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Mediterráneo con otro acento

  • Bartolomé Sanchez
  • 2005-10-01 00:00:00

El matrimonio formado por Ana del Castillo y Phillip Diment se sintió atraído por la luz mediterránea allá en su Londres querido. Con la vida resuelta profesionalmente (Phillip ha sido el mejor cocinero joven de Inglaterra, propuesto varias veces para representar a su país en el trofeo Taittinger) encontraron un pequeño caserío en la comarca de Requena donde dedicarse a lo que en realidad anhelaban: vivir la emoción de hacer vino. La Casa del Pinar reunía las condiciones ideales para sus propósitos; un buen lagar y un grupo de casitas que después de arregladas resultó un precioso refugio rural, bajo la sombra de los grandes pinos. Solo para que acudan a curarse de los males urbanos amigos, conocidos y los seducidos por la justa fama que da el boca a boca. Tanta buena disposición tenía que dar resultados ventajosos. Sus vinos son diferentes, plenos de carácter. En este primer «Casa del Pinar» han conseguido ensamblar casi todas las variedades que hay en la región con excelente tino. Aromas de la Axarquía. La viña no resistirá mucho tiempo más la presión urbanística en la comarca. A pesar de que las condiciones vitivinícolas son equiparables a las de una zona de gran calidad, cada año que pasa se abandona más viñedo. Posee un suelo duro, esquivo, seco y pizarroso, difícil de trabajar por sus empinadas cuestas, pero un microclima amable y claro. En esas condiciones la Moscatel de Alejandría manifiesta su gran personalidad a base de finura. Por ello el matrimonio holandés formado por Clara Verheij y André Both se esfuerza en demostrar que la juventud no precisa emigrar de su tierra para vivir dignamente de la viña. Ellos llegaron hace diez o doce años a la Axarquía, y desde su Utrecht natal traían el amor por el vino. Elaborarlo con sus propias manos significaba un sueño para ellos. Ya han conseguido unos vinos que representan una pequeña revolución, blancos dulces muy originales y un ensayo de tinto seco, elaborado con la uva autóctona Romé, que ofrece curiosos aires borgoñones. Casa del Pinar Reserva 2000 B. Casa del Pinar. 46310 Los Cojos. Venta del Moro (Valencia). Tel. 96 213 91 21 diment@wanadoo.es. D.O. Utiel-Requena. Precio: 20 ?. Tipo: Tinto de crianza. Variedades: 50% Cabernet Sauvignon, resto Tempranillo, Merlot, Bobal y Syrah. Crianza: 15 meses en roble americano de 400 litros. Fecha de entrada: 22/7/2005 Consumo óptimo aproximado: Cinco años a 16/18° C. Puntuación: 8,7/10. 1ª Cata: Mantiene un atractivo color rojo picota y prolonga los tonos violáceos hasta la densa lágrima. Complejo y sutil, ofrece aromas de frutillos de bosque (frambuesas y arándanos) junto a tonos minerales, notas de fruta madura sin llegar a la sobremaduración y un toque especiado de la madera sencilla. Es potente y bien estructurado, con un tanino firme, y en conjunto afianza la sensación de su buen equilibrio con la acidez. En conjunto destaca la armonía entre las distintas variedades, tan difícil de lograr. Ariyanas 2004 B. Bentomíz. Andalucía, 6. 29754 Cómpeta (Málaga). Tel. 952 55 36 66 bodegasbentomiz@spa.es. D.O. Málaga. Precio: 20 ?. Tipo: Blanco naturalmente dulce. Variedades: Moscatel de Alejandría. Crianza: No tiene. Fecha de entrada: 14/8/2005. Consumo óptimo aproximado: Cuatro años a 10° C. Puntuación: 8,8/10 1ª Cata: Es atractivo, de un color amarillo dorado, leves reflejos alimonados, límpido. Agradecerá un aireado antes de tomarlo; inmediatamente aparecerán los aromas a mandarina, el clavo, la flor de azahar o el jazmín que surgen a la primera olfacción, aunque sus aromas te encaminen mucho más allá: hay atisbos de hierba y pomelo, un toque de pizarra, un recuerdo de almizcle… la boca es placentera porque todo está perfectamente calculado, desde la untuosidad a la frescura, tanto su brillante acidez como su lección magistral de lo que debe ser el dulzor sin empalago.

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