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Variedades en su medio

  • Bartolomé Sanchez
  • 2006-02-01 00:00:00

Tenían los Mendoza una deuda enológica con su tierra alicantina. En los inicios como viticultores plantaron en su finca de Villena las famosas cepas de Cabernet, Merlot, Chardonnay, Syrah… hasta Pinot noir plantaron. Por aquella época, la Monastrell no les convencía o su cultivo no les compensaba, puesto que a su alrededor crecían cientos, miles de hectáreas de esta fascinante variedad. En los últimos diez años, Pepe Mendoza (el enólogo) se ha dedicado a buscar un viñedo que completara con esta uva autóctona su variada gama de vinos. Tiempo suficiente para observar con atención las distintas expresiones de esta cepa, y verificó que existen clones muy diferentes de Monastrell. La exploración le condujo a un majuelo especial, situado en un paraje que mira al norte, llamado Estrecho de Pipa, apenas nueve hectáreas hincadas sobre tierras pobres, frescas y sueltas, que producen racimos pequeños y ralos. Justo la materia prima que perseguía para saldar aquel débito. Y lo ha conseguido con creces. Un punto de referencia Los antiguos viticultores gallegos conocían a fondo su variedad más singular. Me refiero a la Albariño, que, con aquellas prácticas de largas crianzas en toneles grandes y viejos, lograban vinos únicos, que además poseían la virtud de crecer durante varios años. José Antonio López, uno de los pioneros responsables del resurgimiento de este gran blanco gallego, busca (como los clásicos) la expresión, el carácter y la complejidad que adquiere el vino cuando se le da su tiempo de crianza sin madera. En los últimos años ha logrado un vino que expresa las virtudes de la variedad sin artificios. Para ello seleccionó los mejores racimos de la finca hasta completar un pequeño depósito de acero inoxidable. Allí fermentó lentamente con levaduras originarias, y pasó un año con sus lías finas. Solo dos añadas han aparecido con la etiqueta de este «Pazo Piñeiro», la del 2003 y la del 2004, a mí me ha gustado más la última, aunque sin duda la primera se encuentra mucho mejor en estos momentos. Pazo Piñeiro 2004 B. Lusco do Miño. Alxen. Grixo 36448 Salvaterra do Miño (Pontevedra) Tel. 986 22 41 13 espaciovital@terra.es D.O. Rías Baixas Precio: 20 ?. Tipo: Blanco crianza. Variedad: Albariño Crianza: 1 año en depósito de acero inoxidable. Fecha de entrada: 12/12/2005 Consumo óptimo aproximado: Cinco años a 10/12° C. Puntuación: 9,2/10 1ª Cata: Frescura a flor de piel es lo que destila este gran vino de albariño, cristalino y de dorados colores. Rezuma frescura en sus finos aromas florales, en la manzana madura, en el sutil toque mineral, en las delicadas hierbas aromáticas que completan el cuadro de fragancias. Frescura, en fin, en ese graso y potente paso de boca, bien resuelta por su firme acidez y excelentemente compensada con un toque goloso que, unido a su untuosidad, construyen y ofrecen el trago largo y elegante. Estrecho 2003 B. Enrique Mendoza. Partida El Romeral 03580 Alfás del Pi (Alicante). Tel. 965 888 639 bodegas-mendoza@bodegasmendoza.com D. O. Alicante. Precio: 20 ?. Tipo: Tinto crianza. Variedad: Monastrell. Crianza: 14 meses en roble francés nuevo de 500 litros. Fecha de entrada: 9/1/2006 Consumo óptimo aproximado: Seis años a 16/18° C. Puntuación: 9/10 1ª Cata: Un Monastrell apartado de la línea mediterránea clásica. Quizás recuerda más a ciertos vinos de la Provenza o del Ródano. Desde luego no se aprecia clara la uva tinta madura ni orejones o algarroba, y sí un cesto de frutillos negros y trufa, notas minerales; la madera especiada aporta torrefactos, cacao y café, un punto de azúcar tostada que se acentúa en el final de boca. Buena estructura y tanino maduro, la acidez contribuye a su frescura pero le hace algo “tieso” en estos momentos; no estorbará cuando llegue a la vejez en plenitud.

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