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La Viña de San Martín

  • Bartolomé Sanchez
  • 2013-04-01 09:00:00

Un viñedo superviviente
Texto: Luis Vida

Emilio Valerio es un profesional del medio ambiente y firma el proyecto familiar Laderas de Montejurra que recupera estos valles para vinos y aceites biodinámicos. “Al sur del Montejurra, en apenas 12 kilómetros, confluyen la Navarra de influencia atlántica y la de influencia mediterránea, con altitudes que van de 1.000 a 400 metros sobre el nivel del mar. En las laderas más al norte está nuestra bodega (fundada en 2008) entre las viñas de un conjunto de pagos singulares”. Son más de 50 microparcelas en torno a Dicastillo, en Tierra Estella, de viñedo en pendiente, “con suelos pedregosos, rodeadas de robles, encinas, enebros, nogales, rosales y avellanos. Tierras arcilloso-calcáreas en las que la arenisca y los conglomerados calizos definen vinos de gran fruta y complejidad”. Como colaborador destacado, el enólogo volante Olivier Rivière, que firma algunos vinos bio de finca en la vecina Rioja y en Arlanza. www.laderasdemontejurra.com

La Viña de San Martín 2010
D.O. Navarra
Variedades: 95% Garnacha
y 5% Tempranillo
Crianza: 18 meses en roble francés
Alcohol: 15,5% vol. Precio: 35 €.
Sólido, complejo y maduro, taninos aterciopelados y estructura elegante pese al grado gracias a su magnífica acidez. Su entramado de campo, piedra y fruta dulce de acento exótico (grosella y guayaba) exhibe una nota central de humo y final perfumado de gran registro floral.

Las 850 botellas de este top de la casa proceden de las viñas de un pueblo abandonado en 1435. “Sobrevivieron mágicamente al abandono del valle, el más frío de Montejurra”. San Martín está en la vertiente noroeste, a 580 metros de altitud, con marcada influencia atlántica. “Son suelos calcáreos muy pobres, erosionados, cultivados en bancales con una agricultura poco intervencionista”. Cada viña se vinifica por separado en tinos de roble y cemento. Esta añada ha pasado 18 meses en barricas francesas, nuevas en una pequeña proporción, para que no oculten el carácter del terruño.

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