, en Zadel, «sólo» hubo desprendimientos de tierra en viñedos. La bodega estatal Schloss Wacherbarth, de Radebeul, registró únicamente pequeños daños y pudo inaugurar las nuevas instalaciones de vinificación a finales de agosto según lo previsto. Los próximos meses resultarán difíciles, porque muchos de los buenos clientes del sector hostelero de Dresde y Meissen se han visto afectados por las inundaciones y no comprarán vino en los próximos tiempos. República Checa – Las bodegas de la propiedad Schloss Melnik, en la confluencia de los ríos Elba y Moldava, llegaron a estar cubiertas por cinco metros de agua. Las instalaciones quedaron inservibles, entre ellas la planta embotelladora. Ahora, el mayor problema es el embotellado de la cosecha de 2001. Seguramente se recurrirá para ello a los servicios de una empresa con una instalación móvil. Pocas semanas antes, el granizo también había afectado a los viñedos y a la techumbre del castillo. Italia – Italia ha salido relativamente bien parada. Las zonas vinícolas no se vieron afectadas por las inundaciones. A cambio, granizó en algunos puntos. La orilla sur del lago Garda se vio muy afectada: el 4 de agosto, el pedrisco arrasó sobre todo el Valtenesi, la zona del Bardolino Classico y algunas aldeas de Valpolicella. También fue grave el granizo del 3 de septiembre en el Piamonte: en el núcleo de producción del Barolo llegó a perderse hasta el 100% de la cosecha (entre otros los viñedos únicos de Cannubi, Cerequio y Brunate): los daños se evalúan en 25 millones de euros. Austria – Resultaron dañadas unas 600 has. El río Kamp provocó enormes pérdidas. En la zona de Wachau, el Danubio inundó entre otras las localidades vinícolas de Weissenkirchen, Loiben, Joching, Wösendorf y Spitz. Algunos viñedos quedaron arrasados por las aguas, mientras que en otros lugares el barro quedó adherido a los racimos. Además, las continuas lluvias erosionaron los viñedos. El agua penetró en numerosas bodegas, afectando especialmente a los vinicultores de alta calidad Hannes Hirsch, de Kammern, y Josef Mantler, de Brunn im Felde (fotografía). En la bodega Knoll, de Loiben, se recurrió a los servicios de buceadores para evitar que las barricas reventaran. Citas: «Durante días, nuestras instalaciones fueron una piscina cubierta, y nuestra terraza-restaurante, una piscina al aire libre. Cuando se retiraron las aguas, parecía que había habido una guerra». Annett Lehmann, bodega Joachim Lehmann (Diesbar-Seusslitz, Sajonia) «Nos sorprendió la rotura de un dique, y quedamos encerrados en nuestra propia casa. El agua golpeó la puerta toda una noche antes de entrar. La crecida, que alcanzó 1,80 metros, asoló la bóveda de cata, la oficina, la cocina y el parque de maquinaria. Ahora, esto parece un edificio en bruto. Pero los vecinos y amigos nos ayudan con las obras». Josef Mantler, Mantlerhof (Brunn im Felde / Valle del Kamp) «Parece que ha pasado un diluvio: la situación es apocalíptica. Pero a otros les ha ido aún peor: en las aldeas vecinas se ha ido todo al garete. Siete de mis empleados han perdido todo lo que tenían». Bettina Lobkowicz, Schloss Melnik (Melnik / República Checa) «En algunos viñedos de Bardolino, las pérdidas de cosecha llegan hasta el 90%; según el consorcio, la media está en torno a un 15%. En Valpolicella, la situación es parecida. En Masi, este año no habrá Amarone Campofiorin de viñedo único». Sergio Boscaini, bodegas Masi (Gargagnago di Valpolicella/Véneto) «En mis 85 años no he visto nada parecido: un par de minutos de granizo sí, pero no media hora como el 3 de septiembre». Silvio Grasso, bodega Silvio Grasso (La Morra / Piamonte)

enoturismo


gente del vino