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El corazón de la noche

  • Bartolomé Sanchez
  • 2004-05-01 00:00:00

El Trasnocho es realmente esencia del vino de cosechero. Porque surge del corazón de la uva elaborada con el método de “maceración carbónica” después de que numerosos sangrados y manipulaciones se lleven a otros depósitos los demás mostos-vino. La inquietud de Fernando Remírez para que la uva nos ofrezca lo mejor nos revela que no está todo inventado. Sus artilugios para que llegue en las mejores condiciones posibles al depósito son ya bastante conocidos. Así, su selección tan especial de racimos, sus modelos de cuba que más bien parecen naves espaciales, o el método de arrancar el mosto del hollejo con una bolsa de lona llena de agua templada, convierten la práctica de elaborar vino en un nuevo arte enológico. Y este vino es la última consecuencia de sus curiosos inventos, un tinto que asombra por su poderío, poseedor de todos los mimbres para alcanzar gran futuro. Un verdadero reto para los que sostienen que los vinos de cosechero no son longevos. La nobleza del viticultor Sus apellidos, Príncipe y Conde, evocan a la realeza o a la nobleza, aunque César Príncipe es un reconocido agricultor castellano, así como las generaciones anteriores hasta donde recuerda su familia. De ella proceden sus viñedos, con cuyo fruto elaboraba su hijo Ignacio el famoso clarete de la zona, siempre un producto muy cuidado, y nunca de gran producción. Con el tiempo, la bodega se ha modernizado. Otro César, Muñoz, es el enólogo que vigila y moldea la materia prima. La elaboración se atiene a los métodos modernos: frecuentes remontados manuales, fermentaciones controladas y maloláctica en relucientes barricas francesas de prestigiosas (y carísimas) tonelerías. El mejor es este César Príncipe, procedente del fruto de tres pequeños majuelos, magníficos, de terrenos pedregosos y con viejas cepas de Tempranillo, situados en el término de Fuensaldaña. El año fue el 2000, que enseguida acaparó fama, pero este 2001 le supera en estructura y, por sus cualidades, en mayor capacidad para envejecer. César Príncipe 2001 B. César Príncipe. Ronda, 22. 47194 Fuensaldaña (Valladolid). Tel. 629 77 92 82 D.O. Cigales. Precio: 15 E. Tipo: Tinto crianza. Variedad: Tinto fino. Crianza: 14 meses en barrica de roble francés (80%) y americano. Fecha de entrada: 5/4/ 2004. Consumo óptimo aproximado: 6 años a 16/18° C. Puntuación: 8,9/10 1ª Cata: Un rojo picota prácticamente opaco y amoratado adelanta el poderío aromático que encontraremos en nariz. Hay profusión de frutillos rojos, enmarcados en una madera plena de especias (verter en decantador antes para acelerar su completa percepción). Una excelente estructura sostiene su buen cuerpo, entre el peso de la fruta y el armazón de tanino maduro; aunque todavía fuerte, el final es muy especiado, con el toque inconfundible de tostados que recuerdan el café. Trasnocho 2001 B. Fernando Remírez de Ganuza. Constitución, 1. 01307 Samaniego (Álava) Tel. 945 60 90 22. remirez@eniac.es. D.O.C. Rioja. Precio: 50 E. Tipo: Tinto crianza. Variedades: Tempranillo con algo de Graciano. Crianza: 17 meses en barrica nueva francesa. Fecha de entrada: 5/4/2004 Consumo óptimo aproximado: diez años y más, a 16/18° C. Puntuación: 9,6/10 1ª Cata: Un vino muy cubierto, cuyas enormes lágrimas adornan la copa. Enseguida resaltan sus aromas de frutillos negros junto a notas de chocolate amargo y café, un pequeño aporte mineral y madera exquisita que, de momento, necesita integrarse un poco más. Tiene una gran estructura y buena concentración tánica que envuelve el paladar sin llegar a la pesadez. Amplio y persistente. Un fondo de regaliz, que hace de brillante conclusión, permanece en el paladar durante mucho tiempo.

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