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Un premio al tesón

  • Bartolomé Sanchez
  • 2005-12-01 00:00:00

Solo una mujer con el carácter y la personalidad de madame Lalou Bize-Leroy podría afrontar las más arriesgadas empresas y salir victoriosa. Ella fue quien asumió en los años 80 la lucha por la biodinámica en una tierra donde las plagas tienen muy difícil control, como la dulce Borgoña. Admirable labor que ha arrastrado a un buen número de viticultores franceses a tan noble práctica. Su Domaine Leroy encarna lo mejor de la Borgoña, y entrar en sus cavas y probar sus vinos desde las barricas se convierte en una experiencia casi mística. Allí dormitan los grandes borgoñones, los Vosne Romanée, Mussigny, Corton, Clos de Veugeot, Richebourg, Chambertin, el maravilloso blanco Corton-Carlemagne… para quedarse allí para siempre. Tiene vinos de «negociant» elaborados bajo su mismo prisma, y uno de los más interesantes es el Grevey-Chambertin que aquí traemos. Jumilla de altos vuelos El animoso presidente de la Denominación de Origen Jumilla, Miguel Gil, lleva años empeñado en elevar la fama del vino jumillano a la altura que por calidad y originalidad le corresponde. La labor en Finca Luzón bien habla de sus inquietudes, pero ahora, emancipado del nido familiar, se enfrascó en una aventura que sobrepasa el ámbito nacional y llega a lo trascontinental. Hace un par de años fundó con Jorge Ordóñez (dinámico exportador de vinos españoles en USA) y el prestigioso enólogo neozelandés-australiano Chris Ringland una bodega en un paraje en lo más fresco y alto de Jumilla. Allí, un Monastrell de fábula y un Cabernet vegetan bien, madurando lentamente al abrigo de microclima tan especial que alarga enormemente la maduración (este año todavía estaban enfrascados en la vendimia el 29 de octubre). Y la ayuda de maderas de roble americano muy finas para doblegar el poderío del vino, y una ilusión a prueba de bomba. Para los que creían que Jumilla ha tocado techo por todo lo bueno que había salido hasta la fecha, hay aquí un vino empeñado en demostrar que aquello no era más que el comienzo de la aventura. Leroy Gevrey-Chambertin 1999 Leroy. Distribuidor en España: Cuvée 3000. Tel. 93 265 10 96 Gevrey-Chambertin A. O. C. Precio: 75 ?. Tipo: Tinto de crianza Variedad: Pinot Noir. Crianza: Doce meses en barricas de roble francés. Fecha de entrada: 7/11/2005. Consumo óptimo aproximado: Diez años a 16/18° C. Puntuación: 9/10 1ª Cata: Es un vino de color cereza, abierto, muy fiel a la variedad. De nariz sugerente, enseguida se aprecia un punto balsámico refrescante que apoya la madurez del casis o de los frutillos de bosque y las flores marchitas que apuntaba en su escasa reducción; hay una punta de hojarasca final, un toque de especias frescas entre el cardamomo y la pimienta blanca. En la boca entrega una mezcla de finura, poderío y armonía cedido por su tanino suave, y una acidez fresca, justa, con un recuerdo elegante de regaliz en el final. El Nido 2002: B. El Nido. Paraje de la Aragona, s/n. 30520 Jumilla (Murcia).Tel. 968 43 50 22 info@bodegaselnido.com. D. O. Jumilla. Precio: 100 ?. Tipo: Tinto crianza. Variedades: Cabernet Sauvignon y Monastrell. Crianza: 24 meses en roble americano y francés. Fecha de entrada: 3/10/2005 Consumo óptimo aproximado: Ocho años a 16/18° C. Puntuación: 9,3/10 1ª Cata: Estamos ante uno de los vinos más difíciles de catar de este país. Y es que experimenta una metamorfosis total desde el inicio de la cata hasta el final si se le concede tiempo. Los inicios son muy raros, pero enseguida aparece la canela, frutos rojos y fruta muy madura, ciruelas, uva tinta madura, leves tonos tostados. Suave terciopelo en el paladar, potencia transmitida por sus dulces taninos; final con recuerdos de las frutas en licor y balsámicos. Merece la pena tener paciencia con él para que nos transmita toda su rica heredad.

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