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Como joyas engarzadas

  • Bartolomé Sanchez
  • 2004-10-01 00:00:00

No suelen funcionar los planes cuando se parecen más a un rompecabezas que a un proyecto serio. Y menos en la vieja Castilla, tan dada a los espíritus libres e individualistas. Así, sorprende que el sueño Leda siga adelante y cada vez con mayor proyección. En él se unieron varias personalidades del mundo del vino, desde los enólogos Mariano García y sus hijos a César Muñoz, desde el aparejador Luciano Suárez a Jesús Soto, dueño de la tienda especializada “Pecados Originales”, de Valladolid. Personas de fuerte carácter y opiniones con peso y entidad, válidas para diseñar vinos de gran calidad. Para acabar de liar la madeja buscaron parcelas de viñedo muy viejo, algunas casi abandonadas, a lo largo del valle del Duero, desde los confines de la provincia de Soria a Toro. Unos 40 majuelos, el mayor de poco más de una hectárea. Si faltaran ingredientes para el galimatías, mezcla total de terruños, microclimas y variedades (aunque domine abrumadoramente el Tinto fino) Demasiado trabajo para elaborar este año alrededor de 16.000 botellas, aunque el trajín merece la pena. La viña la cuidan las mujeres El camino serpentea entre jaras, rastrojos y olivos. El ágil todoterreno conducido por Ramón Díaz -miembro de la familia Díaz Bermejo y administrador de la bodega- nos acerca a las puertas de Finca Loranque, asentada en uno de los paisajes más agrestes de Toledo. Una bella hacienda donde verdea el olivar, la encina brinda su sombra, se cultiva el cereal y hasta 40 has. de viña que ofrecen una imagen pulcra, porque en la propiedad la faena ha quedado bien establecida: los hombres trabajan los diferentes cultivos, pero la viña la cuidan las mujeres. Tempranillo, Cabernet, Syrah, Tannat, Merlot y Malbec, en una combinación de variedades difícil de hallar en un viñedo español. Y ya en la bodega, el feudo de la enóloga Guadalupe Show, las instalaciones regulan perfectamente la temperatura ambiente y humedad. Todo para que el vino disfrute de las condiciones ideales de conservación y crianza. Así es el hogar del nuevo tinto toledano que sorprende por su frescura y equilibrio. Leda Viñas Viejas 2002 B. Leda. Mayor, 34 Tudela de Duero (Valladolid). Tel. 983521976 b.leda@bodegasleda.com. Vino Tierra de Castilla y León. Precio: 32 €. Tipo: Tinto crianza. Variedad: Tinto fino. Crianza: 16 meses en roble francés (85%) y americano. Fecha de entrada: 1/9/2004. Consumo óptimo aproximado: Diez años a 16/18° C. Puntuación: 9,2/10 1ª Cata: No posee este vino la carga de madera tan sofisticada como en años anteriores, por lo que la expresión frutal de este 2002 rezuma naturalidad, frescor y calidez. En él se aprecia un gran trabajo de bodega, la barrica respetuosa apenas aporta notas de pimienta, además de un toque mineral que le añade más complejidad. Entusiasma su estructura, su cuerpo aportado por las viñas viejas, y su tanino muy maduro y expresivo que amplía su dominio hasta el último rincón del paladar. Finca Loranque 2002 Finca Loranque. 45593 Bargas (Toledo). Tel. 669 476 849. fincaloranque@miportal.es Vino de la Tierra de Castilla. Precio: 9 €. Tipo: Tinto crianza Variedades: Tempranillo y Syrah. Crianza: un año en roble francés y húngaro. Fecha de entrada: 15/9/2004. Consumo óptimo aproximado: tres años a 16° C. Puntuación: 8,5/10 1ª Cata: Porque es un vino fresco, jugoso, dotado de equilibrio y cierta delicadeza, parece elaborado para su consumo inmediato. Pero el largo tiempo pasado entre maderas le aporta la suficiente fuerza para evolucionar correctamente unos años en la botella. En sus aromas hay un predominio de la fruta que recuerda a la mora, la frambuesa, bien hermanados con los tonos balsámicos o de vainilla. Carnoso, de agradable paso y bien equilibrado, es un vino para beber más que para catar.

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